Viernes 11 de febrero de 2005


EEUU presiona a los países andinos para que amplíen los periodos de patentes de medicamentos

Un TLC que perjudica a los más pobres

Por Carolina Caro

Los tres países andinos que están negociando con EEUU un tratado de libre comercio (TLC), Ecuador, Colombia y Perú, han conseguido que los estadounidenses acepten la convocatoria de una ronda adicional en el mes de abril para negociar el controvertido tema de las patentes de medicamentos. EEUU está presionando a estos países para que amplíen los periodos de protección de las patentes, algo que de momento no están dispuestos a aceptar los andinos y que perjudicaría gravemente a los ciudadanos más pobres al encarecer los fármacos y postergar la aparición de genéricos. Los estadounidenses se muestran inflexibles en este tema dejando en una comprometida situación a los andinos en un "lo tomas o lo dejas".

Esta semana se celebró la séptima ronda de negociaciones del TLC entre los tres países andinos y EEUU que ha estado marcada por las diferencias con respecto al tema de la propiedad intelectual. Ecuador y Colombia han decidido presentar una propuesta conjunta a EEUU. Mientras, Perú no apoya esta iniciativa porque está esperando recibir informes que reflejen el impacto que podría tener la prolongación de los períodos de patentes en el ámbito empresarial y social.

Organizaciones obreras, campesinos, indígenas y diputados de los países andinos se manifestaron en Cartagena (Colombia), ciudad donde se celebraron las reuniones, para protestar contra las medidas que quiere imponer EEUU.

Según los expertos, las consecuencias que podrían tener estas nuevas medidas serían perjudiciales para los ciudadanos, ya que los más pobres no podrían tener acceso a los fármacos por tener un precio muy alto. Por otro lado, generarían más gastos en salud a los estados porque la aparición de los genéricos se produciría más tarde.

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado el impacto que tendrá el TLC en la población, en caso de aprobarse las disposiciones de EEUU.

MSF ha recordado a los Gobiernos de estos países que su obligación es garantizar a sus ciudadanos el acceso a medicamentos de calidad a precios asequibles y evitar que la salud se negocie con el mismo rasero que cualquier otro bien comercial. Además, ha aludido a los acuerdos de Doha firmados en 2001 por los cuatro países en los que se comprometían a anteponer la protección de la salud pública a los intereses comerciales.

La organización humanitaria considera que "la competencia por la comercialización de medicamentos genéricos ha demostrado ser el mecanismo más eficaz para reducir el precio de los medicamentos originales", por ello, el postergar su aparición tendrá consecuencias fatales para la población más pobre.

MSF asegura que las mismas presiones que EEUU está ejerciendo sobre estos países ya las aplicó el país norteño cuando firmó el Cafta (TLC entre EEUU y Centro América). Según esta organización, EEUU está obligando a las autoridades de los países a convertirse en una especie de "policía de patentes", algo que no es de su competencia.

Para MSF los medicamentos "no pueden ser un lujo". Su portavoz, Javier Sancho, ha declarado que el principal problema del mundo en la actualidad es el acceso a medicamentos de calidad a bajo precio y afirmó que "si no contamos con medicamentos genéricos en América Latina, nuestras poblaciones simplemente se mueren".

En la propuesta que Ecuador y Colombia han presentado a EEUU aceptan la ampliación de la protección a los datos de prueba, pero por un período de tres años y no de cinco como pide EEUU.

Actualmente, la Organización Mundial del Comercio (OMC) establece que los trámites para obtener una patente, y concretamente en el tema de las medicinas, sea de cinco años (lo que se denomina como datos de prueba), a partir de los cuales, el poseedor de ésta tendrá 15 años para explotar el producto. Cuando finalice este período, podrán comercializarse otros productos genéricos a precios más bajos.

Una de las condiciones de EEUU para firmar un TLC con estos tres países es la ampliación de estos períodos, es decir, que el plazo de explotación de la patente sea de 20 años en el caso de que los trámites de los datos de prueba se demoren.

Si el producto consigue la patente a los seis años, EEUU pide que el período de explotación sea de 22 años. Además, los estadounidenses quieren que se otorguen patentes a los segundos usos de medicamentos (si un producto se patenta para un uso y luego se descubre que es eficaz en otro campo, en la actualidad no está reflejado que la patente se extienda a ese nuevo uso).

Estas medidas también afectarían al sector agrícola, ya que EEUU quiere extender los períodos de patentes a los productos agroquímicos a 10 años, lo que produciría un incremento en el coste de producción agrícola y, consecuentemente, en los productos finales.

Los representantes de los tres países han declarado que, de momento, no aceptan las propuestas estadounidenses, pero a su vez han reconocido que les urge firmar el TLC lo antes posible.

Hasta el mes de abril no se sabrá si EEUU cederá en sus posturas o si los andinos aceptarán sus condiciones. Sin embargo, si se atiende a las tendencias en la política exterior estadounidense se puede tener una idea de que lo que ocurrirá en la última ronda de negociación.

CLB CDR PRR USA PLT DTC

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.