Viernes 29 de abril de 2005


Los presidentes de Venezuela y Cuba firman 49 pactos en dos días

Chávez y Fidel protagonizan un festival de acuerdos en La Habana

Por G. V.

El presidente cubano, Fidel Castro, abandonó por un día su uniforme verde y se puso camisa y corbata para anunciar junto al mandatario venezolano, Hugo Chávez, la ristra de acuerdos firmados entre ambos países, pactos que Fidel Castro resumió en dos horas y veinte minutos de discurso, un "milagro de síntesis", según sus propias palabras. El objetivo de ambos países es que el recién inaugurado eje Cuba-Venezuela se convierta en el núcleo del proceso de integración de Latinoamérica

Durante los dos días que ha durado la visita de Chávez a Cuba, las calles de La Habana se inundaron de policías para velar por la seguridad de los mandatarios. En esta ocasión, el Gobierno de la isla no convocó ningún acto multitudinario para homenajear al visitante. El presidente cubano y Chávez se pasearon por La Habana y por los 170 stands en los que los empresarios que han acompañado a Chávez en su visita expusieron sus productos en ExpoCuba. Por cierto que, según se comenta en voz baja en la capital cubana, la calidad de estas mercancías es inferior a las que presentaron hace apenas 15 días una treintena de firmas estadounidenses en el Hotel Meliá Cohiba.

En cualquier caso, habrá compras. En concreto, la isla se gastará 412 millones de dólares (319,5 millones de euros) en productos fabricados en Venezuela que se ofrecerán a precios preferenciales a los ciudadanos de la isla.

Mientras tanto, la población cubana permanecía expectante. Esperaban que Fidel Castro aprovechara alguna de sus comparecencias públicas junto al presidente venezolano para anunciar alguna sorpresa en la línea de los incrementos salariales y de pensiones anunciados en las semanas anteriores. Pero no ha habido tal anuncio. Al menos por la parte cubana.

El Gobierno de Chávez sí que lo ha hecho. Ayer mismo se decretaba el incremento del salario mínimo a partir del 1 de mayo. Los trabajadores del sector agrícola que cobran ahora 289.000 bolívares (104,5 euros) recibirán 405.000 bolívares (146,4 euros), lo mismo que los obreros cuyo salario actual es de 321.000 bolívares (116 euros), lo que supone un incremento del 40% y 26%, respectivamente.

También en Cuba se incrementará el salario mínimo, junto a las jubilaciones y pensiones, a partir del mes que viene. En este caso el incremento será bastante mayor, del 125% pero en términos absolutos Cuba no aguanta la comparación. En la isla el sueldo será en mayo de 225 pesos (6,8 euros).

El Mercal. Y en ambos países existen mecanismos para ayudar a la población con bajos recursos a adquirir productos básicos. En Cuba hay libretas y en Venezuela existe el Mercado de Alimentos (Mercal) que ofrece productos a un precio que puede llegar a ser un 40% inferior al de mercado. Precisamente en La Habana se ha hablado estos días insistentemente de la posibilidad de que el Mercal pusiera 14 tiendas en Cuba, una por cada provincia. En Cuba, caso todos parecen convencidos de que este proyecto saldrá adelante y la única duda ue tienen es en que moneda se realizarán las transacciones en estos establecimientos. Sin embargo, fuentes del Mercal han negado tajantemente a Americaeconomica.com la existencia de este proyecto. Aseguran que es algo que no se ha planteado y que simplemente han viajado a Cuba un grupo de proveedores para realizar un intercambio comercial, pero que sobre todo se trata de intercambiar experiencias en este tipo de proyectos.

Lo que sí se ha inaugurado es una oficina de la petrolera estatal de Venezuela Pdvsa en la capital cubana. Aunque con retraso. Según se comenta en La Habana hubo un problema logístico. Al ministro venezolano y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, no le gustó la placa que se había puesto sobre la nueva oficina de Pdvsa situada en el piso número 5 de la Lonja del Comercio. En ella se leía la palabra 'Pdvsa' pero Ramírez quiso que en el cartel se escribiera 'Pdvsa-Cuba'. Y así se hizo.

En declaraciones al corresponsal de Americaeconomica.com en La Habana, el ministro de Energía aseguró que el Gobierno venezolano ha decidido abrir esta sucursal porque aspira a que "Cuba se convierta en la base de las operaciones en el Caribe, donde hasta ahora todo lo hacían las 'trading'". Además, dejó abierta la posibilidad de llegar a otros acuerdos y refinar crudo en la isla. En este sentido, algunos expertos apuestan por la instalación en el futuro de una refinería en Cuba en colaboración con Cupet y la brasileña Petrobras.

Pdvsa. También circulan otras versiones menos amables. Algunos economistas creen que el objetivo de esta nueva sucursal es ocultar la contabilidad de los negocios bilaterales entre ambos países puesto que, según afirman, en Cuba no hay analistas de mercado ni auditorias que puedan destapar alguna inconveniencia contable.

Además de la oficina de Pdvsa, también se ha estrenado en Cuba una filial del Banco Industrial de Venezuela (BIV) en Cuba. Y próximamente el Banco Central de la isla inaugurará una subsidiaria en Caracas. El objetivo de este intercambio de sucursales es agilizar las transacciones que surjan del comercio entre ambos países, unos intercambios que serán abundantes a juzgar por la cantidad de acuerdos que se han firmado, convenios que afectan prácticamente a toda la espera productiva y de servicios. Quizá el más importante sea la eliminación de todos los aranceles e impuestos para las importaciones procedentes de Venezuela y la puesta en marcha de 11 proyectos para crear empresas mixtas.

Estos acuerdos forman parte del Plan Estratégico que han firmado ambos países para la aplicación de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), un proyecto ideado por Chávez para contrarrestar el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que impulsa Washington. En el acto de presentación en el Palacio de Convenciones de La Habana de este pacto, la primera que cogió el micrófono fue la ministra para la Inversión Extranjera, Marta Lomas, quien leyó la declaración final.

Luego le tocó el turno al presidente cubano que empezó a hablar y a hablar mientras Chávez tomaba de vez en cuando notas. Fidel Castro paró cuando el mandatario venezolano le dio un toque de atención y le dijo algo inaudible al oído para regocijo de los asistentes. La respuesta sí que se escuchó. Fidel dijo que haría un "milagro de síntesis". Finalmente su discurso duró dos horas y veinte minutos.

Hoy ambos mandatarios participaron en el IV Encuentro Hemisférico de Lucha contra el ALCA que reunió a casi un millar de personas donde se firmó una declaración en apoyo del ALBA y en la que se denunció el proyecto de integración regional estadounidense "y otros intentos imperiales de recolonizar a nuestros países". Al cierre de esta edición, los periodistas y los corresponsales de La Habana permanecían alerta ante la posibilidad de que ambos presidentes decidieran dar una rueda de prensa conjunta.

   

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