Jueves 18 de febrero de 2005


El desarrollo de algunos proyectos está pendiente de la decisión de Cuba

La alianza estratégica entre Brasil y Venezuela, ¿realidad o ficción?

Por Americaeconomica.com

El encuentro en Caracas (Venezuela) entre el presidente de Brasil, Lula da Silva, y su homólogo brasileño, Hugo Chávez, ha generado esta semana una gran expectación. La reunión no ha decepcionado. Ambos mandatarios firmaron una gran alianza estratégica concretada en una veintena de acuerdos que fue anunciada con gran alborozo en una multitudinaria rueda de prensa. Sin embargo, conforme van pasando los días, la alegría va desapareciendo. Muchos de los acuerdos rubricados, los más significativos, han sido matizados o están pendientes de muchas cosas antes de que puedan materializarse.

Además, han surgido críticas sobre todo en Venezuela. Desde algunos sectores se teme que Chávez ha cedido mucho terreno desde el punto de vista económico y comercial. El presidente venezolano habría ganado mucho protagonismo político con esta alianza, pero habría perdido la oportunidad de sacar más provecho a las posibilidades económicas que ofrece un país como Brasil.

De hecho, de todos los pactos rubricados, sólo dos benefician claramente al país: la construcción conjunta de una refinería en Brasil y la alianza entre Pdvsa y Petrobras. Pero ninguno de ellos está demasiado claro todavía.

Parece que existen problemas para llevar adelante la alianza que han firmado la petrolera estatal brasileña, Petrobras, y la venezolana, Pdvsa, para fabricar lubricantes en Cuba. El propio presidente de la petrolera brasileña, José Eduardo Dutra, admite que el negocio no está confirmado. Parece que todo depende de lo que decida el presidente cubano, Fidel Castro. La legislación actual de la isla establece que el Gobierno debe poseer al menos un 50% de una empresa de esta naturaleza y, Petrobras y Pdvsa, según informó el diario El Descifrado.com quieren, como mínimo, controlar cada uno un tercio de las acciones de la futura empresa.

Esta información se conoció después de que ayer, el Ministerio de Minas y Energía de Brasil se encargara de matizar las optimistas informaciones procedentes de Caracas en las que se afirmaba que Petrobras y Pdvsa iban a construir en el estado de Pernamburco (en el nordeste brasileño) una refinería. Un proyecto que costaría entre 2.500 y 3.000 millones de dólares (1.929 y 2.315 millones de euros) y que comenzaría a desarrollarse en los próximos seis y ocho meses.

Desde la asesoría de comunicaciones del Ministerio de Energía brasileño se matizó que el lugar exacto de la refinería todavía no está definido. Según señalan algunos medios de comunicación del país, la confusión puede estar ligada al hecho de que al ser Petrobras una empresa cotizada, esta información, por ser relevante para el mercado, debería haber sido divulgada primero a las autoridades bursátiles.

Además, parece que sigue habiendo problemas para el desembolso de un crédito por valor de 1.000 millones de dólares (764 millones de euros) que concedió el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (Bndes) a Venezuela para la compra de bienes y servicios brasileños. Los trámites no se acaban de agilizar.

Parece, por tanto, que el acuerdo se desinfla. A pesar de todo, Chávez ha salido reforzado de esta situación puesto que lo que sí habría conseguido es el respaldo de Lula a su política, y eso que últimamente en la prensa internacional se destaca mucho la presunta rivalidad que existe entre ambos mandatarios por el liderazgo de la región ahora que Lula parece que se está situando más en el centro que en la izquierda.

Los acuerdos. Además de los acuerdos mencionados anteriormente, la alianza estratégica incluye la futura creación de una empresa binacional integrada por la compañía privada brasileña Vale do Rio Doce y la estatal venezolana Corpozulia para la explotación de carbón venezolano y varios pactos encaminados a incrementar el intercambio comercial entre ambos países. Según datos facilitados por Lula, en 2004 el comercio binacional alcanzó los 1.600 millones de dólares (1.244 millones de euros) y el objetivo es que en 2005 llegue a los 3.000 millones (2.332 millones de euros).

También se está negociando la posible compra de aviones militares a la brasileña Embraer y la participación de capital brasileño en proyectos como la construcción de un puente sobre el Orinoco o la continuación de las líneas 3 y 4 de Metro.

BSL VNZ MCR PLT

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.