Viernes 20 de mayo de 2005


La 'represión financiera' que ejerce el Gobierno de Chávez no es motivo suficiente para plantearse la huida

La banca extranjera se mantendrá firme en Venezuela

Por Gema Velasco

El creciente intervencionismo del Gobierno de Hugo Chávez en la actividad financiera no provocará la huida del país de los bancos extranjeros, entre los que se encuentran los españoles BBVA y Santander con una cuota de mercado conjunta del 28%. Analistas venezolanos y expertos de las agencias de calificación coinciden en destacar que no existen indicios de que quieran marcharse y que "tienen que ocurrir muchas cosas negativas adicionales antes de tomar una decisión de este tipo".

La retahíla de obligaciones que tiene que cumplir la banca venezolana es muy numerosa: carteras de crédito forzosas al microcrédito, la agricultura, la vivienda y próximamente al turismo y posiblemente a la pequeña y mediana industria; la aplicación de tasas preferenciales para esos préstamos forzosos por debajo del tipo medio que aplica la banca; la imposición por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) de un tope a los tipos de interés del activo (28%) y un mínimo para la remuneración del pasivo (entre el 6,5% y el 10%)... Pero, a pesar de todo, sigue siendo rentable estar en el sistema bancario de esta nación latinoamericana.

Por eso los bancos extranjeros ni siquiera se han planteado la posibilidad de irse y aguantan estoicamente las numerosas decisiones de Chávez encaminadas a orientar forzosamente los recursos bancarios al sistema productivo y a los sectores sociales con menos posibilidades de acceder al crédito.

Mucha liquidez. Según explica el analista venezolano y presidente de la consultora SoftLine, José Grasso, a Americaeconomica, el sistema financiero venezolano sigue siendo muy atractivo: "Gracias a la abundante liquidez del sector y a los tipos de interés bajos la cartera de crédito ha tenido un crecimiento importante que permite a la banca compensar la reducción del diferencial de tasas con un mayor volumen de negocio". En los últimos cuatro meses los préstamos crecieron un 10,81% y un 83,4% en el último año.

Este experto también destaca que la banca ha logrado un relativo control de los gastos de transformación. En marzo de 2005, se incrementaron sólo un 4,3% en tasa anual y real. Además, el rendimiento sigue siendo "excelente" aunque se reducirá en 2005. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) el año pasado fue del 44,6% y en marzo de este año se situó en el 35,9%, una cifra todavía muy superior a la inflación prevista para este año, entre el 15% y el 18%. En un sistema bancario como el español, completamente liberado y con un grado de bancarización mucho más elevado el ROE de las entidades financieras es de alrededor del 20% y la inflación prevista es de entorno al 3%.

Estas fortalezas son las que retienen a la banca extranjera. Un banquero venezolano consultado por este diario asegura que no cree que se animen a irse del país pese a las dificultades "porque la contribución de Venezuela a sus beneficios ha sido muy importante y, además, las inversiones se realizan pensando en el medio y largo plazo".

Paciencia. De la misma opinión es el presidente de Fitch Rating Venezuela, Franklin Santarelli, quien asegura a Americaeconomica que "los controles nunca pueden ser un incentivo para la inversión extranjera (o local), pero la fortaleza y la rentabilidad de esas inversiones, al menos en el sistema financiero, sugieren un compás de espera mayor".

Este experto recuerda que "si se revisan los flujos de inversión extranjera en el país durante el Gobierno de Chávez, considerado volátil, se aprecia que se han registrado inversiones interesantes tanto en el sector financiero como en el empresarial". Un ejemplo de ello es la compra del Banco Caracas por parte del Santander por más de 300 millones de dólares (237 millones de euros).

Otros expertos consultados recuerdan que los principales inversores extranjeros en el sector bancario son precisamente los españoles Santander y BBVA. La banca foránea acapara el 30% de los activos y estas dos entidades el 28% de ese total y no "hemos tenido ninguna indicación de que estos bancos estén pensando en abandonar el país". Estos analistas también destacan que en el caso de los bancos españoles sus inversiones han sido muy rentables "lo que se ha reflejado en los sustanciales dividendos que han canalizado a sus matrices en Madrid". Además, recuerda que la decisión de las firmas foráneas de estar en un país responde normalmente a una estrategia regional y, por tanto, "su salida también tendrá que formar parte de una estrategia similar y este es un proceso que, de llevarse a cabo, seguramente tardaría algún tiempo".

Otros observadores comentan desde Nueva York que pensar en una huida supondría ignorar el hecho de que las inversiones se han hecho no solamente en términos financieros sino en tiempo y en personal, lo que hace menos probable que se tome una decisión precipitada de salir de un país.

Debilidades. Los banqueros venezolanos, que tanto se quejan cada vez que las autoridades anuncian nuevas medidas orientadas a dirigir la actividad financiera, también reconocen estas fortalezas. Fuentes del sector destacan, entre otras cosas, el hecho de que los ingresos por las inversiones en valores públicos, que representan casi el 40% de los activos totales de la banca venezolana, están libres de impuestos en Venezuela lo que supone un gran atractivo fiscal.

Pero con Chávez nunca se sabe. El Gobierno venezolano, según afirman algunos expertos consultados, podría estar estudiando eliminar en un futuro esas exenciones fiscales. Estos rumores llevan ya circulando algunas semanas en los ambientes financieros del país. Desde el Gobierno se ha insinuado que es necesario aumentar la carga fiscal a los bancos puesto que una parte importante de sus beneficios están libres de impuestos.

