Viernes 6 de mayo de 2005


El presidente de Perú intenta desviar la atención sobre los conflictos internos y se enfrenta a Chile

La 'tapadera' de Alejandro Toledo

Por C.C.

Acusado de corrupción en su país, Alejandro Toledo apela al orgullo nacional para ganar votos y se enfrenta a Chile. Para algunos analistas es una tapadera que intenta desviar la atención del conflicto interno. Con sólo el respaldo de un 9% de la población y a un año de las elecciones, lo tiene difícil.

Y lo tiene aún más complicado después de que esta semana la comisión que investiga la supuesta falsificación de firmas de su partido, Perú Posible (PP), presentara un informe al Congreso con pruebas y testimonios que demostrarían la culpabilidad de Toledo. Esta comisión ha pedido sancionar al presidente y destituirlo de su cargo.

PP ha rechazado el documento y no lo considera válido, no sólo en su contenido sino también en la forma en que se votaron las conclusiones ya que no estuvieron presentes los representantes de su partido y de su aliado, el Frente Independiente Moralizador (FIM).

En declaraciones a Americaeconomica.com, Édgar Villanueva del opositor Perú Ahora (PA) y presidente de la comisión investigadora, asegura que los diputados no acudieron porque no quisieron y por tanto la votación fue válida. Sin embargo, PP no está de acuerdo y ha manifestado a este diario que los congresistas no se presentaron porque el informe se les entregó pocas horas antes del sufragio y no tuvieron tiempo de leerlo, por lo que no se ajustó a la legalidad.

Aun así, para el congresista lo de menos es la votación y lo importante es que se han presentado pruebas que demuestran que Alejandro Toledo y otras personas cercanas incurrieron en delito.

Pero el partido de Toledo asegura que lo importante para Villanueva es otra cosa. Según PP, desde que empezaron a gobernar el país, el presidente de la comisión y los partidos opositores iniciaron una campaña de presión contra el Ejecutivo. Además, la formación de esta comisión fue pedida por el pleno del Congreso para investigar las listas de firmas de hasta 16 partidos políticos y, sin embargo, según estas fuentes, se centraron sólo en las del PP con "un único objetivo que se ha demostrado ahora: pedir la destitución del presidente".

Por este motivo, el partido oficialista va a presentar una denuncia contra Villanueva por irregularidades durante el desarrollo de su investigación. Además, el grupo afirma que el trabajo de la comisión desde el principio no ha sido válido porque los testigos se han desdicho en numerosas ocasiones y muchos de ellos no tienen credibilidad porque algunos estaban acusados por otros delitos.

El presidente de la comisión, en declaraciones a este diario asegura que "si creen que me pueden asustar, se equivocan".

A pesar de que PP ha negado las acusaciones, los hechos ya han calado en la opinión pública. Según las encuestas, la mayoría de los peruanos cree que Alejandro Toledo estuvo implicado en la "fábrica de firmas".

Chile, la 'tapadera'. En medio de esta controversia interna, el Gobierno de Toledo ha encontrado en el enfrentamiento con Chile un buen motivo para que los peruanos se olviden un poco de los escándalos de corrupción.

Los observadores no entienden por qué Perú da tanta importancia a unos hechos ya pasados y que Chile ha desmentido en varias ocasiones, algo que también sostiene Alberto Fujimori, ex presidente de Perú, quien además confirma que la venta de armas existió.

Esta venta de armamento de Chile a Ecuador a la que se refiere Fujimori, habría ocurrido en 1995, cuando Lima y Quito estaban enfrentados en una guerra y había vigente una prohibición internacional para no suministrar armas a los países en conflicto.

Los hechos fueron destapados hace un mes por un general ecuatoriano.

En las últimas semanas, Perú ha pedido explicaciones en varias ocasiones a Chile e incluso estaba previsto que los cancilleres de los dos países se reunieran para aclarar los hechos, algo que finalmente fue suspendido. El Gobierno de Ricardo Lagos ha respondido reiteradamente que la venta de armas se realizó antes de la prohibición internacional y le parece inaceptable que se dude de su palabra.

La tensión llegó a un punto crítico cuando a principios de semana Perú emitía un comunicado en el que mostraba su enfado a Chile y le exigía una disculpa. Lagos se negó a pedir perdón porque considera el caso cerrado.

Entonces, Alejandro Toledo, afirmando que es una cuestión de dignidad nacional, suspendió los "gestos de buena voluntad" con Chile y las negociaciones para firmar un tratado de libre comercio.

Pero el "enfado" con Chile va más allá. Una comisión del Congreso, formada por representantes de los principales partidos, entre ellos PP, aprobó esta semana por unanimidad una propuesta para prohibir la participación de inversores chilenos y ecuatorianos en las licitaciones en puertos y aeropuertos del país.

Parece que en este tema, oficialismo y oposición están unidos. Para los observadores, la defensa del orgullo nacional es vital para los peruanos y más aún si el que ofende es Chile.

El congresista Jacques Rodrich, presidente de la comisión de Transportes del Congreso de Perú que aprobó la propuesta, ha declarado que, tal y como está la situación, no pueden permitir que haya presencia ecuatoriana y chilena en los alrededores de la Base Naval de la Marina de Guerra del país y por eso han tomado esta iniciativa.

Si el proyecto es aprobado por el pleno del Congreso, algo que según fuentes de Americaeconomica.com en la Cámara podría acelerarse debido a la situación actual, la prohibición se aplicará durante los próximos 40 años.

El próximo 21 de mayo, con motivo de un foro latinoamericano en Colombia, los presidentes de los Congresos de Chile y Perú se reunirán para tratar este tema. Mientras, Ricardo Lagos pide prudencia.

El último año de Toledo se puede convertir en su "pesadilla" o, al contrario, en su victoria si el conflicto con Chile logra dar un giro en las preferencias electorales. ¿Lo logrará?

   

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