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Viernes
22 de abril de 2005
Las
petroleras latinoamericanas están limitadas por su infraestructura
Con
más inversión, más barriles
Por
Americaeconomica.com
El alza en los precios del crudo está beneficiando a las
grandes petroleras estatales latinoamericanas, que ven incrementar
sus ingresos por las ventas de esta materia prima. Pero en esta
situación tan boyante para el sector, con el barril del petróleo
cotizándose por encima de los 50 dólares, estas compañías
se encuentran con limitaciones en sus propias infraestructuras.
No les resulta fácil aumentar su producción y extraer
más barriles que poner en el mercado.
En 2004, la
suma de las ganancias de las tres principales petroleras de Latinoamérica
(Petrobras, Pemex y Pdvsa) ha alcanzado 76.000 millones de dólares
(59.300 millones de euros). Gracias al aumento del precio del petróleo
consiguieron multiplicar más de ocho veces las cifras del
año anterior. Por lo que, por primera vez en mucho tiempo,
sus beneficios fueron superiores a la deuda financiera conjunta
acumulada, que asciende a 42.116 millones de dólares (32.265
millones de euros). Pero a pesar de eso, según han reconocido
varias veces en los medios de comunicación los responsables
de estas compañías, no disponen de dinero suficiente
para invertir en la infraestructura que necesitarían para
sacar el máximo partido a la riqueza natural de la que disponen
sus países.
Pemex.
La petrolera mexicana, la que tiene más presencia internacional,
está sumergida en una crisis empresarial. Recientemente,
el director general de la empresa, Luis Ramírez Corzo, ha
declarado a la prensa que "la compañía está
al borde de la quiebra". El monopolio petrolero estatal mexicano
calcula que puede llegar a tener a largo plazo una deuda por distintos
conceptos de 990.000 millones de dólares (770.128 millones
de euros). Y casi la tercera parte correspondería a los pagos
que deberá hacer a sus trabajadores cuando el número
de jubilados supere al de activos.
Según
los directivos de Pemex, la presión de los impuestos mexicanos
sobre los resultados de la compañía está impidiendo
el saneamiento de las cuentas y limitando su capacidad de inversión.
De hecho, la compañía petrolera mexicana ha anunciado
que reducirá en 2005 un 25% de su inversión en exploración.
Aún así,
la petrolera mexicana mantiene algunos planes de expansión
e influencia en otras áreas y acaba de trasladar su sede
europea de Londres a Madrid, lo cual responde a una apuesta por
el mercado ibérico. En España, Pemex mantiene una
participación en Repsol-YPF cercana al 3%.
Pdvsa.
La petrolera estatal venezolana, Pdvsa, también tiene problemas,
a pesar de los buenos resultados conseguidos en 2004. Según
algunos observadores, las actuaciones políticas del Gobierno
de Hugo Chávez están convirtiendo a Pdvsa en protagonista
internacional. El plan de desarrollo energético y la nueva
legislación en materia de petróleo y gas hacen prever
más beneficios para Venezuela. La nueva Ley de Hidrocarburos
del país latinoamericano obligará a 32 empresas locales
e internacionales, que firmaron sus convenios para la extracción
de crudo en el país en la década de los noventa, a
que se conviertan en empresas de capital mixto con Pdvsa. La petrolera
venezolana poseerá como mínimo un 51% de las empresas
que operan en el país. El texto establecerá un mayor
accionariado del Estado y un aumento de la tasa del impuesto de
la renta petrolera del 5% para las empresas internacionales.
Petrobras.
La empresa petrolera brasileña acaba de hacer públicas
dos actuaciones que amplían su línea de estrategia
exterior, para poder atenuar la escasez de petróleo en su
territorio. Los
ejecutivos de Petrobras han anunciado su intención de seguir
trabajando en Bolivia como parte de la estrategia regional de la
compañía. Y eso que el país andino vive una
situación complicada debido a la polémica desatada
en torno a la Ley de Hidrocarburos, que prevé imponer a las
petroleras extranjeras el pago de regalías por valor del
18% de la producción y de un impuesto especial del 32% sin
posibilidad de desgravarse.
Además,
Petrobras ha suscrito un contrato de exploración en Libia
con la empresa estatal National Oil Corporation (NOC), que le asegura
los derechos sobre la exploración de petróleo y gas.
La compañía busca estrechar relaciones comerciales
con el continente africano. Representantes de la firma brasileña
han acompañado al presidente brasileño, Luiz Inácio
Lula da Silva, en su cuarta gira oficial por África, para
ampliar sus operaciones en Camerún y Nigeria, que es principal
socio comercial de Brasil en la región.
Los últimos
informes de Petrobras indican que ha recuperado el ritmo de crecimiento
de su producción de petróleo y gas natural. En marzo
extrajo 2.101 millones de barriles de promedio por día, un
4,1% más que en marzo de 2004.
Responsabilidad.
Las dificultades para aumentar la producción de las petroleras
latinoamericanas llegan justo en el momento en el que algunos organismos
internacionales han coincidido en hacer recaer la responsabilidad
de la subida de los precios del petróleo sobre las empresas,
puesto que éstas ajustan al milímetro su producción
en función de la demanda. Además, no invierten lo
suficiente en nuevas infraestructuras.
Entre otras
instituciones que han defendido esta opinión está
el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Reserva Federal de EEUU
(FED). Ante esta situación, las empresas del sector, latinoamericanas
o no, han optado por no hacer declaraciones al respecto.
Aunque las grandes
compañías latinoamericanas sí que hablan de
uno de sus proyectos de futuro. Desde Venezuela se pretende crear
el primer modelo de integración petrolera en la región.
Se trata del proyecto Petroamérica que supondría la
asociación de las empresas de Brasil, Venezuela, Argentina
y Bolivia con el objetivo de abastecer a toda la región.
Petroamérica también contará con la participación
de España a través de la empresa hispanoargentina
Repsol-YPF.
RGN NPM
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