|
Viernes
28 de enero de 2005
Ambas
tecnologías pierden posiciones frente al ADSL
El
cable y el WiMax, frenados en la disputa de la banda ancha
Por
R. O'Connelly
La
guerra de precios en el ADSL no sólo afecta a los operadores
incumbentes de telefonía. Las operadoras de cable pueden
convertirse también en su víctima. Un informe publicado
esta semana por la consultora especializada Forrester Research indica
que los principales cableros europeos, UPC, NTL y Telewest, entre
otros, se han quedado sin dinero para invertir tras afrontar unos
complicados procesos de reestructuración de deuda.
Es
decir, según estos expertos, las firmas de cable no tienen
liquidez para financiar la expansión de su cobertura, la
modernización de sus redes o las campañas de publicidad
para atraer nuevos clientes. En este escenario, la cuota de mercado
del cable dentro del conjunto de la banda ancha va a pasar del 53%
en 2000 al 15% en 2010. Por el contrario, el ADSL acaparará
el 80% de este áreas. Aunque también hay otras tecnologías
afectadas.
El
avance del ADSL está dejando sin espacio a las tecnologías
inalámbricas LMDSy WiMax, además del PLC (acceso a
Internet mediante la red eléctrica).
En
este sentido, Forrester señala que los problemas de esta
tecnología continúan, el powerline tiene problemas
de calidad además de carecer de algún gran fabricante
que respalde, señalan estos observadores que llegan
a definir el PLC como proyecto de mascota de compañía.
Pero
hay más perjudicadas. La llegada al mercado del WiMax va
a tardar. La certificación oficial de esta tecnología
ha sido retrasada por el WiMax Forum otros seis meses. Hasta el
próximo verano no va a recibir este permiso oficial, aunque
hay expertos que prevén la aprobación para final de
2005.
El
problema de este retraso es que va a aplazarse su comercialización.
Vincent Poulbere, analista de la consultora Ovum, señala
que 2005 va a ser el año preWiMax y prevé
la entrada en el mercado del WiMax con versión 802.16e
en 2006. Durante el próximo ejercicio se comercializarían
sólo equipos iniciales, pero los primeros ordenadores portátiles
con un chip WiMax integrado sólo estarían disponibles
para los compradores en 2007.
Por
ahora, los fabricantes tendrán que conformarse con vender
sólo productos pre-estándar. A partir de aquí
las dudas son mayores puesto que algunos observadores no descartan
que los desarrolladores opten por congelar sus productos WiMax para
apostar por otra tecnología inalámbrica.
Lo
cierto es que el retraso sí puede perjudicar la coordinación
entre los fabricantes a la hora de establecer la compatibilidad
entre los distintos equipos. Las tensiones ya se vieron el pasado
año cuanto Nokia decidió retirarse del WiMax Forum.
Sin
duda, uno de los grandes perjudicados es Intel, gran promotor de
la tecnología WiMax. Aunque no el único. Portugal
Telecom, Swisscom o BT, que ya ha lanzado algunos servicios WiMax
con equipos sin estandarizar, son algunas de las operadoras que
han apostado por esta tecnología. En España, la empresa
que quizá se lo ha tomado más en serio es Aló.
De momento deberá esperar.
|