Viernes 13 de mayo de 2005


El País relata la última peripecia diplomática de España y Venezuela

'Los nuevos barcos' de Chávez

Por Americaeconomica.com

La semana pasada, el diario español El País publicó dos reportajes especiales sobre la figura de Hugo Chávez. En esas páginas, el periodista Antonio Caño detalla cómo y en qué momento se produjo la venta de armas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a Venezuela y sus consecuencias en las relaciones exteriores de España. Algunos observadores no han entendido demasiado bien ni la oportunidad ni el contenido de la historia.

El diario se refiere a Chávez como el dirigente “con mayor influencia en el desarrollo de los acontecimientos” en el continente americano y afirma que compite con Fidel Castro en carisma y magnetismo popular. El venezolano ha llegado a desplazar a Fidel del centro de atención estadounidense y se ha convertido en la principal amenaza de la Casa Blanca en la región y uno de los grandes desafíos del sistema democrático.

En este contexto, según el diario, José Luis Rodríguez Zapatero decide firmar con Venezuela la mayor venta de armas hecha por un Gobierno de España en todo el período democrático con un contrato valorado en unos 1.300 millones de euros por la venta de ocho barcos patrulleros y 10 aviones de transporte militar. Todas armas de reconocimiento, vigilancia e intendencia. No son armas de ataque, nada parecido a los 44 helicópteros y 50 MIC-29 que vendió a Rusia.

De hecho, algunos columnistas latinoamericanos han asegurado a lo largo de las últimas semanas que el secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, no está demasiado preocupado por las armas españolas que ha comprado Chávez. No le gusta pero no le quita el sueño. Sin embargo, los 100.000 fusiles AK-47 y AK-103 adquiridos por el Gobierno de Chávez a Rusia sí que le inquietan. Quizá como también se ha escrito en los periódicos latinoamericanos, porque estas armas individuales pueden caer en manos de colectivos muy distintos, desde la nueva guardia pretoriana que se supone que está organizando el presidente de Venezuela, a cualquier otro lugar que pueda imaginarse en este momento.

También en la prensa latinoamericana se ha recordado, frente a algunos artículos alarmistas que hablan de "carrera hacia el rearme" de los gobiernos latinoamericanos, que fue EEUU quien inició este tipo de operaciones en 1997 cuando este país levantó el embargo de armas y vendió varias partidas de aviones F16 a los principales gobiernos de la región.

Antonio Caño señala que el asunto de la venta de armas a Venezuela fue debatido en España “con gruesos argumentos por parte del Partido Popular sobre las nuevas prioridades de la política exterior española (…) y respuestas más bien escapistas por parte del Gobierno”.

Pero, El País advierte que las críticas a estas nuevas relaciones de España no sólo vienen de los círculos políticos españoles. Representantes de EEUU, entre ellos la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, mantuvieron entonces varias reuniones con la diplomacia española para expresar su profundo rechazo al acercamiento entre Zapatero y Chávez y consecuentemente con Fidel Castro. La primera potencia del mundo calificó estas relaciones como “una señal muy mala”, destaca el diario.

Según El País, el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró a Rice que la intención de España era “frenar los sueños de Chávez de extender su revolución bolivariana a otros países de la región”. La respuesta de EEUU, afirma el diario, fue de desconfianza y advirtió que observaría atentamente el desarrollo de los acontecimientos y juzgaría la actuación española por sus resultados.

Tras estas conversaciones, no es de extrañar, según Caño, la rápida reacción de España cuando el 20 de abril el ex presidente de Ecuador Lucio Gutiérrez fue destituido. Y tampoco lo es la disposición de EEUU a colaborar con España para solucionar la crisis en aquel país.

A algunos observadores latinoamericanos les ha sorprendido que el artículo de El País no haya hecho ninguna referencia al trabajo, aparentemente exitoso, realizado en los sectores latinos de EEUU por la diplomacia española. Periódicos como El Nuevo Herald de Miami sí que han relatado las entrevistas mantenidas en esa área por un grupo de funcionarios españoles, encabezado por el director general para Iberoamérica de la Cancillería, Francisco Javier Sandomingo. Según el diario estadounidense, estas gestiones han tenido unos resultados bastante positivos. Y eso que se trata del trabajo realizado en un Estado cuyo gobernador es Jeb Bush, hermano del actual inquilino de la Casa Blanca.

Hugo y Fidel. El paralelismo de Venezuela con Cuba no es sólo de carácter histórico, según Caño. Actualmente hay en Venezuela varios grupos de cubanos enviados por Fidel Castro para que colaboren con el sistema educativo, sanitario y deportivo de ese país. Además, según el diario español, el Gobierno de George W. Bush afirma que asesores cubanos trabajan en oficinas y ministerios del Gobierno de Caracas, algo que Chávez ha negado siempre.

