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Viernes
29 de abril de 2005
La
secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, realiza su primera
gira por la región
Washington quiere volver a ganarse la confianza del Sur
Por
María Blasco
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, ha realizado
esta semana una gira por varios países latinoamericanos.
Ha conseguido algunos de sus objetivos como el desbloqueo de las
negociaciones del Área de Libre Comercio de las Américas
(ALCA) o consensuar una candidatura para la Secretaría General
de la Organización de Estados Americanos (OEA). Otros no.
Ninguna de las naciones visitadas se ha alineado claramente en el
bando de EEUU frente a Venezuela y para saber si Washington ha recuperado
la confianza de la región habrá que esperar un tiempo.
El
primer país que visitó Rice fue Brasil. Allí
le esperaba Lula para explicarle la confusión de la pasada
semana a raíz de unas declaraciones suyas en las que afirmaba
que el ALCA estaba fuera de su agenda. Por su puesto, el mandatario
brasileño se comprometió verbalmente a relanzar este
proyecto y así quedó claro que tanto Brasil como EEUU,
co presidentes de este proyecto de integración regional,
mantienen entre sus prioridades la puesta en marcha del ALCA.
Venezuela.
También hablaron sobre Venezuela, país que
se ha convertido en una pesadilla y una obsesión para el
Gobierno de EEUU. Precisamente esta semana, el Gobierno de Chávez
acaba
de anunciar el fin de la cooperación militar con EEUU tras
35 años de colaboración, una decisión que es
el reflejo de la reciente tensión surgida entre ambos países.
Hace tan sólo unas semanas, EEUU protestó formalmente
ante el Gobierno ruso por la venta de armas a Caracas por valor
de más de 120 millones de dólares (92,3 millones de
dólares).
A
EEUU le preocupa que Chávez logre exportar a sus vecinos
su inquina hacia Washington en un momento en el que buena parte
de los gobiernos de los principales países de la región
está encabezado por líderes de izquierda como el de
Lula da Silva. Rice hablará sobre este tema en todos los
países a los que va a visitar.
A Washington
le vendría bien un intermediario como Brasil para dirimir
sus diferencias con Venezuela. Desde el Gobierno de Lula se niega
que esto se haya planteado, pero curiosamente pocas horas antes
de la llegada de Rice a Brasilia, el ministro de la Presidencia,
José Dirceu, realizó un viaje relámpago a Caracas.
Las malas lenguas aseguran que la misión de Dirceu era convencer
al Gobierno de Chávez de que diera marcha a tras en su decisión
de romper con la colaboración militar con EEUU. Si es así,
Dirceu fracasó.
En cualquier
caso, lo que no logró Rice es que la Administración
brasileña se alineara claramente con EEUU frente a Venezuela.
El canciller brasileño, Celso Amorim, aseguró tras
su encuentro con la secretaria de Estado norteamericana que los
problemas de Venezuela deben ser discutidos por el pueblo venezolano
"y lo que nosotros podemos hacer para ayudar, lo haremos pero
siempre respetando la soberanía del país vecino".
Colombia.
Rice
visitó posteriormente Colombia, su gran aliado en la región,
según sus propias palabras. Allí, de nuevo, la funcionaria
de EEUU volvió a criticar a Chávez, pero la canciller
colombiana, Carolina Barco, aseguró que Venezuela es un país
que puede tomar sus propias decisiones para su legítima defensa
y sus necesidades internas.
La visita a
Bogotá fue relámpago, pero a Rice le dio tiempo a
entrevistar con el presidente Álvaro Uribe y con varios ministros
de su gabinete. En la rueda de prensa que ofreció tras este
encuentro, la secretaria de Estado anunció que el fin del
Plan Colombia que tenía una vigencia de 5 años no
va a significar que Washington deje de apoyar a este país
ni a su Gobierno. Este año, el Gobierno de George Bush aportará
600 millones de dólares (464 millones de dólares)
para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico.
Rice no hizo
mención en ningún momento a los problemas generados
por el lavado de dinero, a pesar de que, según algunos observadores,
este es un tema que le preocupa especialmente porque es la vía
por la que las guerrillas obtienen la financiación necesaria
para comprar armas y poner en jaque a gobiernos como el colombiano.
También
se habló del tratado de libre comercio que EEUU negocia actualmente
entre Colombia, Ecuador y Perú. Según ella, este acuerdo
fortalecerá los vínculos entre EEUU y Colombia y beneficiará
al comercio entre ambos países. Además, destacó
que generará empleo para los trabajadores de ambas naciones
y promoverá una asociación más eficaz para
la lucha contra la droga y el terrorismo.
Chile.
Después puso rumbo a Chile, donde logró que
Latinoamérica se pusiera de acuerdo para elegir al nuevo
secretario general de la OEA. Si nada lo impide será el candidato
chileno, José Miguel Insulza, quien el próximo lunes
sea elegido para ocupar este cargo. Seguro que este país
no olvida que fue Rice, tras una larga reunión con el canciller
mexicano, Luis Ernesto Derbez, en suelo chileno, quien logró
la hazaña.
La ministra
de Asuntos Exteriores de Colombia, Carolina Barco, fue la encargada
de realizar el anuncio. Lo hizo en el marco de la III Conferencia
Ministerial de la Comunidad de Democracias (CMCD) que se celebra
en Brasil y que ha reunido a más de 30 cancilleres de todo
el mundo.
Por supuesto,
Rice también ha hablado en Chile sobre Chávez. Pero
el presidente Ricardo Lagos tampoco ha sido demasiado receptivo.
El mandatario aseguró tras su encuentro con la funcionaria
estadounidense que "a veces es bueno bajar un poquito la retórica
que hay respecto a Venezuela". La insistencia de Rice en criticar
a este país latinoamericano ha hartado al canciller Alí
Rodríguez, quien ha anunciado que contestará a Washington
en Chile, donde se encuentra para participar en la CMCD. Al cierre
de esta edición, esa rueda de prensa no se había producido
y Rice volaba hacia El Salvador, último país que visitará
en esta gira latinoamericana. Es probable que el Gobierno de Antonio
Saca sea más receptivo a las inquietudes de Washington.
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