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Viernes
1 de abril de 2005
El
viaje del presidente del Gobierno español a Latinoamérica
sella una fructífera alianza con Venezuela
Las amistades de Zapatero disgustan a Washington
Por
Alba Gil
El cuarto viaje oficial del presidente del Gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, a Latinoamérica,
ha finalizado con éxitos diplomáticos y comerciales.
EEUU ha estado expectante a lo que sucedía en la cumbre entre
España, Venezuela, Brasil y Colombia. El resultado no le
ha gustado al presidente George Bush. El mandatario estadounidense
parece haber interpretado el resultado de este polémico encuentro
como un desafío a su Gobierno. ¿Será cierto?
Zapatero y Hugo Chávez han firmado varios acuerdos comerciales,
entre ellos unos de intercambio de bienes por petróleo y
otro para la venta a Venezuela de ocho embarcaciones y 10 aviones
de transporte. El total de la venta a Venezuela asciende a 1.600
millones de dólares (1.234 millones de euros). Esta
operación ha provocado la reacción de la Casa Blanca,
que, a través de su Embajada en Madrid, ha expresado su "preocupación"
ante el temor de que la visita contribuya a legitimar el régimen
y la retórica de Chávez.
Los
acuerdos comerciales también incluyen nuevas licencias de
explotación de gas y petróleo a la empresa española
Repsol YPF. La petrolera hispanoargentina ha firmado una alianza
estratégica con la venezolana PDVA. Con esta asociación,
Repsol espera poder extraer entre 100.000 y 160.000 barriles de
petróleo diarios en Venezuela. Ambas sociedades crearán
una sociedad mixta y se convertirán en una de las mayores
petroleras de Latinoamérica. Además, se ha confirmado
la participación española en Petroamérica.
Esta iniciativa petrolera supone la asociación de las empresas
energéticas estatales de Brasil, Venezuela, Argentina y Bolivia
y supondrá el primer modelo de integración energética
de la región sudamericana.
Además de los acuerdos comerciales, el viaje de Zapatero
a Latinoamérica ha servido para ratificar la paz entre Venezuela
y Colombia tras los conflictos surgidos entre ambas naciones a raíz
de la detención del guerrillero de las FARC, Rodrigo Granda,
en territorio venezolano.
A pesar de que no estuviera en la agenda oficial, los presidentes
de España, Venezuela y Brasil se han comprometido a mediar
en el conflicto entre el Estado Colombiano y la guerrilla izquierdista
del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Algunos
medios brasileños han destacado que tanto las guerrillas
del ELN como de las FARC estarían dispuestas a aceptar la
mediación española.
En
definitiva, el encuentro entre el presidente Zapatero y los líderes
latinoamericanos ha consolidado la integración política
y han fortalecido los vínculos diplomáticos.
El
malestar estadounidense. La Embajada de EEUU en España
manifestó al gobierno de José Luis Rodríguez
Zapatero su preocupación por la venta de material militar
a Venezuela.
Washington
no está conforme con la carrera militar que ha emprendido
el Gobierno de Hugo Chávez. Venezuela ha comprado a Rusia
100.000 fusiles de asalto, 40 helicópteros y aviones de combate,
así como aparatos ligeros a Brasil y equipamiento militar
a España. La Casa Blanca teme que las armas puedan caer en
manos de fuerzas irregulares como las guerrillas izquierdistas de
Colombia, algo que Venezuela niega.
El Gobierno
de José Luis Rodríguez Zapatero resta transcendencia
a la venta de material militar e incide en el significado político.
El Ejecutivo español defiende el protocolo firmado con el
país venezolano alegando que supondrá el mantenimiento
de 600 puestos de trabajo en España durante seis años.
A EEUU no sólo le inquieta la venta de material militar,
sino también se muestra preocupado por la legitimación
que proporciona a Hugo Chávez la visita oficial del presidente
español.
Relaciones entre Venezuela y EEUU. El Gobierno
de Hugo Chávez ha subrayado que Washington no protestaría
por la compra de armas si Venezuela estuviera adquiriendo armamento
estadounidense.
El presidente
de Venezuela ha declarado su deseo de "vivir en paz" con
EEUU, pero sin renunciar a los objetivos sociales que persigue la
revolución bolivariana que impulsa.
El país
latinoamericano, uno de los principales proveedores de crudo del
mercado estadounidense, se ha alejado de su tradicional alianza
política con el Gobierno de EEUU desde que Hugo Chávez
ascendiera al poder. Venezuela busca reforzar los vínculos
nacionales con naciones como Cuba, Irán y China, los cuales
mantienen difíciles relaciones diplomáticas con el
Gobierno de Bush.
Relaciones entre España y EEUU. España
corre el riesgo de que algún gesto poco medido imponga una
visión de que Zapatero pretende ejecutar una política
enfrentada a la norteamericana. El apoyo al presidente venezolano
parece que repercutirá en la normalización de las
relaciones Madrid-Washington.
Desde el ascenso
del Gobierno socialista en España las relaciones diplomáticas
con EEUU parecen un poco estancadas. Ambos gobiernos han tenido
varios desencuentros y posiciones encontradas, como por ejemplo
la apuesta decidida a la candidatura de Kerry
en las elecciones norteamericanas y la retirada de las tropas españolas
de Irak.
Los principales
ejes en las relaciones exteriores de España han sido reemplazadas
desde las pasadas elecciones, que supusieron el cambio en el Gobierno.
Mientras que el PP priorizaba las relaciones con EEUU, el Partido
Socialista Obrero Español (PSOE) fija su mirada en los países
latinoamericanos intentanto potenciar relaciones diplomáticas
y comerciales.
Próxima
cumbre de Zapatero con líderes latinoamericanos.
El Ejecutivo español prepara una cumbre latinoamericana de
líderes empresariales, políticos e intelectuales en
Sevilla (España) para analizar el futuro de la región.
La intención de esta cumbre latinoamericana, que se celebraría
en abril, es la de reunir a empresarios y políticos latinoamericanos
y a expertos para analizar la situación de la región
y proponer vías de desarrollo.
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