|
|
Miércoles 23 de marzo de 2005
DESDE EL MALECON CON... Los cubanos esperan nuevas buenas y... malas Por
Aurelio Pedroso La reciente sobrevaluación de un 7% del peso cubano frente al dólar más los anuncios realizados por el presidente Fidel Castro la pasada semana, que auguran un notable alivio para el día a día en la isla, han logrado despertar el ánimo y la inquietud en una buena parte de la población. Acudiendo a una añeja e histórica frase de principios de la revolución hay quienes aseguran que ya era hora de que el comandante “sacudiera la mata”. De momento, en algunas provincias con mayor necesidad ha comenzado la entrega por cartilla (libreta de racionamiento) de las ollas arroceras eléctricas chinas, aparato de primera necesidad y comodidad para el obligatorio arroz que consumimos los cubanos en nuestra dieta diaria. Y, aunque a la ciudad capital aún no corresponde la entrega, ya han arribado las primeras ollas procedentes del mercado negro de la provincia de Villa Clara: la adquieren por 150 pesos cubanos (unos 4,5 euros) y las están ofertando por 25 pesos convertibles -de igual valor al dólar- o unos 19 euros (625 pesos cubanos). El anuncio de la paulatina erradicación de los cortes de electricidad y el aumento de los salarios complementan este primer paquete de medidas. Aún así, inconformes hay. Son los que piensan (jubilados en primer término) que lo mejor hubiera sido bajar los precios de por sí muy elevados. Ahora mismo, y como consecuencia de la revaluación, los precios del mercado agropecuario han subido en dos o tres pesos por producto. La gran incógnita que reina ahora mismo entre la gente consiste en adivinar cuáles serán las próximas decisiones, anunciadas a medias por el líder en su intervención del pasado 8 de marzo, cuando aseguró que pronto volvería a tomar los micrófonos. Algunos avispados comentan jocosamente que ya tenemos una suerte de 'Aló Comandante', en referencia al programa radiófonico de Hugo Chávez en Vernezuela ('Aló Presidente') Dueños de paladares (restaurantes privados) y aquellos que rentan espacios de sus viviendas, algunas con piscina, aguardan medidas que les afecten los ingresos vaya usted a saber si no perjudican al negocio en su conjunto. La centralización emprendida por la máxima autoridad cubana nunca ha visto con buenos ojos la iniciativa privada. Basta releer de otro mes de marzo, pero de 1968, sus concepciones acerca de la pequeña empresa no estatal. Intentar aproximarse a lo que dirá el líder en su próxima intervención es casi imposible. A lo largo de mucho tiempo los analistas no tan callejeros han fracasado. Será, a fin de cuentas, el juego infantil como el del “chucho escondido”, aplicado por él mismo cuando hace unos días comenzaba preguntándose y respondiendo a sí mismo “caliente, caliente” o “frío, muy frío”. CBB PLT |
| Edita Asesores de Publicaciones S.L.
|