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Lunes
7 de marzo de 2005
La oposición, los bancos y los empresarios critican la decisión de Chávez de devaluar el bolívar La decisión del Gobierno de Chávez de devaluar el bolívar desde las 1.920 unidades por dólar hasta las 2.150 ha generado un gran malestar entre los partidos políticos de la oposición, que aseguran que se trata un "impuesto oculto a los pobres", y los banqueros, que afirman que esta medida tendrá un impacto negativo en las carteras de préstamos obligatorios que tendrá que compensarse con un recorte de la remuneración de los pasivos o con un incremento de las comisiones. El presidente del partido social cristiano Copei, Eduardo Fernández, ha asegurado hoy que la decisión del Gobierno de devaluar la moneda favorece a los ricos y argumenta como prueba que la red de distribución estatal que ofrece alimentos a precios subsidiados ha anunciado un ajuste de esos precios al alza. Desde el sector empresarial se advierte que la devaluación se traducirá en un incremento del precio de los bienes y servicios. El presidente de Conindustria, López Mendoza, afirma que el sector industrial tendrá que adoptar medidas adicionales para poder crecer y competir en el área. Tanto los empresarios como los banqueros y la oposición consideran que el Gobierno de Chávez ha tenido que recurrir a la devaluación para compensar el déficit fiscal, "tienen que sacarle más bolívares a los mismos dólares", afirma el presidente de Copei. Sólo de esta manera se explican que se tome una medida de este tipo cuando las reservas internacionales son elevadas, más de 24.000 millones de dólares (18.000 millones de euros), y los precios del petróleo están en máximos, por encima de los 50 dólares (37,7 euros) el barril. VNZ FYM |
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