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Viernes 1 de abril
de 2005 Tras plantearse la advertencia de suprimir su política de descuentos, que recibió por parte de la agencia antimonopolio japonesa, fuentes de Intel han señalado que cambiará algunas de sus prácticas empresariales. Pese a todo, la compañía ha indicado que se muestra en desacuerdo con las acusaciones y que cuestiona la forma en la que la autoridad reguladora nipona aplica la ley. La polémica comenzó hace casi un mes cuando la multinacional recibió una advertencia de la agencia antimonopolio de Japón por presuntas prácticas desleales. El organismo
regulador dijo que su filial japonesa de Intel perjudicó la competencia
en el mercado de microprocesadores al ofrecer descuentos a cinco fabricantes
nipones de ordenadores personales que aceptaron no comprar o limitar
sus compras de chips producidos por los rivales de Intel, como Advanced
Micro Devices y Transmeta. |
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