Pero Hugo Chávez es "la parte fuerte de esta alianza", según Antonio Caño, y lo ha conseguido gracias al poder que le confiere la entrega de petróleo a bajo precio a la isla y la "vitalidad de su proyecto político". Para Chávez, Fidel es una referencia, pero su verdadero inspirador es Simón Bolívar.

Chávez ha heredado la lucha del 'Libertador' contra los partidos tradicionales y contra la injerencia de EEUU en el continente. Esta herencia se ha convertido en el punto de referencia de la izquierda latinoamericana que "hoy no es el socialismo, es la integración (...) con soberanía frente a EEUU", afirma El País.

Según Caño, el presidente venezolano ha reavivado "las causas populistas y anticapitalistas que parecían muertas". Y lo ha hecho con una política exterior orientada a "aunar voluntades de gobernantes amigos y otros que podrían no serlo". Caño ofrece algunos ejemplos como la compra de deuda a Argentina, la compra de aviones brasileños o la entrega de petróleo a un precio simbólico a los países caribeños.

Colombia. Pero todavía tiene un fuerte enemigo en Latinoamérica: Colombia. Aunque algunos medios de comunicación venezolanos, como el portal de internet Descifrado.com aseguran que Chávez quiere promover inversiones en este país por unos 100 millones de dólares para limar asperezas. Aunque otros quizá crean que simplemente se trate de ampliar su área de influencia.

Aún así, según El País, para Venezuela la existencia de la antítesis de su proyecto político en Colombia y los conflictos entre los dos países en la frontera, originados por la presencia de guerrilleros colombianos que cruzan a territorio venezolano "con cierta impunidad" mantiene a los dos países en un continuo enfrentamiento.

Pero los problemas entre Colombia y Venezuela van más allá. Varios políticos colombianos acusan a Chávez de financiar a grupos de la oposición, según el diario.

El País señala que "la historia ha querido que el éxito de Chávez coincida (...) con otro populista de signo distinto como es Álvaro Uribe". Ambos coinciden en el mensaje directo a la nación y en la proximidad con los ciudadanos "y comparten métodos muy llamativos" como sus largas comparecencias en televisión. Sin embargo, son "dos regímenes incompatibles" que cada vez están más distanciados por la alianza de Colombia con EEUU. El uso de bases militares colombianas por los estadounidenses es vista por Chávez como una amenaza ante el peligro de una invasión militar en su país. Los observadores, según El País, creen que este es el motivo por el que el líder venezolano se está rearmando.

Zapatero. La venta de armas de España a Venezuela fue acordada en noviembre de 2004. En el mes de enero el presidente Zapatero tenía previsto visitar Venezuela para firmar el contrato de venta. Pero en esos momentos, Venezuela y Colombia tenían un enfrentamiento muy fuerte por la detención del líder guerrillero Rodrigo Granda en territorio venezolano.

El Ministerio español de Asuntos Exteriores, según El País, aconsejó a Zapatero que postergara esa venta porque Álvaro Uribe podía tomarlo como una ofensa. Así lo hizo el presidente. Según El País, la diplomacia española debía pensar en un momento adecuado para hacerlo y en un contexto en el que se desdibujara que la primera acción de Zapatero en Latinoamérica como presidente iba a ser una venta de armas.

El resultado, la cumbre del 30 de marzo en Ciudad Guyana entre los dos países en conflicto, Brasil y España. La venta finalmente se realizó, a pesar del rechazo de Uribe.

Autoritarismo o democracia. Los amigos y los enemigos de Chávez discrepan sobre si el régimen chavista es autoritario o democrático. Al margen de estas opiniones, El País señala que el presidente ha ganado por mayoría todas las elecciones en las que ha participado desde 1998, "en parte, gracias a la ineficacia de la oposición" pero esto no es suficiente para definirlo como democrático.

Hay periódicos libres en el país, pero Caño advierte de que "los periodistas son amenazados por fuerzas del régimen". Chávez está desarrollando, además, los llamados Batallones de Reserva para que se conviertan "en una especie de guardia pretoriana" que garantice su seguridad. No hay presos políticos, pero aquellos que firmaron el referéndum contra Chávez "están sufriendo discriminaciones y hasta persecuciones", según El País.

Por tanto, para varios observadores, no es una democracia. El comentarista Teodoro Petkoff, en declaraciones a El País, señala que es un régimen ambiguo (...) personal y caudillista".

Caño sostiene que "Chávez no es un político que esté dudando entre elegir el camino de la democracia o de la revolución; optó por éste último hace tiempo" Para Petkoff, "ha inventado una cosa que los cubanos llevaban buscando hace tiempo".

El líder venezolano ha calado profundamente en la sociedad. Con una oposición "deshecha" y con el apoyo del Ejército y la riqueza del petróleo "su supervivencia en el poder se antoja larga", según Caño.

 


   

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