Martes 8 de marzo de 2005

Las grandes fortunas siguen
apostando por la fórmula de las sicavs

La Amancio Ortega, presidente de Inditex, ha registrado su tercera sociedad de inversión de capital variable (sicav), lo que confirma, tras las dos recientemente registradas por los Jové, propietarios de Fadesa, que este vehículo no ha perdido el favoritismo de los grandes patrimonios.

La nueva sicav de Ortega se denomina Gramela de Inversiones 2004 y está gestionada por Banif, como Alazan Inversiones 2001, otra de las sicavs del empresario gallego. La tercera, Keblar de Inversiones, cuenta con la gestión de BBVA. El capital social inicial de Gramela es de 15 millones de euros, sensiblemente inferior al de las otras dos sociedades, que se registraron tras la OPV de Inditex, en la primavera de 2001. Al frente de Gramela se encuentran dos hombres de confianza de Ortega, como José Arnau y Alfredo Fernández Durán.

A través de las otras dos sociedades, Ortega ostenta participaciones en sociedades cotizadas como NH Hoteles y Aguas de Barcelona. La nueva apuesta de Ortega por las sicav, junto con la también reciente de la familia Jové, confirma que los grandes patrimonios no temen repercusiones de la reforma fiscal ni tampoco del nuevo reglamento de IIC.

Menos sicavs y más grandes. Los expertos pronostican que se crearán menos sicavs pero que éstas serán de mayor tamaño después de que los inversores tengan la posibilidad de confeccionar una cesta de fondos sin penalización por el traspaso de uno a otro. Las sicavs viene a ser un instrumento de prestigio, una especie de seña de indentidad de un gran patrimonio, más que un vehículo con ventajas fiscales diferenciadoras.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.