Martes 8 de marzo de 2005

La inestabilidad política y social de Bolivia pasa factura al sector bancario

Las dificultades económicas, financieras y sociales de Bolivia han repercutido en el sector bancario. Según un informe de la agencia de calificación Moody's, estas condiciones han provocado que la cartera de préstamos y depósitos de las entidades financieras "adelgace".

Además de la agencia de rating pronostica que en 2005 las cosas no van a mejorar debido a que la inestabilidad política y los desórdenes sociales persistirán a lo largo del año. (Moody's realizó este informe antes de conocerse la renuncia del presidente Carlos Mesa).

Moody's afirma que "la pobre calidad de los activos bancarios se refleja claramente en las cifras de dos dígitos de los préstamos fallidos y en la cantidad de créditos reestructurados".

Además, el margen de explotación está muy presionado debido, entre cosas, a que los costes, tanto operativos como los relacionados con la concesión de créditos, son más elevados que los ingresos.

La agencia también ha explicado que la creación de un impuesto temporal sobre las transacciones financieras (ITF) generó una fuga de depósitos entre la fecha del anuncio, en febrero de 2004, y la de su aplicación, en julio de ese año. Posteriormente, los depósitos minoristas se recuperaron hasta alcanzar los 2.500 millones de dólares (1.892 millones de euros) a final de año.

El sistema bancario reportó en 2004 unas pérdidas netas de 5,2 millones de dólares (4 millones de euros). En Bolivia, el español Grupo Santander controla el Banco Santacruz, y el BBVA está presente a través de una gestora de pensiones BBVA Previsión AFP.

BLV BYS

 

 

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