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Miércoles
23 de marzo de 2005
El
Gobierno pretende que las entidades financieras participen en el
negocio de la compra de deuda argentina
La
banca venezolana, al servicio de Chávez
Por
Gema Velasco
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha colocado a sus
pies al sector financiero del país. Los bancos financian
su política social a través de los créditos
dirigidos y obligatorios, apoyan sus acuerdos internacionales mediante
alianzas con entidades especializadas en el comercio exterior y
ahora también ayudarán al presidente a salir airoso
de sus compromisos políticos y gestos de solidaridad. El
Gobierno pretende que el sector bancario privado participe en su
anunciada operación de compra de bonos argentinos, una adquisición
que tiene como principal objetivo mostrar a su homólogo argentino,
Néstor Kirchner, su confianza en el país tras el proceso
de reestructuración de la deuda en suspensión de pagos.
Los bancos tendrán complicado negarse.
Chávez
ha conseguido que las entidades financieras estén a su servicio.
El último plan en el que el presidente venezolano pretende
embarcarlas en su planeada compra de deuda argentina por valor de
500 millones de dólares (382 millones de euros). El presidente
de la Comisión de Finanzas del Parlamento, Rodrigo Cabezas,
del Movimiento Quinta República (MVR), dijo hace unos días
que en esta operación "la puerta estaba abierta a la
participación de los bancos privados".
Deuda
argentina. Cabezas sugería la posibilidad de que
los bancos estuvieran interesados en participar en este atractivo
negocio. E incluso en la prensa venezolana se llegó a afirmar
que las entidades estaban ávidas por llenar sus carteras
con este papel, títulos emitidos por el país que ha
protagonizado el mayor default de la historia.
Pero
parece que no se trata de una posibilidad. Según se rumorea
en los ambientes financieros de Caracas se trata de un hecho. Los
bancos formarán parte de esta operación, quieran o
no quieran. El Gobierno pretende que contribuyan en su gesto de
solidaridad hacia Argentina adquiriendo los bonos (u otro tipo de
instrumentos) que emitirá el Ministerio de Finanzas venezolano
para conseguir los fondos con los que adquirir los 500 millones
de dólares de deuda argentina.
De
esta manera, el sector bancario incrementará un poco más
su exposición y su dependencia de los mercados financieros.
En estos momentos, los ingresos por valores y otro tipo de títulos
representa el 55% de los ingresos de las entidades frente al 36,9%
de la cartera crediticia.
Más
obligaciones. El
dato muestra que las entidades financieras tienen poco interés
en conceder préstamos. Una situación de la que también
se está ocupando Chávez. No sólo quiere estimular
el aumento de los créditos, sino que pretende hacerlo en
una dirección concreta, la que conviene para el cumplimiento
de su política social.
Por
eso, hace a penas unos meses que aprobó la Ley Especial del
Deudor Hipotecario que, entre otras cosas, obliga a las entidades
a conceder el 5% de su cartera crediticia a préstamos destinados
a la compra de vivienda. Con esta nueva obligación, los bancos
ya tienen dirigidos por el Gobierno el 30% de los préstamos
que conceden.
Pero
además, los bancos están temblando. Un experto consultado
por Americaeconomica.com reconoce que es muy posible que
Chávez establezca nuevas obligaciones para conceder préstamos
al sector turístico y a las pequeñas y medianas empresas.
Tampoco descarta que aumenten las ya existentes. De hecho, las autoridades
bancarias dejaron caer recientemente la posibilidad de
incrementar el porcentaje de préstamos que tienen que destinar
los bancos a microcréditos, actualmente del 3%.
Malos
resultados. Estas imposiciones del Gobierno están
pasando factura a los bancos. Fuentes del sector afirman que la
fijación de carteras de crédito obligatoria van a
ir poco a poco minando el negocio bancario, puesto que las dificultades
para poder cumplir con las nuevas obligaciones agudizarán
la competencia por captar a los mejores clientes y por tanto disminuirá
la rentabilidad de las entidades a lo largo de este año.
Ante este panorama, según reconocen algunos banqueros, "las
entidades poco pueden hacer salvo realizar mayores esfuerzos para
anticiparse a la competencia y dar cumplimiento a las obligaciones
así como evitar el coste de las sanciones".
De
hecho, en los dos primeros meses del año, los bancos ya han
comenzado a sufrir en sus cuentas los efectos de la nueva situación.
El beneficio se redujo un 36%. En este descenso, además de
las circunstancias mencionadas anteriormente, también han
tenido mucho que ver la disminución del diferencial entre
los tipos de interés que aplican a los préstamos (tasas
activas) y la remuneración que ofrecen por los depósitos
(tasas pasivas). Según los expertos, las tasas activas se
han reducido significativamente y lo harán más debido
a los tipos preferenciales impuestos en la Ley del Deudor y a la
competencia, mientras que el margen para reducir las tasas pasivas
es muy limitado.
El
BBVA e Irán. Pero el poder de Chávez sobre
la banca no se limita a dirigir su cartera crediticia o a sugerirle
determinados negocios. Además, las entidades financieras
también apoyan sus gestas en política exterior. Hay
un ejemplo muy reciente.
Venezuela
e Irán acaban de firmar importantes contratos comerciales
tras el estrechamiento de las relaciones producidas a raíz
de la visita del presidente iraní, Mohamed Jatami, a Venezuela,
un acercamiento que, por cierto, no ha sentado nada bien en Washington.
Pero
para que las relaciones comerciales fructifiquen hace falta dinero.
Y eso es lo que va a aportar la
filial venezolana del español BBVA, el Banco Provincial.
Esta
entidad firmó una semana después del anuncio de la
alianza entre estos dos países un acuerdo con el Banco para
el Desarrollo de las Exportaciones de Irán (BDEI). El
pacto entre el Banco Provincial y el BDEI prevé la concesión
de un crédito de 10.000 millones de euros por parte del banco
iraní a la filial del BBVA, recursos que deben destinarse
a la financiación de importaciones de productos y servicios
iraníes por parte de las empresas venezolanas. Gracias
a este convenio, el Banco Provincial otorgará para este fin
financiación a 180 días y a tipos de interés
preferenciales mediante la apertura de cartas de crédito
en sus sucursales.
El
presidente venezolano parece que consigue lo quiere de los bancos
y lo hace, además, sin relajar la presión que ejerce
sobre ellos. Precisamente cuanto más solícitas se
muestran estas entidades con Chávez, la Fiscalía reabrió
el caso de los créditos indexados por el cual el Ministerio
Público ha imputado a los principales banqueros del país,
entre ellos a Michel Goguikian, del Banco Venezuela, filial del
español Santander, y a José Carlos Plá, del
Banco Provincial, subsidiaria del BBVA. Se les acusa de un delito
de usura y estafa en la concesión de los mencionados créditos
indexados.
Fuentes
próximas a Chávez reconocieron a este diario que la
actuación de la Fiscalía se produjo a destiempo y
que era innecesaria. Quizá lo sea desde el punto de vista
legal, pero lo cierto es que sí puede ser una herramienta
eficaz para que los bancos no se olviden de que son vigilados de
cerca.
VNZ
BYS PLT
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