Viernes 8 de abril de 2005


Europa impondrá sanciones comerciales a algunos productos de EEUU

La lucha contra el dumping

Por Alberto Miguel Arruti

De nuevo ha vuelto la guerra al dumping. Así, la Comisión Europea (CE) ha propuesto imponer una serie de sanciones comerciales a los productos norteamericanos, a partir del próximo 1 de mayo, porque ese país no ha modificado todavía su normativa antidumping, conocida como enmienda Byrd y declarada ilegal por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Como se sabe, el dumping consiste en vender por debajo del precio de coste, lo que da lugar a una competencia desleal. Ahora, el Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) debe aprobar, de forma oficial, la propuesta de la CE. Para toda una serie de productos agrícolas, textiles, maquinaria y papel, se pide la aplicación de un arancel adicional del 15%.

Todo esto recuerda aquella decisión del presidente Bush de suprimir los aranceles, que había impuesto unos 20 meses antes. La supresión la decidió a finales del año 2003. En aquel momento, esta decisión afectaba a determinados productos siderúrgicos. Si dejamos a un lado razones puramente políticas, lo cierto es que, según el Instituto Americano del Acero, los aranceles habían perjudicado a los consumidores de acero, así como a las autoridades portuarias, estibadores, transportistas y otros negocios que prestan servicios a los importadores siderúrgicos. Mientras que el sector siderúrgico sólo da trabajo en aquel país a unas 150.000 personas, hay 100.000 empresas que dependen de las importaciones de acero y que dan empleo a unos 12 millones de trabajadores. O dicho en otras palabras, la economía norteamericana, considerada de forma global, no se encontró beneficiada por aquella imposición de trabas arancelarias. Algo similar podríamos decir, en la UE, de la célebre Política Agraria Común (PAC). Las políticas liberales, en el terreno económico, tropiezan con grandes dificultades, pero, en líneas generales, constituyen un motor de progreso. La lucha por la libertad comercial, que dirige la OMC, da como resultado un aumento de la productividad que, a la larga, da lugar a un aumento del empleo y a una sociedad más justa y más estructurada. Supresión de aranceles o, al menos, reducción de los mismos, fueron la base, en sus comienzos, de la UE y de la unidad que hizo Alemania.

La OMC autorizó a la UE en noviembre del pasado año a que impusiese sanciones a EEUU, al considerar que este país no cumplía con sus obligaciones internacionales. La enmienda Byrd fue declarada ilegal, por primera vez, por la OMC en el mes de enero de 2003 y tenía que haber sido modificada antes del 27 de diciembre de ese mismo año, pero más de un año después, EEUU no ha respetado todavía sus obligaciones internacionales. Esta enmienda es conocida por el apellido de su promotor, el senador Robert Byrd.

La OMC ha autorizado a EEUU a que imponga sanciones, no sólo a la UE, sino también a otros siete países, que son: Brasil, Canadá, Chile, Japón, India, Corea del Sur y México.

El crecimiento económico, guiado por el mercado, da lugar a un aumento de la riqueza global, con lo que se apunta un aumento de prosperidad como jamás se ha conocido. Así alcanzamos una concepción lineal de la modernización, que prácticamente descarta cualquier límite al desarrollo económico. Esta es una visión neoliberal, que comparten multitud de economistas de Europa y América. Los que iniciaron este camino fueron la señora Thatcher, en el Reino Unido, y el presidente Reagan, en EEUU.

INT DTC


   

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