Viernes 20 de mayo de 2005

Una editorial cubana reclama los derechos de “Buena Vista Social Club”

Los 'dineros del Son'

Por Cuba Económica

El exito obtenido en todo el mundo por el disco “Buena Vista Social Club”, impulsado por el guitarrista estadounidense Ry Cooder, ha terminado por provocar un duro enfrentamiento judicial entre una editorial británica y otra cubana que ahora dirimen sus diferencias ante una corte londinense. Todo a cuenta de los inmensos derechos de autor que Peer Music habría cobrado desde la publicación del disco en 1997, gracias a las canciones de los compositores cubanos que constituían la base de este éxito discográfico y de la película sobre el evento que se filmó posteriormente.

La editorial cubana Editora de Música de Cuba (EMC) ejerce como demandante y acusa a la británica Peer de haberse enriquecido con el trabajo de los compositores de la Isla a los que habría pagado, “unos pocos pesos y un par de tragos de ron”.

Pero Peer Music asegura que es la verdadera propietaria de estos derechos, muchos de los cuáles consiguió en la década de los treinta del pasado siglo, y que los compositores cobraron religiosamente, al menos hasta que el embargo estadounidense lo impidió en 1959.

También acusa a EMC de ser una empresa controlada por el Gobierno cubano y de haber expropiado los derechos de los clientes de la compañía británica tras el triunfo de la revolución. Los representantes de Peer también aseguran que todos los compositores cubanos que vivieron fuera de la Isla han cobrado todo, con los correspondientes atrasos incluidos.

Complicado. Según los observadores, el juez londinense se enfrenta con un caso particularmente complicado. Los abogados de Peer aseguran también que no es casualidad que los 14 compositores que constituyen el cuerpo central de la reclamación de la editorial cubana hayan fallecido ya.

También afirman que disponen de firmas de los autores que se exiliaron tras el triunfo de la Revolución cubana donde se reafirman los contratos originales, e incluso que muchos de los autores que siguieron viviendo en la Isla habrían hablado con ellos y pedido expresamente que no se ingresará el dinero en cuentas de EMC, porque entonces la mayor parte del dinero iría a parar al Estado cubano y no a ellos o a sus legítimos herederos. Además, la reclamación de EMC no incluiría ninguna suma concreta.

Millones a cambio de unas pocas libras. Los representantes legales de la editora cubana aseguran que Peer compró los derechos de las canciones realizando un pago máximo de 150 libras a cada autor. Y junto al dinero que se les adeuda sólo por los derechos de las canciones incluidas en “Buena Vista Social Club” reclama al juez londinense que retire la propiedad que la compañía británica dice poseer sobre la obra de más de 600 músicos de la Isla que realizaron su trabajo en los años anteriores al triunfo de la revolución. Con esa mínima inversión, dicen los abogados de EMC, la editorial británica lleva años ganando millones.

   

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