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Viernes
18 de marzo de 2005

Los
dos monstruos que se ciernen sobre el sector son los diarios gratuitos
e Internet
La
crisis de la prensa escrita
Por
Alberto Miguel Arruti
En muchos países,
y de los más importantes del mundo, se habla de la crisis
de la prensa escrita. Parece que esta crisis no ha llegado todavía
a España. Aunque en el primer "Encuentro de Medios de
Comunicación y Publicidad", organizado por la escuela
de negocios IESE de Barcelona, a finales del pasado enero, el representante
del grupo Prisa trazaba un futuro más bien pesimista para
la prensa tradicional, puesto que, según manifestó,
"el negocio está fuera del periódico". Se
refería, indudablemente, a las promociones que llevan a cabo
muchos diarios.
En este sentido,
el ABC puso a la venta una colección de películas,
de 25 títulos, en formato DVD. El Mundo pone a la
venta una colección, también en DVD, dedicada a Marilyn
Monroe, además de una enciclopedia gastronómica y
de un sintonizador de televisión digital terrestre. El
País inició, el pasado 30 de enero, la colección
"Cine de Oro" con Casablanca, además de una enciclopedia
de cocina internacional. La Razón ofrece Juegos
Reunidos de los Simpsons, además de una colección
de películas para los niños. Diarios económicos
como Cinco Días y Expansión, o deportivos
como As o Marca, no aparecen ausentes de esta
tendencia a las promociones.
La concentración
de medios es, desde hace ya varios años, uno de los problemas
que afectan a los medios de comunicación. Además,
se dan casos curiosos e, incluso, divertidos. Así, el periódico
Liberation, de la divina izquierda francesa, que pasaba
por graves dificultades económicas, ha sido comprado, nada
menos, que por la familia Rothschild. No debe extrañarnos
la pérdida de credibilidad, que ha afectado, estos años,
a la prensa escrita, debida a su dependencia de los poderes económicos.
Los dos monstruos
que se ciernen sobre la prensa escrita son: la prensa gratuita e
Internet. La publicidad representa en la prensa gratuita el total
de sus ingresos, mientras que en la prensa de pago alcanza el 75%.
En España, en muy poco tiempo, se ha pasado de 45 a 172 publicaciones
gratuitas, sometidas al control de la Organización para la
Justificación de la Difusión (OJD). En Francia, 20
minutes ha alcanzado ya los dos millones de lectores. Otros
dos gratuitos le siguen, con 1,7 y 1,6 millones. Que estos diarios
gratuitos son leídos por jóvenes, de menos de 30 años,
pertenecientes a una clase social media o baja y con un nivel cultural,
más bien bajo, son hechos que, pese a su significado, no
dejan de preocupar a la prensa tradicional.
Pero, por si
fuese poco, existe Internet. Su revolución sólo puede
ser comparada a la que representó la invención de
la imprenta. Antes de Gutenberg, tener un libro era casi tener un
tesoro. La imprenta hizo que todos, o casi todos, pudieran comprar,
o al menos, adquirir un libro. Después, vinieron los ilustrados,
que defendieron la libertad de expresión. Lo que no dejó
de ser una feliz aspiración, pues los que podían gozar
de este derecho eran muy pocos.
Se necesitaban
medios de comunicación para que el derecho de libertad de
expresión fuera algo más que una utopía. Pero
ahora con los "blogs": esos textos libres que mezclan,
sin el menor problema, hechos comprobados, rumores, información,
opinión y todo lo que se pueda imaginar, la libertad de expresión
ha empezado a ser una realidad.
Pero algunos
datos son muy preocupantes para la prensa escrita. El 79% de los
diarios está presente en Internet. El The New York Times
ha superado los 18 millones de visitantes al mes, mientras que la
difusión del diario en papel se encuentra estancada. El Wall
Street Journal ha alcanzado, en Internet, los 701.000 suscriptores,
al tiempo que se estanca su edición de papel.
DTC
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