Viernes 20 de mayo de 2005


Pacto y contrapacto llegan empatados a la Junta de BNL

Hasta el último voto

Por Michela Romani

Con la sindicación del 1,25% de Banca Finnat y de otro 1,8% de Vito Bonsignore, el contrapacto llega a la junta de BNL con un 28,4% de los votos. La misma cuota que controla el pacto liderado por BBVA. Se prevé una junta difícil y empañada por las denuncias recíprocas.

BBVA y sus aliados contarán con los votos de los pequeños accionistas y los trabajadores, cerca de un 2%, y presumiblemente con el de los fondos extranjeros, entre un 5% y un 6%. El presidente de la asociación que aglutina a los pequeños accionistas dependientes de la banca AssoBNL, Sergio Brandoni, intervendrá personalmente en la Junta para explicar el por qué de la decisión tomada por esta organización y por los sindicatos. En síntesis, su elección se fundamenta en que el BBVA ha presentado un plan industrial para BNL, mientras que los constructores que se oponen a la OPA del banco español no han ofrecido ninguna alternativa.

AssoBNL mañana representará en la asamblea a 25 millones de acciones. En declaraciones a este diario, Brandoni dejó claro que las interpretaciones que el contrapacto ha hecho de las declaraciones de esta asociación y de los sindicatos no son correctas. “En ningún momento nos hemos plegado antes las posiciones del BBVA o del presidente de la BNL, Luigi Abete. Nosotros hemos dejado claro que lo que nos interesa es la existencia de un plan industrial para el banco, el mantenimiento de los puestos de trabajo y el modelo organizativo que se dará a BNL."

Caltagirone y sus socios esperan en cambio el voto de la Banca Popolare di Lodi (BPL), con un 1,4%, la Popolare di Emilia Romagna (BPER), con un 1,9% y Unipol, con un 1,99%. El ingreso de BPL en la disputa se conoció ayer. Aunque la entidad italiana se haya negado a confirmar la noticia aparecida en algunos medios en su edición de hoy, fuentes cercanas al instituto han confirmado a este diario que el 1,4% de BPL confluirá sobre la lista del contrapacto.

Algunos medios italianos incluyen en esta lista a la Popolare di Carige, donde participa la caja española El Monte con un 2,3%, que tiene un 0,5% de BNL. Sin embargo, directivos de esta entidad desmintieron varias veces en los últimos meses una implicación directa en la pelea por el control de la banca romana.

Otro interrogante es si aparecerá el emprendedor italo-argentino Franco Macrí, quien el pasado diciembre reveló haber comprado un 1,9% de BNL y se declaró cercano a las posiciones de los constructores.

A golpes de denuncias. Mientras, la guerra entre los dos frentes se desarrolla también con denuncias recíprocas ante el supervisor bursátil italiano Consob. Después de que el pacto pidiera al organismo bursátil que indagara sobre la posible concertación entre Caltagirone y sus socios y otros accionistas de BNL para aplazar la junta a la segunda convocatoria, ayer se supo que el contrapacto hizo lo propio. Los constructores han denunciado una presunta concertación entre el pacto, los fondos y los trabajadores. Un portavoz del BBVA, consultado por este diario, rechazó comentar esta información.

Fuentes sindicales explicaron a Americaeconomica.com que la denuncia también incluye el papel que habría jugado el call center Praxis, una sociedad que ofrece servicios a varias empresas italianas y que habría contactado con accionistas de BNL para indicarles dónde podían delegar su voto. Estas fuentes, sin embargo, han aclarado que Praxis no pidió a los inversores un voto para una de las listas.

Otras fuentes han excluido la posibilidad recogida por agencias italianas, de que la agencia de rating corporativo Deminor, que publicó hace 15 días un estudio comparativo de la corporate governance de BBVA y BNL, haya comprado en el mercado acciones de la banca romana para poder votar en la junta. Estas fuentes explicaron que Deminor podría en cambio haber recibido delegaciones de voto de algunos pequeños accionistas.

   

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