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Viernes
22 de abril de 2005
Si
el presidente Alfredo Palacio no sigue el programa económico
del anterior Ejecutivo, los inversores se irán
El nuevo Gobierno de Ecuador, condenado a seguir los pasos de Gutiérrez
Por
Gema Velasco
La
economía de Ecuador se mantiene en pie tras las convulsiones
económicas del país. La producción, las exportaciones
y los mercados financieros han aguantado el embate gracias a la
dolarización del país. Pero el futuro depende de la
actitud del nuevo Gobierno. Según los expertos consultados
por Americaeconomica.com, el Ejecutivo de Alfredo Palacio
debe continuar el modelo económico del ex presidente Lucio
Gutiérrez y no politizar su gestión recurriendo a
los recursos del Estado para sosegar a la sociedad. Pero a estas
alturas nadie tiene muy claro qué hará Palacio. De
lo que no dudan es de que si algo cambia, la inversión extranjera
volará, los mercados financieros se verán perjudicados
y el país no podrá crecer.
La
situación económica es ahora mismo estable en Ecuador.
Todo sigue su curso a la espera de las primeras decisiones de Palacio.
Pero a los inversores y empresarios del país les embarga
una duda. No saben hasta qué punto los conflictos políticos
han podido dañar la imagen del país y su repercusión
en la inversión directa extranjera. Fuentes de la Federación
Ecuatoriana de Exportaciones (FEX) aseguran que "habrá
que esperar a conocer el dato de riesgo país de final de
mes para saber cómo ha afectado desde el punto de vista internacional".
Las
perspectivas no son demasiado buenas. Entre el miércoles
y el jueves el riesgo país aumento en 67 puntos básicos
(pb) hasta los 776 pb; y algunos expertos advierten que podría
llegar hasta los 800 pb si las cosas no se normalizan pronto. La
rapidez con la que se ha manejado la crisis política podría
ayudar a atajar la caída de la prima de riesgo, pero todo
depende de los pasos que dé Palacio.
En
estos momentos las incógnitas políticas son muy grandes.
El presidente todavía no ha completado todo su gabinete,
no está claro lo que va a pasar en el Congreso, y a fecha
de hoy aún no existe una Corte Suprema en el país.
Y además, aunque el ministro de Interior, Mauricio Gándara,
ha asegurado que Palacio seguirá en al frente del país
hasta consumar el mandato de Gutiérrez (enero de 2007), fuentes
consultadas por Américaeconomica.com aseguran que
hay sectores que están presionando para que el actual presidente
esté al frente de la administración un periodo corto
de transición para después convocar elecciones.
En
ninguno de los dos casos la economía debería sufrir
si las cosas siguen como están. El director gerente del Banco
Pichincha, Fernando Pozo, ha asegurado a este diario que las perspectivas
económicas son buenas pero el nuevo equipo económico
debe mantener la misma línea que el anterior: "Tienen
que entender que Ecuador necesita el ahorro y reducir la deuda para
que sea viable. Y que el gasto es ya muy elevado, no puede incrementarse
más", afirma Pozo.
Se
trata de una advertencia: El nuevo Gobierno no puede dejarse tentar
y politizar la gestión económica con la consiguiente
evaporación de los recursos del Estado, procedentes en su
mayoría de la elevación de los precios del petróleo
en los mercados internacionales.
La
advertencia no está de más. El primer discurso del
nuevo ministro de Economía, Rafael Correa, fue fundamentalmente
populista y planteó una política económica
orientada al gasto social. En Wall Street, los bancos de inversión
ya han expresado su temor ante esta posibilidad y algunos hablan
incluso de una posible suspensión de pagos de la
deuda externa. En este sentido, la agencia de calificación
FitchRatings afirma que es esencial una reestructuración
de la deuda para que el Gobierno pueda hacer frente a sus obligaciones
financieras.
Por
este motivo, la agencia de rating ha decido mantener en
la categoría de default la deuda soberana del país
hasta que no se realice el canje de deuda, previsto inicialmente
para marzo de 2005. La reestructuración afectaría
a un volumen de deuda de 1.250 millones de dólares (957 millones
de euros) a amortizar en 2012 y con cupón 12% que se intercambiarían
por deuda más barata.
Pero
también tuvo palabras para los inversores preocupados y afirmó
que si hay cambios serán en la línea del anterior
gobierno. En este sentido, Correa anunció que, aunque no
le gusta, mantendrá la dolarización del país
porque considera que la única manera de salir de este sistema
"sería crear una moneda común en la región",
un proyecto que todavía está lejano.
