Viernes 7 de enero de 2005


La hostilidad entre los acreedores trasalpinos y el Gobierno de Kirchner aumenta

Los bancos italianos complican el canje de deuda argentina

Por Americaeconomica.com

Los bancos italianos, los principales acreedores europeos de Argentina, están dispuestos a complicar la existencia al Gobierno de Kirchner. Falta tan sólo una semana para el lanzamiento oficial del proceso de reestructuración de la deuda austral en suspensión de pagos y estas entidades ya no saben qué hacer para bloquear un canje que consideran "inaceptable". En los últimos días, las manifestaciones subidas de tono, las amenazas y los llamamientos al boicot por parte de los tenedores de bonos trasalpinos no han cesado.

La primera reacción de la semana se produjo el mismo lunes tras conocerse que la Comisión de Valores de Italia (Consob) había aprobado la oferta de reestructuración de la deuda planteada por el Gobierno argentino para salir del default, lo que supone que el país austral ya puede lanzar el canje en Italia para desesperación de los acreedores trasalpinos.

En una nota, la asociación de consumidores Adiconsum pidió a los 450.000 italianos que poseen bonos argentinos en default que no acudan al canje. Esos 450.000 inversores controlan el 15% de la deuda en suspensión de pagos de Argentina.

Esta organización esta muy enfadada con la actitud de la Consob porque entiende que se ha limitado a ejercer un "formulismo burocrático" sin entrar en el fondo de la cuestión, es decir, en saber si la oferta es adecuada o no para los pequeños inversores.

Adiconsum ha solicitado al Gobierno italiano que intervenga en el asunto para proteger a los acreedores del país y se queja de lo poco generosa de la oferta argentina en "un momento en que todos los datos económicos del país austral son positivos, como un crecimiento del PIB al ritmo del 8% anual".

Boicot. A este llamamiento también se unió después la Task Force Argentina (TFA), una agrupación italiana de bancos acreedores del país austral liderada por Nicola Stock. Y después también lo hizo el Comité Global de Tenedores de Bonos de Argentina (CGTBA) que incluye a la TFA y que capitanean Hans Hume junto al mencionado Nicola Stock.

Esta última organización volvió a reiterar el martes su rechazo a la propuesta de reestructuración de la deuda en default y advirtió que el hecho de que la comisión de valores de EEUU y la de Italia hayan finalmente dado luz verde a la oferta no significa que la apoyen "sino que no hay más preguntas", en el sentido de que se trata de un mero proceso burocrático que no implica aceptación.

Hume ha asegurado que "no hay ningún apoyo entre los acreedores para lo que Argentina puso sobre la mesa" y vaticina que los grandes tenedores de bonos estadounidenses no aceptarán el acuerdo.

El CGTBA agrupa a acreedores de Argentina que en su conjunto tienen 37.000 millones de dólares (27.886 millones de euros) en bonos en suspensión de pagos del país austral.

El grado de aceptación. Si el CGTBA logra movilizar a todos los acreedores de bonos que forman parte de esta organización para que no acudan al canje, el Gobierno argentino tendrá problemas para culminar con éxito el proceso de reestructuración de la deuda.

Según el titular de la consultora Infupa, Manuel Solanet, Argentina debe alcanzar una aceptación de al menos el 80% en el canje de bonos para que los organismos multilaterales como el FMI o el Banco Mundial (BM) y las agencias de calificación consideren que el país ha dejado atrás la suspensión de pagos y para generar crecimiento económico.

De momento, hay pocos datos fiables sobre el grado de aceptación que tendrá la oferta entre los acreedores italianos porque los propios bancos aglutinados en el TFA se niegan a dar información al respecto en un intento de obstaculizar la labor del Gobierno argentino.

Según publica la prensa del país, el Gobierno de Kirchner libra una dura batalla informativa con el grupo que lidera Stock. El agente de información contratado por la Administración argentina, el grupo estadounidense Georgeson Shareholder, afirma que todavía no sabe la posición exacta que tendrán los acreedores italianos respecto al canje.

Algunos expertos destacan que a pesar del enfado de las entidades financieras italianas, al final éstas aceptarán la propuesta de reestructuración de la deuda porque están hartas de tener en sus balances títulos en suspensión de pagos. En cualquier caso, el resultado se sabrá pronto.

La oferta de canje se presentará formalmente el próximo 12 de enero en la Bolsa de Buenos Aires y comenzará a ser efectivo el 14. Los acreedores italianos podrán acudir al canje hasta el próximo 25 de febrero. Los tenedores de bonos que decidan aceptar la propuesta de la Administración austral podrán hacer efectivos sus nuevos títulos el 1 de abril.

RGT EUR MCR

 
   

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