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Viernes
29 de abril de 2005
El
presidente de México propone cambiar la ley para permitir
a López Obrador que se presente a las elecciones
Fox
se rinde ante la presión
Por
Carolina Caro
Vicente Fox y sus colaboradores no han aguantado la presión.
El fiscal general ha dimitido y Fox ha anunciado una propuesta para
permitir a López Obrador presentarse a las elecciones de
2006, a pesar de estar sometido a juicio. El alcalde, satisfecho
con este giro en los acontecimientos, ha estrechado la mano del
presidente y le pide diálogo para llegar a un acuerdo político.
Mientras, el líder del PRI se desmarca y visita Europa. Una
vez más Obrador ha demostrado su poder en México.
Un
poder que se asienta en el apoyo ciudadano. El domingo pasado alrededor
de un millón de personas se concentraron en la plaza del
Zócalo en Ciudad de México para apoyar al alcalde
en la llamada "Marcha del silencio". Una marcha que volvió
a demostrar de lo que es capaz el alcalde y hasta dónde llega
su influencia, que no termina en México.
El cantautor español Joaquín Sabina, muy popular en
México, confesó que "hubiera ido a la marcha
encantado, pero pensé no ir porque (...) ¿qué
hacía un español ahí para salir en la foto?"
y "me parece que lo del desafuero es una canallada". Sabina
ya había manifestado su apoyo en Chiapas al subcomandante
Marcos.
Las
protestas del domingo también tuvieron su réplica
en ciudades como París, Londres, Madrid o Nueva York donde
la comunidad mexicana se manifestó en apoyo del alcalde y
donde también se escucharon acusaciones contra EEUU. Algunos
consideran que George W. Bush podría haber incitado a Vicente
Fox a iniciar una campaña que impidiera a un líder
de izquierdas llegar al poder en México.
Parece
que nada puede parar al alcalde, y eso lo saben sus adversarios.
Una
semana tensa. El Gobierno, en su desesperación y
viendo que Obrador aumenta su popularidad, empezó a utilizar
el arma del desprestigio. Esto generó un clima de tensión
en el país en el que ambas partes se intercambiaban descalificaciones
en sus conferencias de prensa diarias.
A los comentarios del Ministerio de Salud de México sobre
que el jefe de Gobierno de la capital, iba a permitir la muerte
de niños enfermos de cáncer por falta de asistencia
si no firmaba la ley del Seguro Popular, López Obrador contestaba
definiendo como una "bajeza" sus declaraciones.
El Seguro Popular
es un proyecto del Ejecutivo que contempla el pago de los servicios
sanitarios según la capacidad económica de las familias
y la atención sanitaria en todos los centros de salud y hospitales
de la red nacional. Además, cubre hasta 154 intervenciones
y 168 medicamentos.
La postura del
alcalde en este tema, según fuentes de Americaeconomica.com
en el Gobierno capitalino, es que en el D.F. hay un seguro universal
por el cual se dan medicinas gratis y asistencia sanitaria a todos
los ciudadanos que no tengan seguro y por tanto no pueden aceptar
una ley que restrinja el sistema sanitario de la ciudad.
El
Ministerio de Obras Públicas también quiso opinar.
La institución asegura que el D.F. es uno de los seis gobiernos
del país que menos promueve el sector de la vivienda, algo
que, según esas mismas fuentes, ha sido una de las prioridades
hasta ahora.
La tensión
subió al máximo en los círculos políticos
y desembocó en la renuncia de Rafael Macedo de la Concha,
fiscal general de la República, y en el anuncio de Fox de
cambiar un artículo de la Constitución en el que se
prohíbe la participación política a todo aquel
que esté sometido a un proceso judicial. Además, aseguró
que el nuevo fiscal revisaría el caso contra Obrador.
Fuentes oficiales
no han aclarado los motivos que provocaron la renuncia de Macedo
de la Concha, pero la prensa local coincide en que no soportó
la presión y las críticas.
El portavoz
de la Presidencia, Rubén Aguilar, ha declarado que fue "un
error" no haber rectificado antes.
Algunos observadores
consideran que, con este cambio, se cierra el 'caso López
Obrador' ya que creen que la Fiscalía no presentará
más denuncias.
Sin embargo,
algunos analistas afirman que este cambio de postura del Gobierno
no asegura a López Obrador su participación en las
elecciones presidenciales, ya que los trámites para reformar
un artículo de la Carta Magna mexicana podrían durar
alrededor de seis meses, y eso supone que estaría cerrado
el plazo para inscribir a los candidatos de los comicios.
En campaña
electoral. Lo que parece claro es que México ya
está en campaña electoral. Pero, en este sentido,
hay que añadir un tercer factor al juego político.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), liderado por Roberto
Madrazo, ha sido determinante en la aprobación del desafuero
a Obrador. El voto de los diputados del PRI inclinó la balanza
a favor de la retirada de inmunidad institucional al alcalde.
A pesar
de que este partido ha declarado que votó a favor del desafuero
porque el alcalde no había respetado la ley, el hecho de
que López Obrador desaparezca de la carrera presidencial
le beneficia directamente. El PRI gobernó en México
durante más de 70 años consecutivos, hasta que en
el 2000 ganó las elecciones Vicente Fox, que encabezaba la
lista del Partido de Acción Nacional (PAN) y es el partido
que más estados gobierna en México.
Eliminado López
Obrador, el PRI encabezaría las encuestas de intención
de voto para las elecciones de julio de 2006.
Pero el futuro
de México no se ha decidido todavía con la rectificación
de Fox. Quedará resuelto cuando se respondan las preguntas
que ahora quedan abiertas.
La primera es
si López Obrador será el candidato del PRD a las elecciones,
y si, en ese caso, el respaldo popular que ha demostrado hasta ahora
se reflejará en las urnas.
Quizá,
los mexicanos aprecien el gesto de Fox y cambien sus preferencias
electorales. Y todavía hay que saber qué cartas jugará
el PRI para conseguir el impulso que necesita para vencer
al alcalde.
Al margen de
ésto, se presentan unos meses determinantes para el país.
¿Se convertirá México en el siguiente país
que engrose el bloque izquierdista latinoamericano?.
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