Martes 18 de enero de 2005

El canje de deuda genera una crisis entre Argentina e Italia

La visita del secretario de Finanzas argentino, Guillermo Nielsen, a Roma (Italia) para promocionar el canje de la deuda en default no ha generado demasiado entusiasmo, como era de esperar. Los acreedores no han querido ni escucharle después de que afirmara que el Gobierno de Kirchner no mejorará la propuesta. Mientras, el Gobierno de Berlusconi sigue generando tensión y estudia las acciones a realizar para proteger a los ahorradores italianos.

Los acreedores. Las reuniones que ha mantenido Nielsen con los grupos de acreedores parece que no han ido muy bien. Los tenedores de bonos italianos siguen insistiendo en que la oferta de reestructuración de la deuda es inadmisible. De hecho, tras asegurar Nielsen que la oferta "hay que tomarla o dejarla porque no va a mejorar", los bonistas se marcharon de la reunión.

Estos mismos acreedores participaron unas horas antes de la reunión en una manifestación convocada a propósito de la visita de Nielsen. Parece que esta protesta, según la prensa argentina, no fue finalmente todo lo multitudinaria que se había previsto.

El Gobierno. Mientras tanto, el Gobierno de Berlusconi, presionado por los ahorradores, los bancos y algunos partidos políticos, sigue anal¡zando qué hacer ante esta situación. Como primera medida, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado al embajador argentino en Roma, Victorio Tacceti, para expresarle su preocupación.

El subsecretario de la Cancillería italiana, Giampaolo Bettamio, realizó, además, unas declaraciones en las que afirmaba que Italia lleva tiempo actuando en sedes bilaterales y multilaterales para buscar una solución. También habló el subsecretario de Economía, Gianluigi Magri, quien se dejó llevar y criticó duramente la propuesta, tras lo cual tuvo que corregir y ceñirse a las palabras que dijera hace unos días el ministro de Economía, Doménico Siniscalco, en el Congreso.

RGT EUR MCR

 

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