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Viernes
22 de abril de 2005
Decepcionantes
resultados empresariales a ambos lados del Atlántico
Las
bolsas penalizan a la automoción europea y estadounidense
Por
Alejandro Sánchez
Los últimos resultados de General Motors (GM), Ford y Volkswagen
han constatado las dificultades de las firmas automovilísticas
de EEUU y Europa. Sólo Renault es rentable en bolsa en lo
que va de año, gracias a su asociación con la japonesa
Nissan, y la italiana Fiat cotiza en mínimos históricos.
Los
resultados presentados por los dos gigantes automovilísticos
de EEUU, GM y Ford, y por el líder europeo, Volkswagen, han
dibujado un escenario poco propicio para el sector. En el primer
trimestre, GM registró sus mayores pérdidas desde
1992, Ford redujo un 38% su beneficio y Volkswagen mejoró
sus ganancias hasta 92 millones de euros, pero gracias a los drásticos
recortes de gastos aplicados, puesto que sus ventas cayeron un 2,4%.
La desaceleración económica, los elevados costes del
petróleo y del acero, así como el incesante aumento
de la cuota de mercado de las automovilísticas japonesas
han llevado a históricos como GM y Ford a presentar un desplome
del 35% en sus cotizaciones en lo que va de año.
La
deuda de GM ha sido además rebajada, hasta situarse al borde
de los bonos basura. Entre las grandes firmas europeas,
sólo las acciones de Renault, que suben un 8%, presentan
un saldo rentable en 2005. Claro que Renault se ha visto favorecida
por su participación al 44% en el capital de la japonesa
Nissan, la más rentable entre los grandes productores del
sector.
La
situación es especialmente delicada en el caso de Fiat. Una
de las compañías emblemáticas de Italia cotiza
en mínimos históricos. Sólo en marzo, sus ventas
en Europa cayeron un 17%.
En 2004 la compañía italiana presentó sus terceras
pérdidas anuales consecutivas y su cuota de mercado en Europa
se ha reducido al 6,2%, menos de un punto por encima de la que alcanza
ya la japonesa Toyota.
La
compleja aventura asiática. El mercado automovilístico
chino se ha convertido en el tercero mayor del mundo, pero su explosión
parece haberse agotado. Las ventas en China aumentaron sólo
un 15% en 2004, frente a las subidas del 76% de 2003 y del 50% de
2002.
La creciente competencia ha provocado una guerra de precios. DaimlerChrysler
los ha rebajado hasta un 14%. Pero esta situación no evita
que la propia empresa germano-estadounidense haya apostado ahora
por comenzar a fabricar vehículos en China, con el objetivo
de frenar la pérdida de cuota de mercado global frente a
su gran rival, BMW.
DaimlerChrysler
cuenta además con el lastre de su asociación con Mitsubishi
Motors, la única compañía japonesa que no presenta
beneficios debido a la crisis que atraviesa. Renault, en un intento
por repetir el éxito de su asociación con Nissan,
fija ahora sus miras en India, el otro gran mercado asiático.
La empresa francesa baraja ahora adquirir una participación
en el fabricante indio de utilitarios Mahindra.
INT
DTC FZM
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