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Miércoles
9 de marzo de 2005 El Congreso boliviano ha rechazado por unanimidad la renuncia del actual presidente del país, Carlos Mesa. La decisión de la Cámara baja no ha sorprendido en los ambientes económicos y políticos del país, sobre todo tras conocerse las intensas negociaciones llevadas a cabo ayer para consensuar una nueva Ley de Hidrocarburos. Sin embargo, sí que ha generado gran indignación entre los campesinos, asociaciones vecinales y sindicatos, que han anunciado que mantendrán las movilizaciones contra la política dle Gobierno. Parece que Mesa no ha logrado desactivar la tensión social que provocó su dimisión. Mesa, tras ser ratificado por el Parlamento aseguró que su renuncia "no fue una jugada política", tal y como afirman los sectores opuestos a Mesa. Fuentes sindicales aseguraron a este diario que el presidente lo que había hecho es organizar un "show". La continuidad de Mesa ha sido posible gracias a la firma de un acuerdo con el Congreso, que consiste básicamente en el establecimiento de una agenda de cuatro puntos, entre los que se encuentran el compromiso de aprobar en el plazo más breve posible una nueva Ley de Hidrocarburos que repete los resultados del referéndum y las inversiones. La propuesta de la Administración de Bolivia consiste en mantener los impuestos de las compañías internacionales en el actual 18%, crear un impuesto adicional del 32% y no revisar los contratos vigentes, lo que supone una ventaja para las empresas extranjeras con respecto a la propuesta del lider del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, quien pretende elevar las regalías al 50% y revisar los contratos vigentes. Conflicto social. Precisamente una de las consecuencias del acuerdo entre el Congreso y el Gobierno es que Evo Morales ha quedado debilitado. No obstente, el lider cocalero ha asegurado que su imagen no ha salido deteriorado y se ha defendido acusando a Mesa de realizar una "política del chantaje para beneficiar a las empresas petroleras". El MAS no tira la toalla, y tampoco la Confederación Obrera de Bolivia (COB). Ambas formaciones han firmado el "Pacto Revolucionario" para insistir en la imposición de unas regalías del 50%. Los inversores. A pesar de que el ambiente social sigue tenso y conflictivo, la decisión del Congreso ha tranquilizado a los inversores extranjeros con intereses en el sector de hidrocarburos. El precio de las acciones de la petrolera francesa Suez, que subía 1% en la Bolsa de París, frente a la caída del 0,3% del índice parisino, CAT, es sólo una muestra de la tranquilidad de los accionistas de la compañía, cuya cúpula no ha desmentido que vaya a abandonar su negocio en Bolivia. BLV PLT |
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