Viernes 13 de mayo de 2005


El Gobierno de Kirchner impone a los sindicatos y a la patronal un periodo de conciliación

Otro conflicto salarial en la banca argentina

Por G. V.

El sindicato bancario de Argentina, Asociación Bancaria (AB), y las diferentes patronales del sector no han logrado tras meses de intensas negociaciones llegar a un acuerdo sobre los incrementos salariales. La organización gremial ha optado ante esta situación por extender las movilizaciones, hasta ahora centradas en el Banco de la Nación (BNA), a todo el territorio nacional y a las entidades privadas. El anuncio no gustó al Gobierno. Según fuentes sindicales, pocas horas después de emitir el comunicado con el llamamiento, el "Ministerio de Trabajo llamó al sindicato para intimidarle".

Las movilizaciones comenzaron el miércoles. La AB convocó un paro durante las últimas tres horas de atención al público en las más de 100 sucursales del BNA durante tres horas, "aunque al final de la jornada se cerraron las operaciones para que el banco no quedara en situación de infracción", según afirman fuentes sindicales. La convocatoria, según la AB , fue un éxito rotundo. La jornada de lucha tenía que haberse repetido ayer para culminar los próximos día 17, 18 y 19 en un paro nacional bancario en todo el país y en todas las entidades financieras, oficiales y privadas.

Bancos privados. Aunque los bancos privados no han sido muy activos en estas movilizaciones desde el sindicato se afirma que "de la forma en la se está gestando está huelga estamos seguros que tendrá un gran seguimiento porque las demandas son válidas". Pero, en principio, no va a haber oportunidad de comprobarlo.

El Ministerio de Trabajo obligó a los sindicatos y a la patronal a iniciar un periodo de conciliación que comenzó el jueves a las 10:00 de la mañana (hora local) y que se extenderá durante cinco días. En esta nueva ronda de negociaciones participan tanto la AB como el Banco Central, la Asociación de Entidades Bancarias Argentinas (Adeba), la Asociación de Bancos Públicos y Privados (Abppra), la Asociación de Bancos (ABA) y la Asociación de la Banca Especializada (ABEA).

El secretario general de la AB, Juan José Zanola, asegura que a través de la disposición del Ministerio de Trabajo se "intimó a la AB, y por tanto a los trabajadores que representa", a dejar sin efecto toda medida de acción directa que tuviese previsto implementar, prestando servicios de manera normal.

El sindicato ha acatado la voluntad del Gobierno en pro de la paz social pero ratificó el paro nacional convocado para el jueves 19 si antes no se llega a un acuerdo. La organización gremial reclama un incremento del salario de 200 pesos (53,7 euros), un nuevo convenio colectivo y la reducción de la jornada laboral, actualmente de siete horas y media

Negociación conflictiva. Al cierre de esta edición, todavía no se había logrado el acuerdo y las posturas permanecían aún bastante distanciadas. Las patronales tendrán que cambiar bastante su propuesta para que sea aceptada por los representantes de los trabajadores. Antes de iniciarse el periodo de conciliación Zanola aseguró que los banqueros habían hecho una propuesta que es "una burla hacia los trabajadores bancarios porque sólo ofrecen sumar no remunerativas y no aumentos concretos".

Sin embargo, a pesar de los paros anunciados y de la posterior intervención del Ministerio de Trabajo, la AB nunca tuvo intención de abandonar las negociaciones, según aseguran a Americaeconomica fuentes sindicales.

No obstante, la AB ha denunciado que las autoridades del BNA "están embarcadas en una política obstruccionista que sólo lleva a profundizar el conflicto y que, con manejos trasnochados que sólo buscan confundir a sus trabajadores persiguiendo fines muy poco claros de injerencia en la vida sindical, está atentando irresponsablemente contra la paz social de todo el sistema financiero". Ninguna de las patronales consultadas por este diario han querido hacer declaraciones sobre las negociaciones con la AB.

Este conflicto coincide con la iniciativa emprendida por una sección del sindicato de crear una nueva organización en el seno de la Confederación de Trabajadores de Argentina (CTA), la Agrupación Nacional de Trabajadores Bancarios.

Este recién creado sindicato explica en un comunicado los motivos de esta segregación: " Desde hace décadas los trabajadores bancarios han venido sufriendo severos golpes, caídas salariales, arrasamiento de su Instituto de Servicios Sociales, 40.000 despidos, cierre de fuentes de trabajo, privatización y desnacionalización de la banca, 120 trabajadores -delegados y militantes- apresados y desaparecidos durante la dictadura genocida, la acción depredadora y empobrecedora del neoliberalismo en los propios baluartes del sistema financiero, el desaliento y la desafiliación a la Asociación Bancaria del 85% del personal por no sentirse representados por una conducción que había acordado con los grupos de poder...Y las consecuencias están a la vista: hoy los bancarios argentinos son los más mal pagados de América latina".

Fuentes de la AB aseguran que no se ha creado una nueva organización de trabajadores. Simplemente "hay una porción sindical del Banco Central que ha entrado en contacto con la CTA, pero el grueso del sindicato sigue estando en la Confederación General del Trabajo (CGT)". Además, ha asegurado que esto no significa que estos sindicalistas no vayan a participar en las movilizaciones que se podrían convocar en el caso de que no haya acuerdo.

   

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