Viernes 15 de abril de 2005


Los países del subcontinente piden al BID que conceda préstamos en la divisa doméstica para evitar riesgos cambiarios

Latinoamérica quiere préstamos en moneda local

Por Americaeconomica.com

Esta semana se ha celebrado en Okinawa (Japón) la Asamblea Anual de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un encuentro muy animado que los países latinoamericanos han aprovechado para pedir al organismo que a partir de ahora comience a otorgar préstamos en la moneda local del prestatario para evitar los riesgos de tipo de cambio en un momento caracterizado por la volatilidad del dólar. La isla nipona también ha servido de escenario para un nuevo rifirrafe entre Japón y China que le podría haber costado al gigante asiático su ingreso en el BID.

Representantes de países del subcontinente y asiáticos han coincidido en la necesidad de que el BID modifique algunas de sus prácticas de cara a la concesión de préstamos. Entre otras cosas solicitan que la financiación que otorguen se entregue en la moneda local de los acreedores para mitigar riesgos cambiarios. El momento es muy oportuno. La mayoría de las divisas latinoamericanas se están apreciando frente al dólar debido fundamentalmente a que las políticas para luchar contra la inflación han obligado a bancos centrales como el de Brasil o Argentina a tomar medidas que han provocado la revalorización de sus monedas.

En estos momentos, las divisas del subcontinente pemanecen estables, aunque los expertos advierten de los desarreglos que podría causar en los mercados cambiarios de todo el mundo un posible colapso del dólar como consecuencia de los desequilibrios financieros estadounidenses.

La petición al BID para que se empiece a prestar en moneda doméstica la realizó el ministro de Economía y Hacienda Pública de México, Francisco Gil, pero ha sido secundada por otros países, entre ellos Colombia, que próximamente recibirá un préstamo en pesos. Se trata de una de las primeras experiencias de este tipo realizada por este organismo.

Francisco Gil también considera que el BID debe buscar un nuevo modelo que base la financiación en los proyectos y mediante el cual el BID ajuste su participación económica según la situación de cada país, sus capacidades y sus prioridades de desarrollo.

Esta solicitud se ha plasmado en un documento en el que la Asamblea de Gobernadores de este organismo fija un nuevo marco de financiación que servirá como punto de referencia para las operaciones de préstamo entre 2005 y 2008. Estas reformas, según un comunicado de la institución, "buscan la eliminación de las restricciones en las condiciones de los préstamos para hacerlos más flexibles y consecuentes con la promoción del desarrollo económico y social de Latinoamérica".

China y Japón. La Asamblea del BID también ha servido para escenificar las tensiones que existen entre los países no latinoamericanos por la creciente influencia de China en el subcontinente. EEUU y Japón han bloqueado su ingreso en el BID a pesar de que esta nación asiática se ha convertido en uno de los principales socios comerciales de la región. En la decisión del país nipón tiene mucho que ver el conflicto que acaba de estallar entre Japón y China, además del tradicional recelo que suscita entre las autoridades japonesas la fortaleza y abundancia de las relaciones comerciales del gigante asiático.

El conflicto entre China y Japón no ha podido ser más inoportuno para los intereses del Gobierno chino, que lleva desde el año 1993 intentando adherirse al BID, del que forman parte tan sólo dos países asiáticos, Japón y Corea del Norte. Esta vez tampoco pudo ser.

La tensión generada por este nuevo roce entre China y Japón ha decidido al país nipón a no acceder a su petición. Si bien éste no es el único motivo. Las autoridades japonesas siempre han temido los efectos perniciosos sobre su política comercial de la incorporación de China al BID.

El conflicto entre Japón y China estalló esta misma semana tras la publicación en el país nipón de varios libros de textos en los que se distorsiona el papel de Japón en los crímenes de guerra en la China ocupada por las tropas japonesas durante la II Guerra Mundial. Eso al menos es lo que interpretaron los cientos de miles de chinos que se están manifestando en el país contra esta actitud. Japón ha pedido una disculpa oficial a China y una indemnización por los daños causados a la embajada nipona en Beijing, pero China se ha negado porque considera que la responsabilidad es de Japón "por no estar haciendo lo suficiente para incrementar la confianza mutua".

EEUU. Pero no es Japón el único país que no ha querido que China entre en el BID. También se ha opuesto EEUU. Washington también teme al poderío económico del gigante asiático. No sólo eso. Le preocupa el aumento de su influencia política en Latinoamérica en un momento en el que al frente de los gobiernos de los principales países de la región, como Brasil, Argentina o Uruguay, están partidos de izquierdas. También está muy pendiente de los vínculos que ha establecido con países como Venezuela o Cuba.

Un ejemplo de ello fue el debate organizado la pasada semana en el Congreso estadounidense para analizar las relaciones entre Latinoamérica y China. En este encuentro el secretario adjunto para Latinoamérica del Departamento de Estado de EEUU, Roger Noriega, aseguró que se trata de un asunto que hay que analizar por "si puede influir negativamente en las políticas de derechos humanos".

Tampoco les convence las repercusiones de estas nuevas alianzas entre Latinoamérica y China en el aspecto comercial. Noriega afirmó que las inversiones chinas consisten normalmente en préstamos que habitualmente requieren que los trabajos sean hechos por empresas del país asiático, y advierte que "con esas inversiones China será más competitiva en el mercado global, pero a costa de las economías de Latinoamérica".

El peso de Japón y EEUU en el BID es muy importante porque ambos son dos de los principales aportadores de fondos. El país norteamericano controla el 30% de las acciones con lo que puede impedir sin problema la entrada de una nación, operación que necesita el 75% de los votos.

El presidente del BID, Enrique Iglesias, ha reconocido que existen "dificultades técnicas" con algunos países, entre ellos EEUU, "que todavía deben superarse". Pero afirma que todos los miembros de esta institución quieren que China sea un país miembro de ello.

Latinoamérica. Precisamente la Asamblea del BID ha tenido como principal objetivo en esta ocasión analizar los vínculos económicos entre Latinoamérica y Asia, unas relaciones cada vez más estrechas, especialmente con el gigante asiático. Los asistentes al encuentro hicieron un diagnóstico de la situación económica del subcontinente y como conclusión destacaron la necesidad de realizar reformas urgentes que garanticen el crecimiento sostenido de la región.

Este año, según el BID, el PIB del subcontinente se ralentizará y aumentará un 4,5% frente al 5,7% de 2004, un crecimiento que achacaron fundamentalmente al incremento del precio de las materias primas y el petróleo.

El presidente del BID fue el encargado de concretar las reformas estructurales que necesita Latinoamérica. Según Iglesias, hay que impulsar la inversión interna e internacional con reformas institucionales que aumenten la capacidad del estado para regular los mercados y asegurar la vigencia de los derechos de propiedad y el respeto a los contratos, en clara referencia a los problemas que existen en este ámbito en países como Argentina o Bolivia.

Este es el mismo mensaje que probablemente lanzará este fin de semana el FMI en la Asamblea de Primavera que se celebrará en Washington. Se espera un toque de atención al país austral y alabanzas a Brasil por la política económica impulsada por Lula y su ministro de Economía, Antonio Palocci.

RGN INT MCR PLT

 


   

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