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Viernes
4 de enero de 2005
Telecom
Italia, dispuesta a vender sus filiales latinoamericanas para reducir
deuda
Tensión
judicial en la subasta de espectro radioeléctrico en México
Por
El Boletín de las Telecomunicaciones
Telcel,
filial mexicana de América Móvil, la compañía
controlada por Carlos Slim, se ha unido a Telefónica y Unefon,
y ha recurrido a la Justicia los términos de la subasta de
espectro puesta en marcha por el Gobierno de Vicente Fox. El concurso
limitó de 65 a 35 megahertzios la franja de espectro que
las empresas podían adquirir por cada demarcación.
Otras
empresas como la estadounidense Cingular, Maxcom o Axtel se han
retirado del proceso con el consiguiente enfado de sus accionistas.
En cualquier caso, quizá la más perjudicada sea la
española Telefónica que podría ver limitada
su capacidad para captar nuevos clientes o lanzar nuevos servicios
por la falta de espectro. Otros expertos recuerdan que la firma
de Slim dispone de espectro en la banda de 900 megahertzios, al
contrario que la empresa española.
Lo
cierto es que la subasta no ha atraído demasiado interés.
Tras las citadas retiradas, Telcel, Telefónica y Unefon han
hecho una primera oferta de 102 millones de pesos (poco más
de 6,8 millones de euros). Un cifra inferior a las previsiones del
Gobierno.
Grandes
accionistas. La retirada de Maxcom y Axtel puede provocar el
enfado de sus accionistas con el propio Gabinete de Vicente Fox.
Y algunos son muy poderosos. Entre los socios de Maxcom, empresa
dedicada sobre todo a las comunicaciones fijas inalámbricas,
figuran la familia Aguirre Gómez, dueños de Radio
Centro, o Bankboston, mientras que George Soros, Blackstone o el
sigante asegurador estadounidense AIG son los principales accionistas
de Axtel.
Telecom
Italia. Pero mientras Telefónica y América Móvil
tratan de resolver su problemática con el Gobierno de México,
su otra gran rival, Telecom Italia, no descarta salir definitivamente
de Latinoamérica.
La
operadora ha comenzado la ampliación de capital destinada
a la adquisición de TIM. Una ambiciosa operación de
más de 21.000 millones de euros. Pero hay un grave problema.
La deuda del grupo va a superar, una vez que concluya la compra,
los 44.000 millones de euros frente a los 30.000 millones que tiene
en la actualidad. La cifra es superior incluso a los 41.000 millones
y 43.200 millones de deuda que tienen Deutsche Telekom y France
Telecom, respectivamente.
Según
algunos analistas, Telecom Italia no va a tener más remedio
que vender activos para recortar la deuda. Y sus filiales en Latinoamérica
son las principales candidatas. Sobre todo porque tras las desinversiones
realizadas en los últimos años, por las que ha ingresado
4.000 millones de euros, no hay mucho más que vender.
Recientemente,
Telecom Italia vendió el 100% de Digitel, su filial venezonala,
a Cantv por 450 millones de dólares. Todavía le quedan
Brasil, Perú, Argentina, Chile, Bolivia y Cuba. Claro que
su venta tampoco sería decisiva a la hora de reducir deuda
puesto que los ingresos no serían excesivos. Algunos analistas
han valorado estos activos en cerca de 4.000 millones de dólares,
menos del 10% de la deuda total.
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