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Viernes
4 de marzo de 2005
La
Policía detiene en Caracas a Carlos Ortega, prófugo
desde hace dos añosl
El
dirigente del principal sindicato venezolano, en la cárcel
Por
G. Velasco
Nadie en Venezuela
se esperaba el anuncio de la detención del presidente de
la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CVT), Carlos
Ortega, sindicalista que se encontraba prófugo de la Justicia
desde hace dos años cuando fue acusado por la Fiscalía
de los delitos de rebelión civil, instigación al delito,
traición a la patria y confabulación en grupo para
cometer un crimen después de su participación en el
paro cívico contra Chávez realizado a finales de 2002.
Su captura ha generado un gran revuelo político, aunque fuentes
sindicales han asegurado a Americaeconomica.com, que "su
liderazgo era bastante reducido al desaparecer de la escena política".
Carlos Ortega
fue detenido el lunes por la noche en un bingo de la urbanización
de Colinas del Bello Monte, al oeste de Caracas, por funcionarios
del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalistas
(Cicpc). Al parecer, según las investigaciones realizadas
por la Policía, el sindicalista tenía la costumbre
de visitar este local unas tres noches por semana. Ortega pagaba
en dólares y bolívares en efectivo, por lo que las
autoridades investigan si tenía cuentas dentro y fuera del
país y cuáles son sus canales de financiación.
No obstante,
en Caracas circulan varias versiones sobre las circunstancias en
las que fue detenido el líder sindical. Se especula con la
posibilidad de que fuera capturado cuando realizaba un trasbordo
entre dos autobuses en la avenida Principal de Bello Monte.
También
se cuentan distintas historias sobre su aspecto físico. Algunos
de los policías encargados de su detención aseguraron
que Ortega se había realizado un lifting para dificultar
su identificación, pero otros portavoces del Cicpc afirman
que sólo se dejó crecer el bigote.
La declaración.
El dirigente de la CTV realizó su presentación ante
el Tribunal 49 de Caracas el jueves después de dos retrasos
consecutivos. La jueza que instruye el caso decidió finalmente
descartar las acusaciones de traición a la patria, confabulación
en grupo para cometer un crimen y exposición de la República
a la devastación, los tres de mayor gravedad. Un hecho que
fue calificado como un triunfo por los abogados defensores.
Pero Ortega
sí que podrá ser juzgado por los cargos de rebelión
civil, instigación a delinquir y uso indebido de documento
público. Este último delito fue añadido por
la Fiscalía tras la detención al comprobarse que el
sindicalista portaba un carné de identidad falso a nombre
de Manuel Mendoza Herrera.
Además,
la defensa no logró dos de sus objetivos, que le concedieran
la libertad provisional y que se anularan las actuaciones realizadas
hasta ahora por entender que no existen pruebas suficientes que
sustenten los delitos que se le imputan al sindicalista y que su
cliente fue expuesto de forma indebida a los medios de comunicación,
lo que viola el derecho a un proceso justo, según lo establece
el Código Orgánico Procesal Penal. En los dos casos,
la jueza falló en contra.
Sobre la declaración
realizada por Ortega nada ha trascendido. Sus abogados se han limitado
a asegurar que se defendió como "un señor",
con argumentos políticos ante un juicio político.
Un día antes, en una de las escasas declaraciones realizadas
a la prensa, el sindicalista afirmó que contaría "muchas
cosas que deben conocer no solamente los trabajadores y el movimiento
sindical, sino el propio país".
A partir de
ahora, la defensa tiene cinco días para apelar y la Fiscalía
30 para presentar sus conclusiones, que pueden ser tres: sobreseer
la causa, acusarlo por los tres delitos que se le han imputado o
archivar el caso hasta recopilar mayores indicios.
Enfado
sindical. La detención de Ortega ha generado un
considerable revuelo social, reflejado a diario en las portadas
de los medios de comunicación, la CTV y la oposición
venezolana, aunque no han armado demasiado barullo en público,
sí han mostrado su enojo por esta captura. Fuentes sindicales
consultadas por Americaeconomica.com, recuerdan que "el
derecho a la huelga existe y que de hecho la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) así lo reconoció respecto
al paro de diciembre de 2002 y enero de 2003".
Estas mismas
fuentes afirman que la captura de Ortega muestra que el Gobierno
de Chávez "sigue teniendo éxito en dar golpe
tras golpe, semana a semana, contra la oposición". Para
mañana sábado 5 de marzo, se ha convocado una manifestación
pacífica en las calles de Caracas para protestar por la captura
del sindicalista y para rechazar la existencia de presos políticos
en el país.
VNZ
PLT
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