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Viernes
4 de marzo de 2005
Antonio
Fazio se quedará a vigilar la "italianidad" de
la banca
Tiempos
difíciles para los extranjeros en Italia
Por
Michela Romani
Silvio Berlusconi
se ha salido con la suya. Tal y como había prometido, el
presidente del Gobierno italiano logró "remediar"
en el Congreso la votación de la Comisión de Economía
sobre el mandato vitalicio del gobernador de la Banca de Italia
(Bankitalia) y el mantenimiento por parte de este instituto del
control de la competencia bancaria.
La mayoría
que apoya el Gobierno votó el pasado miércoles en
bloque para suprimir las dos enmiendas al proyecto de ley sobre
el ahorro que afectaban directamente a Bankitalia. Una de ellas
pretendía trasladar el control de la competencia bancaria
desde la Banca de Italia al Antitrust, mientras que la segunda
eliminaba el mandato vitalicio del gobernador, Antonio Fazio.
Dichas enmiendas habían sido presentadas por la propia mayoría
gubernamental y habían sido aprobadas en la Comisión
de Economía el pasado mes de enero. Pero ya entonces, Berlusconi
había dado a entender que no estaba absolutamente conforme
con esta decisión y había anunciado: "Lo solucionaremos
en el Parlamento".
Finalmente, todas las diferentes corrientes que conforman la polimorfa
mayoría oficialista acataron ayer las órdenes del
presidente del Gobierno, que está decidido a mantener a Antonio
Fazio como guardián de "la italianidad de la banca".
Pero esta victoria
ha tenido sus costes para el Ejecutivo. Ayer en el Parlamento se
vivió la "anómala situación", según
la describió el presidente de la Cámara, Pierferdinando
Casini, de que el presidente de una Comisión que ha analizado
un proyecto exprese una opinión y el diputado que presenta
dicho proyecto se manifieste en sentido contrario. Casini llegó
a ofrecer a los diputados que se tomaran un tiempo para negociar
una postura común antes de ir a las votaciones. Pero, ante
la imposibilidad de conciliar posiciones, los parlamentarios prefirieron
votar y la supresión de la enmienda que preveía el
traslado de poderes al Antitrust fue aprobada con 237 votos a favor,
182 en contra y cinco abstenciones. La eliminación de la
enmienda 28, la del mandato de Fazio, obtuvo 217 votos a favor y
188 en contra.
La postura del presidente de la Comisión de Actividades Productivas,
Antonio Tabacci, quien se negó a cambiar su posición
para adecuarse a la de sus compañeros de coalición,
provocó las iras del vicepresidente del Gobierno, Ignacio
la Russa, de la Alianza Nacional (AN), que llegó incluso
a pedir su dimisión. Pero Tabacci no sólo no volvió
sobre sus pasos, sino que llegó a comentar que la votación
de ayer representa "la derrota de la política ante los
superpoderes de la banca".
Más
apoyos para Fazio. Pero Fazio sigue sumando apoyos en su cruzada
contra la banca extranjera. Ayer, el presidente de la poderosa patronal
Confindustria, Luca Cordero di Montezemolo, afirmó desde
Bruselas (Bélgica, sede de la Comisión Europea) que
Italia está mucho más abierta a la banca extranjera
que otros países, como Francia y España. La máxima
autoridad del mundo empresarial italiano añadió que
lo que necesita el sistema bancario nacional es avanzar en los procesos
de fusión y consolidación interna.
Montezemolo se refirió directamente a los dos grandes bancos
españoles, el Grupo Santander y el BBVA, para compararlos
con las entidades italianas: "Los dos primeros bancos españoles
son grandes cada uno como dos bancos italianos unidos".
También
el miércoles,
el ministro italiano para las Relaciones con el Parlamento, Carlo
Giovanardi, sacó este asunto durante una comparecencia en
la Cámara. El ministro se sumó a las voces oficiales
que niegan el presunto proteccionismo de Bankitalia y utilizó
en su argumentación las mismas cifras con las que Fazio contestó
a la carta que le envió el comisario europeo Charlie McCreevy.
Estos números indican que en los primeros cuatro grupos bancarios
italianos la presencia de capital extranjero alcanza un promedio
del 17%, mientras que en los primeros 10 grupos este porcentaje
se sitúa en el 10%.
La patronal bancaria ABI ha rechazado comentar el resultado de la
votación de ayer: "Bankitalia es quien nos controla,
así que no estamos autorizados a opinar", dijeron a
Americaeconomica.com fuentes de la patronal que también
anunciaron que probablemente la ABI emitirá próximamente
un comunicado con sus valoraciones sobre el conjunto de la ley de
ahorro que saldrá del Congreso. "Pero no habrá
referencias específicas a Bankitalia", añadieron.
Pese a que la patronal no expresó su posición oficial
sobre la cuestión de la "italianidad" de la banca,
su presidente, Mauricio Sella, ha comentado en varias ocasiones,
al margen de actos oficiales, que Fazio tiene razón cuando
afirma que la banca italiana está más abierta a la
presencia extranjera que la de otros países europeos, en
particular España y Francia.
Fuentes financieras españolas consultadas por este diario,
resaltan que está claro que detrás de la posición
de Fazio y quienes le apoyan está el deseo de fortalecer
la banca italiana, demasiado pequeña y fragmentada para enfrentarse
a los retos de la globalización económica. Sin embargo,
estas mismas fuentes destacan que "si se ha llegado tarde a
un proceso, no se puede esperar parar el tiempo para ponerse al
día".
Lo que parece
claro es que la votación de ayer en el Congreso italiano
cierra un poco más las puertas de Italia al Santander y al
BBVA, interesados en aumentar su participación en el San
Paolo de Turín y en la Banca Nazionale del Lavoro (BNL),
respectivamente.
ESP
EUR BYS PLT
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