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Viernes 29 de abril
de 2005 El precio de los asientos de la Bolsa de Nueva York se ha revalorizado un 150% desde enero. Parece que la inminente salida a bolsa de esta plaza financiera y la posibilidad de que consiga comprar la plataforma electrónica Archipiélago, ha impulsado el valor de los citados asientos. En enero de 2005 registraron su precio más bajo de la última década, tras la crisis que la firma vivió y que acabó con la destitución de Richard Grasso. Por tanto, hace cuatro meses se vendieron estos asientos por una media de 975.000 dólares. Ahora, tan sólo tres meses después estos puestos “cambian de mano” por 2, 4 millones de dólares. Esta cifra se acerca al récord de precio registrado en agosto de 1999, momento en el que se vendió un puesto en el NYSE por 2,65 millones de dólares. La propuesta de la actual dirección de la Bolsa, además de romper radicalmente con la etapa Grasso, quiere modernizar el parqué y abrirse a la negociación electrónica con la compra de Archipélago. Sin embargo, no todos los miembros de la “cooperativa” parecen estar de acuerdo con la iniciativa. El multimillonario Kenneth Langone, muy cercano al ámbito de Grasso, se ha opuesto a la compra y, según aseguran algunas fuentes, podría hacer una oferta mejorada por Archipiélago. Sea como fuere, tanto los miembros de NYSE como los accionistas de la plataforma electrónica van a recibir plusvalías por su inversión. La cotización de esta última ha subido un 77% desde el anuncio de compra. El bajo precio al que se podían comprar los 1.366 asientos de la Bolsa de Nueva York en enero y el éxito de las experiencias de salida a cotizar de otras bolsas como la de Chicago Mercantile, la de Toronto o la australiana se convirtió en una gran oportunidad para muchos inversores. En los últimos meses ha habido muchos movimientos de compra-venta de asientos del parqué neoyorquino. Los inversores que compraron durante el pasado mes de enero pueden obtener plusvalías de hasta 1,4 millones de dólares en poco más de tres meses. Los nuevos dueños de los asientos. Entre los inversores que han aprovechado el momento para comprar asientos en los momentos de precio más bajos destacan instituciones financieras como el banco suizo UBS, que ya posee 40 asientos, la mayoría de ellos comprados en los cuatro primerros meses de 2005. También el gobernador de la Bolsa de Toronto y presidente de Caldwell Financial, Thomas Caldwell, ha apostado por la rentabilidad de operación y ha logrado que su firma aumente su número de asientos en la NYSE hasta 13. Pero no sólo grandes firmas han sido los protagonistas de estas compras, también inversores individuales, como Charles Urstadt, el presidente de la inmobiliaria Urstadt Biddle, han decidido invertir sus ahorros en la compra de un puesto en la Bolsa neoyorquina. |
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