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Viernes
4 de marzo de 2005
Aldeas
vietnamitas ‘compiten’ en un concurso nacional que trabaja
la igualdad a través del juego
Un
Trivial `sin género de dudas´
Por
Guillermo Algar
Enclavada en un valle a unos 20 kilómetros de China y poco
accesible a través de una pista de tierra que se bloquea
continuamente por camiones averiados, corrimientos de tierra o crecidas
de los ríos, la comuna de Linh Ho, en Vietnam, acoge una
competición muy especial. En este campeonato compiten las
comunas (núcleos de población más pequeños
según la división administrativa vietnamita) de Ngoc
Linh, Bach Ngoc, Ngoc Monh y la anfitriona, Linh Ho.
Pero no se
trata de fútbol ni de una competición de artes marciales,
deporte nacional del país. En realidad, se trata de un concurso
en el que las preguntas y pruebas tienen un denominador común:
la perspectiva de género. Los concursantes, divididos en
cuatro equipos que representan a sus aldeas de procedencia, tienen
que superar diversos juegos en los que se abordan los derechos de
la mujer a través de pequeñas obras de teatro y mediante
una especie de Trivial (juego de mesa de preguntas y respuestas)
sobre género preparado por los organizadores para la ocasión.
A pesar del
éxito de los cursos de formación en materia de género
y violencia doméstica en los que se analiza aspectos como
la desigualdad, los derechos de las mujeres, el trabajo en casa,
y el acceso a la educación, los responsables de Ayuda en
Acción Vietnam, la ONG que desarrolla este programa, pensaron
que era imprescindible que el trabajo de sensibilización
y toma de conciencia sobre la inequidad por motivos de género
fuera más allá de las paredes en las que se imparten
estos cursos. Con ese objetivo, desarrollaron este concurso que
tiene categoría nacional y que ha logrado una movilización
de las comunidades sin precedentes.
Con
los ojos abiertos. La
explanada que se extiende frente a la Casa del Pueblo, nombre que
reciben los ayuntamientos en Vietnam, congrega a más de un
millar de personas de todas las edades. Los niños ocupan
las primeras filas mientras los mayores intentan poner un poco de
orden entre tanta chiquillería. Se trata de todo un acontecimiento
para los vecinos de Linh Ho. Todos están muy atentos y esperan
con paciencia oriental que dé inicio la peculiar contienda.
El primer equipo
en participar es el anfitrión. Recibido con una ovación,
el equipo, compuesto por dos chicos y tres chicas de Linh Ho, representa
un breve drama creado por ellos mismos con un argumento sencillo
pero muy revelador. Se trata de una familia en la que el marido,
Mister Ken, pretende casar a su hija de 15 años pese la oposición
de ésta y de su esposa. La hija quiere seguir estudiando
y sabe que si se casa tendría que dejar la escuela para cuidar
de su casa y del marido. Durante la representación, Mister
Ken es caricaturizado para que el público identifique con
facilidad los comportamientos machistas mientras que recibe mensajes
para cambiar este tipo de actitudes. El jurado, compuesto por mujeres
de la Women´s Union, una organización vinculada al
Gobierno que trabaja a favor de los derechos de las mujeres, toma
nota del desarrollo de la obra aunque no puede evitar que se le
escape alguna sonrisa.
En este caso, la enseñanza final viene de la mano del presidente
del Comité del Pueblo que interviene en el tramo final del
drama. Éste reprime al padre por su intención y le
recuerda que está prohibido casarse antes de los 18 años.
El siguiente
equipo en intervenir es el compuesto por jóvenes de la comuna
de Bach Ngoc que participa con la obra "Mi Marido", una
representación que versa sobre la violencia doméstica.
La escena comienza con un hombre ebrio que espera impacientemente
a que regrese su esposa. "¿Dónde has estado?
¿Por qué no está preparada la cena?",
le grita enfadado cuando la ve llegar. Ella le responde que ha estado
en una reunión con la Women´s Union.
Violencia doméstica. La
reacción del marido es muy violenta. Se levanta tambaleándose
y empuja a su mujer mientras le prohibe volver a reunirse con "esas
mujeres", sentencia de forma despectiva. Sin embargo, y a pesar
de su actitud, ella le responde que en esas reuniones aprende muchas
cosas útiles como la defensa de sus derechos y técnicas
para mejorar el cuidado de los cultivos y de los animales.
Al final de
la obra acude a la casa una representante de la Women´s Union
que recrimina al hombre su actitud y le amenaza con denunciarlo
si vuelve a tocar a su mujer.
Las historias
son simples y están repletas de estereotipos que reflejan
las actitudes más dañinas para las mujeres y en las
que queda de manifiesto la discriminación que sufren. Lo
importante es el hecho de que la audiencia, que sigue con interés
la representación, se empapa de los mensajes que transmiten
los concursantes sobre la inequidad de género y asume de
una forma sencilla la igualdad de derechos entre hombre y mujer.
Tras las representaciones
tocará el turno a una segunda fase de la competición
que consistirá en una ronda de preguntas sobre género
formuladas sobre la base de las charlas que los concursantes han
recibido al respecto. Un Trivial con el género como protagonista.
El equipo vencedor en Linh Ho tendrá que superar otras eliminatorias
para llegar a la final de Hanoi. Pero no hace falta esperar a Hanoi
para conocer a los ganadores: son, ni más ni menos, las propias
comunidades que asumen de una forma peculiar y efectiva el enfoque
de los derechos de la mujer. A veces la mejor forma de sensibilización
también es la más divertida.
INT DTC
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