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Viernes
21 de enero de 2005 El
gigante asiático quiere seguir creciendo
China
ultima el abandono del cambio fijo del yuan Por
Raúl Pozo
Llegó
el momento para que China abandone el tipo de cambio fijo. Esa es la opinión
esgrimida por Yu Yongding, miembro del Comité de Política Monetaria
del Banco de China. Aunque el organismo emisor matizó que se trataba sólo
de una opinión, el mensaje llegó al mercado. Yu,
que realizó estas declaraciones en el Foro Económico de Davos, pertenece
a uno de los institutos chinos más prestigiosos y vino a añadir
nuevos argumentos para un debate que se ha animado en las últimas fechas
debido a la cercanía de la reunión de los siete países más
industrializados (G-7). Sin embargo, no se espera que en esta reunión cambie
la postura del grupo en relación con el mercado de divisas. El
Banco Central de China matizó que las palabras de Yu reflejaban únicamente
su opinión y no la postura del organismo emisor. Sin embargo, los mercados
reaccionaron castigando el dólar ya que se espera que cuando el yuan comience
a fluctuar libremente en el mercado, el resto de divisas de la región experimenten
ganancias. De hecho, el won coreano alcanzó hoy sus máximos de los
últimos siete años. Expertos
como Henrik Lumholdt, estratega jefe de Inversis Banco, barajan la posibilidad
de que China llevara a cabo un movimiento en este sentido y no ceda a las presiones
de EEUU. Antonio Salcedo, socio consejero de Nordkapp, considera que China se
moverá ajena a las presiones. El
desarrollo económico de China está en boca de todos y supone todo
un desafío para los mercados. Las últimas cifras de crecimiento
del gigante asiático (9,5% del PIB en el cuarto trimestre) han vuelto a
asombrar pero también a hacer temer un aterrizaje brusco.
Salcedo estima que China podría sostener un ritmo de crecimiento anual
en torno al 8% en las próximas dos décadas. Alcance
mundial. El creciente protagonismo economómico de China continúa
a un ritmo casi imparable, a pesar incluso de las medidas aprobadas por sus propias
autoridades para intentar evitar un sobrecalentamiento. El gigante asiático
superó sin problemas el obstáculo de la primera subida de tipos
en nueve años, y aceleró su PIB hasta el 9,5% en 2004. Además,
consiguió moderar la inflación hasta el 3,9%. El crecimiento
de China ha desbancado a EEUU como el primer socio comercial de Japón,
la segunda mayor economía del mundo, un país que ya se está
planteando acabar hacia el año 2008 con su programa de ayuda al desarrollo
a su vecino. Pero los efectos de este auge no se limitan al ámbito macroeconómico.
El sorprendente
dato del PIB chino ha animado en las bolsas internacionales la cotización
de sectores como el minero. Al cierre de ayer en Wall Street, Boeing lideró
las subidas del índice Dow Jones, coincidiendo con un posible pedido de
60 aviones por parte de seis aerolíneas chinas. |