Viernes 8 de abril de 2005


El consejo de administración de BNL apoya la OPA del BBVA

Una batalla no es la guerra

Por Michela Romani

El BBVA realizó esta mañana un paso adelante en su camino para hacerse con el control del sexto banco italiano por activos, la BNL. El consejo de administración de la entidad romana ha apoyado la OPA lanzada por los españoles, evaluando positivamente el plan industrial propuesto y definiendo como "adecuada" la oferta del canje accionarial de una acción de BNL por cinco de BBVA. Sin embargo, no todo es tan sencillo como parece. Para empezar, Giovanni Zonin, representante en el consejo de la Banca Popolare di Vicenza (BPV) abandonó la reunión antes de la votación.

De esta forma, Zonin parece haber dejado claro lo que ya se murmuraba en los ambientes financieros italianos: que la BPV no quiere vender su 3,5% de BNL a los españoles. Hace menos de una semana, Zonin declaraba en una entrevista a II Sole 24 Ore que él es partidario de preservar la "italianidad" de la BNL y de Antonveneta, el otro instituto de crédito italiano objeto de una OPA extranjera, en este caso por parte del holandés ABN Amro. El presidente de la BPV argumentaba su afirmación con que "la banca es el nudo crucial del desarrollo económico del territorio" y defendía que las empresas locales siempre prefieren tratar con bancos locales.

En los últimos días, la BPV ha sonado como posible aliada del gobernador de la Banca de Italia (Bankitalia), Antonio Fazio, en su batalla para frenar la oferta del BBVA. La prensa italiana habla de una posible alianza de la BPV con la Banca Popolare di Lodi (BPL) y la Banca Popolare de Emilia Romagna que constituirían un frente anti-español.

Los rumores sobre esta posible estrategia de Fazio se incrementaron después de que el pasado martes el presidente de la BPL, Antonio Fiorani, se reuniera con el gobernador en la sede romana de Bankitalia. Fiorani es también el protagonista del intento italiano de frenar la OPA de ABN sobre Antonveneta. En los últimos días, BPL ha ido aumentando su participación en la entidad querida por los holandeses hasta llegar al 11,753%.

Sin embargo, según indiscreciones no confirmadas, Fiorani y Fazio no se limitaron a hablar de Antonveneta. El gobernador habría sondeado la disponibilidad del banquero para jugar un papel en la batalla sobre BNL. Lo que se sabe con seguridad es que poco después de que Fiorani dejara Palacio Koch, sede romana del regulador, llegó Francesco Gaetano Caltagirone, el líder del llamado contrapacto de la BNL.

El contrapacto, que aglutina las participaciones en la banca romana de un grupo de empresarios mayoritariamente dedicados al mundo de la construcción, tiene un 24,3% del capital, después de que ayer, jueves, Stefano Ricucci informara al supervisor bursátil italiano, Consob, de que aumentó su participación del 4,085% al 4,9%, un aumento ya previsto en los documentos constitutivos de este pacto sindicato que se enfrenta al que lidera BBVA, en alianza con Assicurazioni Generali y el empresario Diego della Valle.

El contrapacto de los constructores, en realidad, controla ya 26,1% de la BNL, si se considera el 1,84% de uno de los miembros, Vito Bonsignore, que oficialmente ha sindicado sólo el 1% de su participación total que alcanza el 2,84%. Este grupo no tiene representación en el consejo de administración de la BNL, lo que dejaba prever que de la reunión celebrada esta mañana en Milán saliera un resultado positivo para el BBVA, que tiene hasta cuatro hombres en el máximo órgano directivo de la entidad. Del actual presidente de BNL, Luigi Abete, se esperaba otro "sí" y lo mismo dígase por los tres consejeros representantes de las llamadas "minorías", los fondos de inversión presentes en el capital del instituto de crédito italiano y que, según una costumbre muy difundida entre estos inversores, suelen votar con el management .

Aunque por razones diferentes, tampoco había muchas dudas sobre el voto de los dos consejeros que representan a Generali. Los tres bancos que la BNL eligió como advisor, Mediobanca, JPMorgan y Rothschild, han evaluado positivamente la oferta del banco español y Generali había anunciado que en el consejo respetaría la más pura lógica de mercado. "Sí" votó también Pierluigi Fabrizi, presidente del Monte de Paschi di Siena (MPS) que posee un 4,5% de BNL. Pero la posición tomada en la reunión de hoy podría no coincidir con lo que Generali y MPS decidirán hacer con sus acciones de BNL. El 9% de la aseguradora está vinculado en el pacto sindicato con BBVA, pero la vigencia de dicho acuerdo decaerá en cuanto el regulador apruebe la OPA del banco español.

Generali se ha negado a adelantar cuáles serán sus decisiones y anunció, incluso antes de que BBVA hiciera oficial su oferta, que esperaría para ver cómo evolucionaría la situación. Fuentes cercanas al contrapacto confirmaron en conversaciones con este diario que la aseguradora podría ser clave para el futuro de BNL. Pese a que fuentes del BBVA hayan manifestado a varios diarios que están seguros de la lealtad de Generali, en Italia muchos apuestan por que la aseguradora se cambie de bando a última hora y se alíe con Caltagirone y los suyos. También se rumorea con que venda su participación a otra aseguradora, Unipol, que lleva años intentando hacerse con su cuota en la banca romana.

A últimas horas de la tarde de hoy, un portavoz de Generali ha dejado claro que la votación de esta mañana no implica que la aseguradora cederá sus acciones al BBVA. "La decisión la tomará el consejo de administración" de Generali, según el portavoz.

El MPS, por su parte, celebrará un consejo de administración el próximo 14 de abril, de donde se espera que salga alguna indicación sobre BNL. El diario italiano L'Unitá, órgano de prensa de los Democráticos de Izquierda, aseguraba hoy citando "fuentes solventes" que Fabrizi anunciará la próxima semana que MPS no venderá sus títulos de BNL a BBVA.

Tanto Fabrizi como los dos consejeros representantes de Generali, Giovanni Perissinotto y Aldo Minucci, abandonaron la reunión inmediatamente después del voto y no quisieron contestar a las preguntas de los periodistas, según informaron esta mañana las agencias italianas.

Así que la batalla ganada hoy por el BBVA no implica necesariamente la victoria en la guerra. El argumento esgrimido por Zonin para defender la italianidad de la BNL ha sido retomado hoy por un miembro del contrapacto, Danilo Coppola, quien ha lanzado acusaciones a Diego della Valle por defender el interés de los españoles en vez de las empresas italianas que, en su opinión, se verían dañadas si BBVA se hiciera con BNL.

Fuentes conocedoras de la realidad bancaria italiana manifestaron a Americaeconomica.com que justo la relación banca - empresa es lo que asusta más en los ambientes financieros y políticos italianos frente a la posibilidad de que el control de la BNL pase en manos españolas. "Si vienen a buscar rentabilidad, tendrán que cortar el grifo y esto a muchos no les va a hacer gracia", explicaron.

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