Viernes 4 de febrero de 2005


La prensa estadounidense se mostró muy crítica con la falta de detalle en su discurso del miércoles

Bush inicia una gira para impulsar su reforma de la Seguridad Social

Por Americaeconomica.com

El presidente de EEUU ha iniciado una ruta por cuatro estados para convencer a la opinión pública, a parlamentarios demócratas y a algunos miembros reticientes de su propio partido, de las virtudes de su plan de reforma de las pensiones para que éste pueda ser aprobado en el Congreso.

George Bush inició ayer jueves un viaje relámpago, pasará por cuatro estados en sólo dos días, con una triple función: convencer a la opinión pública, desmontar la férrea oposición demócrata y lograr el apoyo de miembros retacios de su propio partido para conseguir impulsar su plan de reforma de la Seguridad Social.

En su primera comparecencia pública, en Dakota del Norte, Bush fue abucheado por los demócratas cuando afirmó que para salvar el Seguro Social se requieren mayores impuestos, reducciones en los beneficios o grandes préstamos a menos que se haga algo para mejorar sus finanzas. El republicano reconoció que todos los senadores no están de acuerdo con que la posible quiebra del sistema de pensiones sea un problema tan importante, pero a su equipo económico “no le salen las cuentas”.

Bush señaló que la Seguridad Social pagará más dinero del que tiene en sus arcas a principios del año 2018 y “para 2042, habrá desaparecido”. El presidente hizo énfasis en los beneficios de su plan de semiprivatización, que permitiría que los trabajadores menores de 55 años invirtieran una parte de sus salario en fondos privados de pensiones gestionados por bancos de inversión, aunque no dio detalles de los costes económicos del proyecto.

La Casa Blanca ha elegido cuatro estados: Dakota del Norte, Montana, Arkansas y Florida, que poseen al menos un senador demócrata, ante la falta de seguridad de que su plan sea aprobado por las cámaras debido a que en su primer examen ante el Congreso tras su reelección celebrado el pasado miércoles George Bush no fue capaz de convencer de las virtudes de su plan de reforma de la Seguridad Social. Las críticas a la actuación del presidente republicano se extendían en los medios de costa a costa.

Discurso ante el Congreso. El presidente habló sobre política internacional, haciendo referencia al futuro de Irak tras las elecciones democráticas, tal y como recogieron los principales rotativos europeos. Sin embargo, la mayor parte de su exposición, que se extendió durante 53 minutos, se centró en relatar algunos aspectos de su plan de reforma del sistema de pensiones.

Al principio Bush repitió su habitual letanía acerca de que la posible quiebra de la Seguridad Social es el mayor problema al que se enfrenta EEUU en la actualidad. Posteriormente, desveló algunos detalles del proyecto, desconocidos hasta ahora.

En primer lugar, señaló que la Casa Blanca se propone establecer un sistema diferente a la semiprivatización para cubrir a los trabajadores que en el momento en el que se apruebe la reforma sean mayores de 55 años. Los empleados de este segmento de edad no estarían obligados a ceder un 10% de su sueldo a un plan de pensiones privado para asegurar su subsidio en un futuro.

Bush también desveló que para lograr la sostenibilidadd del sistema habría que recortar algunos beneficios de los pensionistas, pero que se haría con el máximo consenso posible, aunque no expuso ante la opinión pública los pormenores del asunto.

Problemas urgentes. El editorial de Los Angeles Times ha sido uno de los más duros, asegurando que el problema de las pensiones es menos urgente que el del déficit público y la inmigración. Algunos diarios del país también criticaron que George Bush no había explicado los requisitos que debían cumplir los bancos de inversión, organismos encargados de gestionar los fondos privados de pensiones, para asegurar a los jubilados su retiro.

Otros asuntos. La falta de definición de las principales propuestas que se incluían en el discurso del presidente afectó, segun los comentaristas, a todos los temas relacionados con la economía. Entre las prioridades de su segundo mandato el presidente destacó también otros asuntos polémicos que mantienen enfrentada a la Casa Blanca con buena parte de los parlamentarios republicanos y, muy especialmente, con la práctica mayoría de los gobernadores que su partido tiene en los distintos estados del país. Esto es lo que sucede, por ejemplo, con las nuevas reglas fiscales de la Hacienda Federal o con sus propósitos de reformar las leyes migratorias y las normas previstas para la presentación de litigios civiles.

Negociaciones. Algunos analistas calificaban este primer discurso del reelegido presidente como el resultado de la tensión entre un político que se siente respaldado por los electores, tras su amplia victoria en las últimas presidenciales, y un partido que considera que este triunfo no habría sido posible sin su esfuerzo y cuyas principales figuras no quieren jugarse sus propias posibilidades de futuro apoyando a un líder que, forzosamente, tiene que salir de la escena política.

La opinión de Harvard. El precio de la sanidad arruina a los estadounidenses. Un informe realizado por la Universidad de Harvard revela que el 30% de los estadounidenses que se declaran en bancarrota personal lo hacen por haber contraído una enfermedad y haber perdido, por ese motivo, su puesto de trabajo.

Otro 15% adicional de las personas que se encuentran en esta situación se han quedado sin fondos tras haber pagado a los hospitales elevadas sumas por tratamientos que no estaban cubiertos por sus seguros médicos. Uno de los casos reales citados en el informe realizado por Harvard indica que el tratamiento medio por fractura de una pierna por ejemplo, supone un pago de servicios médicos para el paciente que ronda los 13.000 dólares.

USA PLT MCR

 

 

   

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