Martes 18 de enero de 2005

Disminuye el riesgo de impago
de las empresas de Latinoamérica

El índice de riesgo país de Latinoamérica se ha reducido un 3,4% en los últimos tres meses hasta los 241 puntos básicos (2,41 puntos porcentuales) gracias a la disminución de la posibilidad de que se produzcan impagos. Según la agencia de calificación europea Coface, la situación de las empresas del subcontinente, al igual que la de las compañías del resto de mercados emergentes, ha mejorado más que la de las firmas de los países industrializados. En la región, destaca la evolución de Brasil, país al que se ha puesto bajo vigilancia positiva.

Este indicador de riesgo país del subcontinente es parte del índice mundial que ha elaborado Coface y que es el resultado de la media de las calificaciones otorgadas calculada de acuerdo al papel de cada nación en la producción mundial. Este indicador se ha mantenido estable en los últimos tres meses de 2004 pero se ha apreciado una considerable divergencia entre la situación económica de las empresas de los países industrializados y las de los emergentes.

En los países desarrollados, la diferencia se aprecia más en las naciones de la zona euro, las cuales sufren la apreciación de su divisa y la debilidad de la demanda interna. Por el contrario, la situación de las compañías de los mercados en transición han mejorado considerablemente, lo que ha permitido reducir el índice un 2,7%. De entre los emergentes, la mejora más contundente se ha producido en Latinoamérica donde la calificación de Brasil ("B") ha sido puesta bajo vigilancia positiva.

Brasil. El informe señala que, a pesar de que los tipos de interés de referencia brasileños se han colocado en el 17,25%, el crecimiento del PIB en el primer trimestre (6,1%) es el más elevado de los últimos ocho años. Este incremento se ha apoyado en el aumento de las exportaciones y de la demanda interna, lo que junto al aumento de la demanda mundial "ha mejorado de forma notable el comportamiento de pago de las empresas".

No obstante, el informe advierte que si se produjera un cambio de tendencia y los tipos de interés en los mercados financieros aumentaran mucho, el país se debilitaría. También destaca que "el crecimiento sigue encontrándose con trabas como la debilidad de los créditos a las empresas y la falta de infraestructuras, las cuales podrían relanzar la inflación estructural".

Venezuela. La agencia también ha mejorado el rating de Venezuela desde "D" a "C" y con implicaciones positivas. Esta recalificación ha sido posible gracias a un despegue del crecimiento, a la mejora de la situación financiera exterior y a las mejores perspectivas de estabilidad política y social.

A pesar de todo, persisten algunos problemas, "como la dureza de las reglamentaciones y el control de cambios, que no favorecen en nada al sector privado no petrolífero y es susceptible de ocasionar retrasos en los pagos".

RGN VZN BSL FYM MCR

 

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