En
el sector del crudo ha descartado privatizaciones y ha anunciado
que eliminará el Fondo de Estabilización Petrolera
(Feirep) que destina el 70% del excedente petrolero al pago de la
deuda pública para presentar un nuevo proyecto que utilice
los ingresos del crudo para financiar el desarrollo social.
Correa,
además, aseguró que no cederá ante el FMI,
aunque escuchará sus recomendaciones. Este organismo no entrega
fondos desde hace un año al país porque no se han
realizado las reformas estructurales exigidas, entre ellas la del
sector petrolero y eléctrico.
El
petróleo. En
estos secrores está precisamente la clave de la viabilidad
económica de Ecuador. Todos los expertos consultados coinciden
en la necesidad de que Palacio retome el trabajo de Gutiérrez
y lleve adelante las reformas que estaba impulsando para estimular
la inversión privada. Estos cambios estaban incluidos en
la Ley de Racionalización Económica, conocida como
`Ley Topo´, un proyecto que presentó el anterior Ejecutivo
pero que fue rechazado en el Congreso. Le toca a Palacio seguir
peleando para ponerla en marcha.
Desde
la FEX se asegura que "el nuevo Gobierno tiene que dar mensajes
claros para poder aspirar a contar con inversiones en estas dos
áreas, algo urgente para el país". El presidente
de la Cámara de Comercio Española en Ecuador, Rafael
Roldán, es de la misma opinión. En declaraciones a
Américaeconomica.com, asegura que "la percepción
general es de que hay que seguir invirtiendo en el sector petrolero
y eléctrico".
La
producción de la empresa estatal Petroecuador cayó
en 2004 hasta cifras nunca vistas desde hace cinco años (71,9
millones de barriles) por la falta de inversión de empresas
privadas. Mientras que en el sector eléctrico no ha entrado
capital privado desde hace 25 años y como resultado se ha
producido un incremento excesivo de las tarifas, según algunos
observadores.
La
empresa española más afectada por la situación
en el sector petrolero es Repsol YPF. La compañía
no ha querido hacer comentarios sobre este asunto porque "no
se sabe de qué manera va a repercutir".
Otras
compañías españolas con una presencia relevante
en Ecuador son Cementos Selva Alegre, Conservas Isabel, Grupo Alabacora
y la editorial Santillana. También tienen negocios en este
países latinoamericano, pero con una inversión mínima,
Alcatel, Dragados, Iberia y Unión Fenosa.
En
principio, las inversiones españolas se mantienen estables
e incluso creciendo. Roldán ha destacado el ejemplo de Telefónica
que el pasado 6 de abril, con la crisis política ya en marcha,
comenzó a operar en el país tras la compra de los
activos de la estadounidense Bellsouth.
Los
mercados. Los
mercados financieros de Ecuador tampoco se han dejado arrastrar
por esta conflictiva situación. El presidente del Directorio
de la Bolsa de Valores de Quito, Patricio Peña, ha asegurado
a Americaeconómica.com que "el sistema monetario
del país, anclado al dólar, ha servido de coraza y
ha permitido separar la política de la economía".
No
obstante, también advierte "que aunque hoy (jueves)
ya no se nota nada en la actividad financiera, si la crisis no se
resuelve pronto acabará afectando a la actividad económica
y financiera porque los inversores van a optar por la cautela y
se van a ir poniendo nerviosos, ante lo cual suspenderán
o pospondrán decisiones de inversión".
De
momento, nada de eso ha pasado. En Ecuador, el mercado más
activo es el de renta fija. Según afirma Peña, en
el mercado interno no se ha apreciado volatilidad, "pero sí
en la valoración de la deuda soberana en los mercados internacionales.
La prima de riesgo ha subido".
El
precio de los bonos de Ecuador han estado perdiendo centavos a diario
en el mercado internacional desde que Gutiérrez fue destituido.
El miércoles, el precio de los bonos con vencimiento en 2030
llegó a caer un 4,5% hasta el 82,313 de su valor nominal
y una rentabilidad del 12,199%. Mientras, los títulos a amortizar
en 2012 perdían más de un 4% hasta el 96,313% de su
valor nominal y el rendimiento se colocaba en el 12,7%.
El
mercado de renta variable ni se ha inmutado. Patricio Peña
explica que en Ecuador la Bolsa de Valores representa tan sólo
entre el 2% y el 3% del volumen total de negociaciones, "por
lo tanto no se puede decir que le haya afectado la situación
política. No ha habido variaciones en los índices".
La
comunidad financiera y empresarial de Ecuador, lo mismo que los
inversores y Wall Street, permanecen expectantes y atentos a los
movimientos del nuevo presidente del país, Alfredo Palacio,
cuyo Gobierno, según confiesa un empresario del país,
"no nos queda más remedio que apoyar para que todo vuelva
a la normalidad".
ECR
MCR FYM
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