Por este motivo, las autoridades fiscales están analizando posibles cambios legislativos con este fin. No obstante, este asunto está en una fase de discusión incipiente y no está claro el mecanismo que se aplicará o si los cambios afectarán a las nuevas emisiones de deuda o también a las que ya están en cartera.

Hay otras nuevas amenazas. La Administración venezolana también analiza un plan para obligar a las entidades financieras a contabilizar en el balance las denominadas 'inversiones cedidas'. Si finalmente se aprueba esta propuesta, estos pasivos incrementarán las necesidad de capital de los bancos a efectos de los recursos propios mínimos (el ratio de capital es del 10%) y les obligará, además, a someter estas inversiones a los encajes, al igual que los depósitos.

A través de las 'inversiones cedidas' los bancos tienen la posibilidad de vender participaciones a sus clientes de su cartera de inversiones, lo que en la práctica, según explica José Grasso, "se convierte en una forma de captar fondos pero que no tiene el encaje de los depósitos. Ese es su gran atractivo". Aunque algunos mál pensados ven otro: la posibilidad que otorgan a los clientes el acceso a ADRs que les permitan obtener dólares al margen de los controles de tipo de cambio.

Hasta ahora estos pasivos se mantenían fuera de balance en las cuentas de orden. El cambio supondrá que "los bancos tendrán que hacer encajes (capital que debe depositarse en el Banco Central como porcentaje de los pasivos) al igual que los depósitos (15%) y tendrán que realizar el correspondiente ajuste patrimonial".

Las 'inversiones cedidas' en el sistema financiero venezolano crecieron en los últimos 12 meses un 33,97% hasta los 13,12 billones de bolívares (4.823 millones de euros), un 20,06 de los activos totales de los bancos. En el caso de los bancos españoles con presencia en Venezuela, el Banco Venezuela, filial del Grupo Santander, acapara el 8,46% del total de las 'inversiones cedidas' y el Banco Provincial, del BBVA, el 7,29%.

Banca española. Expertos consultados por este diario consideran que esta medida por sí sola, si llega a materializarse, no tendrá un gran impacto en la banca española porque en el caso del Banco de Venezuela estas inversiones sólo representan el 12,61% de su activo y en el caso del Banco Provincial el 11,86%. Estas mismas fuentes consideran que está bien fijar encajes por este tipo de operaciones porque se habían comenzado a convertir en una forma cada vez más utilizada de captar recursos evitando cumplir con las obligaciones del coeficiente de caja.

Pero no es está la única medida que prepara Chávez para intervenir en la captación de pasivos. Su equipo económico estudia promover un cambio en la Ley General de Bancos para incrementar los depósitos obligatorios que tienen que realizar al Fondo de Garantías de Depósitos y Protección Bancaria (Fogade) desde el 0,5% actual al 2%.

El objetivo de esta nueva iniciativa, según ha explicado a la prensa local el presidente de Fogade, Andrés Caldera Infante, es incrementar la base de ahorro que se garantiza a los usuarios bancarios porque, según el, el dinero protegido actualmente es muy bajo y debe ser incrementado. Si esta iniciativa sale adelante, los fondos garantizados para hacer frente a crisis imprevistas podrán cubrir un máximo de 25 o 50 millones de bolívares (9.237 o 18.474 euros) de los depósitos perdidos frente a los 10 millones de bolívares actuales (3.694 euros).

Esta reforma implicaría que los bancos deberán apalancar pasivos que podrían destinarse a créditos. En concreto, el aumento de su aporte anual será aproximadamente de 753.000 millones de bolívares (278 millones de euros) frente a los 245.000 millones (90 millones de euros) que aportan actualmente. Los expertos consideran que esta medida redundará en beneficio del cliente, pero advierten que las entidades financieras podrían disminuir las tasas pasivas o incrementar las activas para compensar esta nueva carga. Aunque siempre tendrán que tener en cuenta los topes fijados por la ley.

En el plazo de un mes se conocerá si todos estos rumores sobre posibles nuevas 'imposiciones' a la banca toman forma en medidas concretas. Las autoridades financieras han anunciado que el proyecto de Ley General de Bancos y Otras Instituciones Financieras estará listo en 30 días.

La cárcel. Hay, además, otro asunto pendiente, la disputa en los tribunales por el caso de los créditos indexados y por el que se ha imputado a varios banqueros del país, entre ellos a los responsables de la filial del Santander y del BBVA en el país.

Las agencias de calificación advierten que este tipo de préstamos no representaban más del 4% de la cartera crediticia cuando se inició el conflicto legal (2002), pero los constantes recálculos (aplicación de nuevos tipos de interés a estos préstamos de forma retrospectiva desde 1996) han provocado que muchas entidades hayan tenido que incrementar sus provisiones. La última adaptación de los tipos de interés fue en 2005.

También destacan que en el caso de que avance el juicio contra los banqueros, algunos de los imputados podrían incluso ir a la cárcel lo que podría tener, según estas agencias, un negativo impacto en el negocio financiero de Venezuela.

A pesar de todo, los bancos extranjeros se mantienen firmes en el país, al menos de momento. Un experto financiero venezolano afirma que "el Santander, el BBVA y el Citigroup van a permanecer en el sistema financiero del país" pero reconoce que las actuales circunstancias sí están provocando que los nuevos bancos que quieren iniciar operaciones en este mercado hayan preferido esperar a que el entorno sea más favorable.

   

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