Lunes 4 de abril de 2005

El Congreso de Nicaragua estudia conservar 400 misiles antiaéreos

Mientras el ministro de Defensa de Nicaragua, José Adán Guerra, se encuentra de visita en EEUU para reunirse con los funcionarios de Defensa y del Departamento de Estado estadounidense y negociar la suspensión de una ayuda militar al país latinoamericano que asciende a 2,1 millones de dólares (1,59 millones de euros), el Congreso de Nicaragua se prepara hoy para analizar dos proyectos legislativos que coinciden en conservar 400 misiles antiaéreos SAM-7 para la defensa nacional.

Las iniciativas fueron presentadas por el poder Ejecutivo y la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional, con lo cual quedan atrás las exigencias de EEUU para lograr la eliminación de los misiles tierra-aire en poder de Ejército local, con el argumento de que esas armas podrían caer en manos del terrorismo internacional.

EEUU pidió hace dos años al Gobierno del presidente Enrique Bolaños que se deshiciera de 2.051 cohetes rusos que Nicaragua adquirió durante el periodo de la revolución sandinista (1979-90). El Ejército eliminó 1.000 de esos dispositivos y planeaba continuar este año con la destrucción de 651 cohetes más para quedarse con 400.

Los parlamentarios del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), opositores al Gobierno, han mostrado su apoyo a que Nicaragua conserve los misiles necesarios para su defensa.

Con la supresión de la ayuda militar EEUU intenta presionar al Gobierno de el presidente Enrique Bolaños para que se deshaga de todos los misiles. Sin embargo, los altos mandos nicaragüenses consideran que el país debe retener al menos un 20% de su arsenal de SAM-7, para garantizar la defensa del país.

Suspensión de la ayuda militar. Se estima que la ayuda congelada asciende a 2,3 millones de dólares (1,7 millones de euros) que el Pentágono había destinado este año a financiar becas, seminarios, conferencias y al mantenimiento de la flota militar. Por el momento, se mantiene la asistencia humanitaria y el programa de desminado, que incluye la donación de un "barreminas" que la Embajada norteamericana entregó el pasado viernes al Ejército de Nicaragua para destruir más de 4.000 minas en el norte del país.

EEUU pidió hace dos años al Gobierno del presidente Enrique Bolaños que se deshiciera de 2.051 cohetes rusos que Nicaragua adquirió durante el periodo de la revolución sandinista (1979-90). El Ejército eliminó 1.000 de esos dispositivos y planeaba continuar este año con la destrucción de 651 cohetes más para quedarse con 400.

NCG USA PLT


 

 

 

 

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