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Lunes 4 de mayo
de 2005 Brasil y Argentina, los países líderes del Mercosur, han reiniciado sus disputas comerciales, agravadas en esta ocasión por varios detalles del presidente Lula da Silva que han molestado al presidente Néstor Kirchner como, por ejemplo, su afán de convertirse en el líder de la región, una ambición que ha avalado EEUU. También en Brasilia están algo molestos por la actitud del Gobierno argentino. Según ha reconocido el ministro de Asuntos Exteriores austral, Rafael Bielsa, hay varios hechos que han generado diferencias con Brasil en las últimas semanas como la negativa de la Administración Kirchner a apoyar la candidatura brasileña para liderar la Organización Mundial del Comercio (OMC). El líder. De hecho Kirchner fue muy explícito en este asunto. Según fuentes citadas por el diario La Nación, el presidente argentino aseguró que Brasil lo quiere todo: "Hay un lugar en la OMC, Brasil lo quiere; hay un lugar en la Organización de Naciones Unidas (ONU), Brasil lo quiere; hay un lugar en la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Brasil lo quiere. Si hasta quisieron poner al Papa...". Parece que al país austral le molesta el deseo de Lula de asumir el liderazgo de Latinoamérica tanto en la región como en sus relaciones con el exterior. Un dominio que algunos no ponen en duda, como EEUU. El secretario adjunto para América Latina del Departamento de Estado de EEUU, Roger Noriega, aseguró en la 35º Conferencia Anual del Consejo de las Américas que Brasil es "el líder de la región". En cualquier caso, el canciller brasileño, Celso Amorim, ha querido rebajar la tensión y ha atribuido los conflictos de estos últimos días a "diferencias de opinión en temas puntuales" y admitió que Brasil puede hacer algo más por Argentina. Además, no ha dado órdenes a la cancillería para que tome ninguna medida respecto a Argentina tras las declaraciones de Nielsen. Según la prensa austral, este es el tipo de actitud que más irrita al Gobierno de Kircher. Disputas. Las asimetrías comerciales entre ambos países son el principal motivo de disputa. El canciller argentino ha asegurado que la prioridad de Argentina es que se cumplan las medidas impuestas por el Ministerio de Economía para eliminar estos desequilibrios, una propuestas que ya generaron en su momento tensión entre ambos países. También ha opinado sobre este asunto el secretario de Industria de Argentina, Miguel Peirano, quien ha anunciado que se aplicarán medidas unilaterales para restringir el ingreso en el país de productos brasileños si no se llega a algún tipo de acuerdo.
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