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Viernes
11 de marzo de 2005
La
secretaria de Estado de EEUU realiza una visita relámpago
a su vecino del sur
México,
esclavo de la agenda de Condoleezza Rice
Por
Carolina Caro
A pesar de llegar con buenas palabras a México, Condoleezza
Rice no ha dejado pasar la oportunidad de advertir al país
azteca que no permitirá que la frontera sur sea un "coladero"
de terroristas, ya que, según ella, se está convirtiendo
en puerta de entrada de Al Qaeda hacia EEUU. México, una
vez más, tuvo que ajustarse a los temas propuestos por la
secretaria de Estado estadounidense para esta visita y volvió
a ser ignorada su demanda de concretar una reforma migratoria que
respete los derechos de los emigrantes en el país del norte.
A este tema se refirió Rice, de nuevo, con una declaración
de intenciones que sigue sin solucionar el problema de fondo.
Y
el problema de fondo es la creciente oleada de movimientos anti-inmigración
que proliferan en EEUU a través de grupos "cazailegales"
que se toman la justicia por su mano y persiguen a los indocumentados
en la frontera. En la reunión que Rice mantuvo con el presidente
mexicano, Vicente Fox, el mandatario le expresó su preocupación
por estas actividades. La secretaria de Estado aseguró que
no aceptará prácticas ilegales pero que "no puede
interferir en todos los casos en una actividad privada".
En
referencia al informe
que publicó el Departamento de Estado, Rice aclaró
que no fue un ataque premeditado y dirigido a desprestigiar a México,
sino que en él se reflejan las preocupaciones de EEUU en
materia de seguridad en su país vecino. Rice añadió
que "es nuestra obligación" advertir a los ciudadanos
de EEUU sobre el peligro que pueden correr si viajan a México.
No obstante, quiso aclarar que en ese estudio también se
manifiestan los progresos del Gobierno mexicano y lo "impresionados
que estamos con la manera como funcionan las instituciones mexicanas".
El
tema de la reforma migratoria, Rice lo nombró de pasada y
se refirió a él como "un asunto delicado".
La secretaria de Estado se mostró convencida de que el proyecto
propuesto por George W. Bush al respecto saldrá adelante
en el Congreso, que es la institución a la que corresponde
su aprobación. "Sigue siendo una prioridad para Bush",
añadió Rice.
Sólo
los puntos contemplados en la agenda de Condoleezza se materializaron
en acuerdos formales. Por un lado, el tema del agua. En 1944, ambos
países acordaron que México aportaría una cantidad
determinada de agua al Río Bravo (Texas) desde su Río
Conchos y otros afluentes a cambio de que EEUU cediera territorios
en el Río Colorado. Entre 1992 y 2002, México no cumplió
lo estipulado y acumuló un gran déficit que ha creado
el descontento de los tejanos. Con este acuerdo firmado el jueves
en México, el país azteca se compromete a cubrir el
déficit pendiente antes de septiembre y transferirá
el agua que debe a las presas internacionales de La Amistad y Falcón
para que los agricultores de Texas puedan utilizarla entre 2005
y 2006.
El
otro punto que Rice llevó a México bajo el brazo fue
la preparación de la cumbre que se celebrará en Texas
el próximo 23 de marzo entre EEUU, Canadá y México
para fortalecer el tratado de libre comercio entre estos tres países
(Tlcan). En esta cumbre, EEUU planteará a sus países
vecinos el tema de la seguridad en las fronteras del norte y del
sur, para que no se conviertan en puerta de entrada de terroristas
al territorio estadounidense.
Manifestaciones
contra Rice. Organizaciones de derechos humanos y grupos
de universitarios se manifestaron ayer ante el Ministerio de Exteriores
de México en contra de Condoleezza Rice por "promover
la guerra y las violaciones a los derechos fundamentales".
Los manifestantes gritaban ante el Ministerio consignas contra Rice
como "Condoleezza, fascista, usted es terrorista".
Amnistía
Internacional de México también acudió a la
manifestación tras entregar una carta en el Ministerio para
pedir a Fox que le expresase sus preocupaciones sobre el respeto
de los derechos humanos.
Un
recuerdo para el 11-M. Condoleezza Rice, desde México,
recordó a las víctimas del atentado terrorista del
11 de marzo de 2004 en Madrid en el que murieron 192 personas y
alrededor de 2.000 resultaron heridas. La secretaria de Estado quiso
enviar un mensaje de condolencia al pueblo español ya que
"EEUU y España comparten no sólo el dolor (...),
sino también la determinación de combatir y derrotar
la plaga del terrorismo en todos sus frentes".
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