Viernes 13 de mayo de 2005


Sindicatos y minoritarios de BNL, con BBVA en la junta

El mal menor

Por Michela Romani

Los principales sindicatos presentes en BNL y los pequeños accionistas reunidos en la AssoBNL votarán a favor de la lista del pacto de BBVA, Generali y el empresario Diego Della Valle en la junta que se celebrará el día 21 de mayo, según aseguraron a Americaeconomica.com fuentes de estas organizaciones.

CGIL, CISL, UIL y Fabi, que representan a la casi totalidad de los trabajadores de la banca romana, y AssoBNL, que aglutina a los pequeños accionistas dependientes ya tienen en mano delegaciones de voto por cerca de un 1,8% del capital, cifra que podría subir hasta el 2% para la próxima semana, según indicó a este diario el representante de la CGIL.

En la asamblea, votarán a favor del pacto por considerar que sus opositores, los constructores liderados por Francesco Gaetano Caltagirone, no representan una alternativa. Los sindicatos creen que en la situación actual la oferta del BBVA sobre la BNL es la única opción con sentido. Estas asociaciones habrían preferido que Antonio Fazio hubiese dejado que BBVA creciera en BNL al lado de otras empresas italianas, como Monte de Paschi di Siena o la propia Generali. Pero Fazio lo impidió y el BBVA se vio obligado a lanzar la OPA.

En estas circustancias, los representantes de los trabajadores y de la AssoBNL creen que "un proceso de internacionalización liderado por el BBVA" sea la solución que permita relanzar la banca romana, ya que "solos, evidentemente no podemos seguir". El banco español ha presentado un plan industrial y tiene la voluntad favorecer la expansión de la entidad romana, lo que ha sido valorado muy positivamente por los sindicatos.

Estos, de hecho, están por la labor de sugerir a sus afiliados que acepten la oferta de intercambio accionarial del BBVA. Para empezar, los sindicatos destacan que el banco español "no ha entrado en Italia como un invasor", sino que fue el entonces primer ministro y actual presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, quien le llamó para que acudiera a la privatización de la BNL, en 1998. Ciampi, además de su prestigio político que le ha llevado a ocupar el principal cargo institucional del Estado, es considerado uno de los mejores economistas italianos.

Además de este matiz, que según los sindicatos pone aún más en entredicho las razones esgrimidas por Fazio en defensa de la italianidad de la banca, los representantes de los trabajadores destacan que el banco español es un "grupo sólido" que ofrece las garantías necesarias para el futuro desarrollo de la BNL. Unas características que, en su opinión, no presentan los emprendedores de la construcción que conforman el contrapacto.

Los sindicatos apuntan sólo dos razones para explicar el interés de Caltagirone y sus socios para oponerse a la OPA del BBVA. La primera sería la voluntad de especular con sus títulos de la banca romana, intentando sacar de ellos el máximo provecho económico. La segunda, en cambio, supondría un verdadero interés para quedarse con el control, pero para utilizar la banca como caja para sus negocios inmobiliarios. "Ninguna de estas dos opciones es razonable para nosotros", explicó una fuente.

Las condiciones. Todas las fuentes sindicales consultadas por este diario quisieron dejar claro que el apoyo a la oferta del BBVA no es sin condiciones. El "precio" es el que se recoge en la llamada Declaración de Roma, firmada tras el encuentro que mantuvieron en Roma los sindicatos italianos y españoles. En esta nota, los sindicatos piden máxima claridad al banco español en los temas relacionados con la política de personal, el mantenimiento de los puestos de trabajo y de las calificaciones profesionales de los trabajadores.

Los sindicatos han pedido al presidente del BBVA, Francisco González, un encuentro para discutir sobre estos temas. Aún no han recibido respuesta, pero confían en que el banco español acatará su petición. Si no lo hiciera, la posición de los representantes de los trabajadores podría cambiar, según explicaron estas fuentes y añadieron que se mantienen "con los ojos bien abiertos".

La petición es que el encuentro, que según todas las previsiones debería realizarse en Madrid, tenga lugar antes de que comience la OPA, que a su vez no puede ponerse en marcha antes de que Bankitalia dé su visto bueno. "Es mejor dejar las cosas claras desde el principio", argumentan los sindicatos.

En total, los trabajadores de la BNL poseen cerca de un 3,3% de las acciones del banco. Una parte de estos títulos no se pueden vender en condiciones normales porque han sido entregados a los empleados como incentivos y premios de producción. Además, el fondo de pensiones de BNL posee otro 0,6% que es autónomo, pero que ya ha decidido que votará con los sindicatos.

Lodi busca socio.
Mientras, la Banca Popolare di Lodi (BPL) ha anunciado que lanzará la OPA en efectivo sobre Antonveneta, según le ordenó el supervisor bursátil Consob, tras averiguar que esta entidad concertó con otros socios sus decisiones sin sindicar las acciones. La oferta en efectivo se hará a un precio de 24,45 euros por acción y será lanzada sólo por BPL, sin que se vean implicados sus socios Danilo Coppola, los hermanos Ettore y Tiberio Lonati y Emilio Gnutti. BPL, al mismo tiempo, mantendrá en pie su oferta en papel sobre Antonveneta, que supone un precio de cerca de 26 euros por cada acción. La oferta de ABN Amro es de 25 euros por título.

Fuentes financieras italianas han revelado a este diario que Lodi está buscando un socio extranjero que le financie la operación. Según estas fuentes "a Giampiero Fiorani le faltan 20.000 millones de euros para comprarse Antonveneta". Otros observadores destacan, sin embargo, que no se puede excluir que el presidente de BPL encuentre este dinero "ya que cuenta con apoyos muy importantes en el Gobierno, en particular en los ambientes relacionados con la Liga Norte".

 

   

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