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Viernes 8 de abril
de 2005 La amenaza de quiebra del último gigante automovilístico británico, MG Rover, ha forzado la reacción del Gobierno de Londres. En un periodo electoral clave, el Departamento de Comercio e Industria ha ofrecido cerca de 60 millones de euros a los proveedores de MG Rover para evitar la bancarrota de la compañía, y los empleos de sus 6.000 trabajadores y los 25.000 puestos de trabajo que genera de forma indirecta. La crisis de la empresa automovilística se ha agudizado con el fracaso en las negociaciones para mantener una alianza con la firma china Shanghai Automotive Industrial Corporation. El temor a la suspensión de pagos llevó a los proveedores a cortar el suministro a MG Rover, que se ha visto obligada a paralizar su producción. En el año 2000, la alemana BMW se deshizo de MG Rover ante las millonarias pérdidas acumuladas por esta firma. CBB BYS |
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