| |
|
Viernes
15 de abril de 2005
El
número dos de la firma, Philippe Germond, dimite de su puesto
de director general adjunto
Serge
Tchuruk, el histórico presidente de Alcatel , seguirá
al frente tres años más
Por
El Boletín de las Telecomunicaciones
| En
las próximas semanas, Alcatel tendrá que digerir
la inesperada dimisión de Philippe Germond del cargo
de director general adjunto. Su decepción personal,
al ver disolverse la expectativa de suceder en la presidencia
a Serge Tchuruk, es mencionada como causa inmediata de su
decisión. Una razón más objetiva, si
cabe, serían las diferencias estratégicas entre
ambos por la participación de Alcatel en Thales, congeladas
en espera de un relevo que no se producirá.
Tchuruk es el único presidente de un fabricante de
equipos de telecomunicaciones que ha aguantado diez años
en el cargo, los peores del sector y marcados por el estallido
de la burbuja tecnológica.
|
 |
| |
|
Nombrado en
1995, Serge Tchuruk ha descendido a los infiernos pero, posteriormente
consiguió enderezar el rumbo hasta, por fin, cerrar 2004
con beneficios de 281 millones de euros, un crecimiento del 5,7%
y una tesorería envidiable. Además durante su gestión
la cotización de las acciones de Alcatel parece haber resucitado.
Su receta puede
resumirse en una sencilla fórmula: centrarse en las telecomunicaciones
y reducir drásticamente el número de centros de producción.
La cifra de negocio es hoy la mitad que en 1995 y la plantilla se
ha dividido entre tres, pero la viabilidad de la empresa está
a salvo. Además, la meditada apuesta de la dirección
de Alcatel por las tecnologías ADSL y VoIP parece estar dando
sus frutos en los últimos meses.
Se dice ahora
que Germond guardaba “in pectore” la idea de fusionar
la empresa con otro grande del sector. Una de las empresas que se
barajaba en los mercados era la canadiense Nortel Networks, una
iniciativa que Serge Tchuruk desaprobaba por el riesgo de dilución
del accionariado francés. Con los estatutos en la mano, a
sus 67 años, Tchuruk tendría que ser relevado en el
mes de mayo y Germond era su delfín natural.
Hasta que el
primero decidió promover una prolongación de su mandato
hasta los 70 años. En esta hipótesis, que debería
votarse en mayo, Tchuruk habría de conservar la presidencia
y Germond ascendería a director general de la compañía.
La prensa francesa ha aireado en los última semana otra discrepancia
entre ambos ejecutivos en torno a las comunicaciones militares por
el acercamiento de Alcatel a Thales. En 1998, por indicación
gubernamental, Tchuruk cedió esa rama a Thomson para crear
Thales, pero Alcatel aun conserva el 9,5% de la citada firma.
Ahora, estaría
dispuesto a elevar esa participación hasta el 33%, convirtiéndose
en accionista de referencia, mediante la cesión de su actividad
de satélites. Una maniobra que huele a inspiración
gaullista y que, aparentemente, estaría alejada de las intenciones
de Germond.
|
|
|