Viernes 18 de marzo de 2005


El IPC de febrero se incrementa un 0,4% y supera todas las previsiones

El fantasma de la inflación vuelve a amenazar la economía de EEUU

Por J. Jamison

El
IPC estadounidense correspondiente al mes de febrero, que aumentó un 0,4%, ha confirmado los temores de los operadores que ayer martes estudiaban inquietos el comunicado del Comité Abierto de la Reserva Federal (FED), a pesar de que los hombres de Alan Greenspan siguieron con total fidelidad el guión inicialmente previsto.

No hubo sorpresas. La FED aumentó un cuarto de punto los tipos de interés de referencia hasta el 2,75%, en lo que supone la séptima subida consecutiva desde mayo del año pasado, lo que supone también un nuevo incremento del diferencial con respecto a la zona euro, donde los tipos se mantienen en el 2% y un regreso del precio del dinero de octubre de 2001.

Pero en el texto en el que se hizo pública esta noticia había una referencia clara al “aumento de las presiones inflacionistas”. Ese mínimo indicio fue suficiente para que Wall Street acusara el golpe en la recta final de la negociación de ayer, donde se registraron pérdidas de los principales índices en torno al 0,9% y para que la apertura de hoy miércoles, con mínimos vólumenes de negocio, haya sido levemente bajista.

Departamento de Trabajo. Quizá porque la amenaza inflaccionista parece haber tomado cuerpo ya. El IPC estadounidense del pasado mes de febrero, que ha hecho público esta mañana el Departamento de Trabajo, ha resultado el doble de la previsión del consenso de los analistas, situado en un 0,3%.

Además, es el mayor aumento de los últimos cuatro meses y, aunque la tasa interanual se ha mantenido en el 3%, el dato de la inflación subyacente, donde no ponderan los precios de los alimentos ni la energía, se ha colocado en un 2,4%. La tasa más elevado desde agosto de 2002, tras subir un 0,3% el pasado mes, batiendo también las previsiones de los analistas que apostaban por un 0,2%.

Suben los costes sanitarios. Y lo peor, al menos en clave política, es que uno de los focos de la inflación es el coste de los servicios médicos, que subió un 0,6%. Malísimas noticias para el presidente George Bush que sigue en su gira por todo el país para defender su proyecto de reforma de la Seguridad Social y mantiene una dura negociación con los parlamentarios del Partido Republicano que no acaban de apoyar un proyecto cuya popularidad sigue descendiendo cada minuto y que, según las últimas noticias, asciende ahora al 33%.

La energía se dispara. Obviamente, la subida de los precios del barril de crudo, un 35% en lo que va de año, está detrás de este repunte inflacionista, con mucho más peso que el que corresponde a los servicios médicos porque los precios de la energía suponen un 14% del IPC. Así los costes de la energía se han elevado un 2% en febrero después de dos meses consecutivos de caída.

El precio de venta al público de la gasolina aumentó un 3,2% en febrero, lo que supone un 15% más de lo que costaba hace sólo un año. Además, en lo que va de mes de marzo se han producido más aumentos de precios en este sector. Y se han acentuado tendencias, como la que iniciaron en febrero los precios de los billetes de las aerolíneas, que el mes pasado ya habían experimentado un aumento, del 1,5%, el mayor desde el mes de julio de 2003.

Salarios en la baja. Pero los temores se concentran más en el hecho de que estos datos de febrero vienen acompañados de un recorte del 0,4% en el sueldo semanal medio de los estadounidenses, el mayor descuento desde la caída del 0,5% del pasado noviembre. Lo que parece demostrar que no es precisamente el impulso del consumo privado lo que presiona al alza los precios,según apuntan algunos observadores. Este motor de la recuperación económica está acosado por dos frentes, el de los precios y el de la caída de su salario, puede empezar a griparse.

Las burbujas. La decisión tomada ayer por la FED ha recibido multitud de críticas en las publicaciones especializadas, en las que se apuesta, desde hace un par de meses, por un ritmo más vivo en los aumentos de los tipos de interés. En estos medios se señala que en EEUU hay un exceso de liquidez que no ha reactivado la economía pero ha multiplicado los peligros.

Según quienes defienden esta opinión, hay burbujas a punto de estallar en todos los sectores, desde la renta variable -otra vez en peligro por el auge de las tecnológicas-, al mercado inmobiliario -más el de oficinas que el residencial- pasando por las peligrosísimos bonos basura.

Los datos de Pearlstein. Al cierre de esta edición, el columnista del Washington Post, Steve Pearlstein, uno de los mayores críticos que tiene en estos momentos Alan Greenspan, mantenía un abarrotado chat en directo en la página web de este periódico en el que se aportaban datos sobre la ilógica evolución de los precios de algunos activos en EEUU, por ejemplo, que la diferencia de cuota mensual entre un alquiler y la adquisición de una vivienda por término medio es de un 8% a favor de la segunda opción, pero en determinadas zonas como las áreas de Washington, San Diego o San Francisco la tasa llega al 50%. Según este experto, uno de los motivos es que el 30% de las operaciones se realiza con la intención de invertir, apostando por un mantenimiento de las alzas de los precios.

USA PLT FZM

 


   

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