Miércoles 19 de enero de 2005

Japón, dispuesto a resistir las presiones de la UE sobre el yen

Las presiones de la Unión Europea (UE) para que los países asiáticos permitan la apreciación de sus divisas parecen caer en saco roto.

El gobernador del Banco de Japón sugirió que no hará cambios en su política monetaria y vaticinó que la próxima cumbre del G-7 se saldará sin grandes novedades.

La cumbre que reunirá a principios de febrero en Londres a los representantes del G-7 podría concluir con la misma falta de medidas concretas sobre el mercado de divisas que caracterizó la reunión de octubre.

El gobernador del Banco de Japón, Toshihiko Fukui, ha afirmado que no prevé grandes cambios en esta cita, en la que las siete potencias económicas “probablemente confirmarán, aunque con mayor firmeza en esta ocasión, que los movimientos drásticos en el mercado de divisas no son bienvenidos, y sí las variaciones que reflejen los fundamentales de las economías”.

En las últimas fechas, la UE ha aumentado la presión sobre los países asiáticos para que sus divisas se revaloricen y absorban en mayor medida la debilidad del dólar, como sucede con el euro.

Pero las autoridades niponas no parecen proclives a adoptar las recomendaciones del BCE y el Banco de Japón está dispuesto a resistir estas presiones. De momento, hoy ha decidido por unanimidad mantener invariados los tipos de interés casi en cero.

En todo caso, Fukui ha remarcado que vigilará la evolución del dólar respecto al yen.

Precisamente la debilidad del billete verde es uno de los riesgos destacados para la economía nipona, según el Banco de Japón, que ha rebajado sus perspectivas de crecimiento para la economía nipona en el próximo ejercicio fiscal.

El organismo emisor observa una reducción más acusada de lo previsto con anterioridad en los ajustes a la baja de la producción de las compañías japonesas.

INT MCR EUR USA

 

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