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Viernes
20 de mayo de 2005
Berlusconi
juega la carta del antieuropeismo ante la crisis económica
La
banca, en mitad de la lucha política
Por
M. R.
La crisis económica que afecta a Italia y las derrotas sufridas
por la coalición gobernante en los comicios regionales están
empujando al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi hacia las
posiciones antieuropeistas de la Liga Norte. La italianidad
de la banca se enmarca en este escenario.
Según fuentes políticas y sindicales consultadas por
Americaeconomica.com, el premier busca atribuir a
Europa la responsabilidad de la crisis económica. En el discurso
con el que pidió al Parlamento la confianza hacia su nuevo
Gobierno, Berlusconi acusó al BCE de llevar a cabo una política
destructiva y sus aliados atribuyen a menudo la culpa
de los problemas del país al cambio lira-euro, fijado cuando
gobernaba Prodi.
Unas
posiciones que desmontó el presidente de la República,
Carlo Azeglio Ciampi, quien, sin citar directamente el euro, recordó
esta semana la importancia de un marco que confiere estabilidad.
Y
el viernes, Berlusconi protagonizó hoy otro encontronazo
con Bruselas. El primer ministro aseguró que la CE no abrirá
un expediente a Italia por déficit excesivo porque sería
imposible hacerlo antes de que las cuentas demuestren que la ruptura
del Pacto de Estabilidad se ha producido. Sin embargo, el premier
italiano fue inmediatamente desmentidas por la portavoz del comisario
para los Asuntos Monetarios, Joaquín Almunia. La portavoz
confirmó que el comisario presentará a la Comisión
una relación sobre las cuentas de Italia y Portugal. Si esta
fuera aprobada, pasaría al análisis del Ecofin. La
portavoz recordó que Bruselas puede presentar la relación
también cuando prevé que un país vaya a superar
el déficit.
El pasado jueves, el presidente de Confindustria, Luca Cordero di
Montezemolo, declaró que Berlusconi tiene que dejar de echar
la culpa de la crisis italiana al euro.
La banca, en el medio. En esta situación, las OPA
de BBVA y ABN Amro sobre BNL y Antonveneta, respectivamente, han
terminado de estrechar la alianza entre Berlusconi y el gobernador
de Bankitalia, Antonio Fazio, quien gracias a los votos de la mayoría
de Gobierno ha logrado conservar su mandato vitalicio. El respaldo
indiscriminado del Ejecutivo, con la única excepción
de los democristianos, a la defensa de Bankitalia de la italianidad
de la banca podría estar relacionada con la voluntad de Berlusconi
de crear un polo bancario cercano al centro-derecha, según
los observadores. Los bancos italianos, con BNL a la cabeza,
siempre han estado más cercanos a la izquierda, según
dijo a este diario un sindicalista.
En
este marco, se explicaría la elección del presidente
de la Banca Popolare di Lodi (BPL), Giampiero Fiorani, como caballero
blanco para Antonveneta. Fiorani es un personaje muy cercano
a la Liga Norte y que cuenta con fuertes respaldos en el Gobierno,
explicó la fuente.
Otros observadores indican que la situación en BNL es algo
distinta: En BNL Fazio fue míope, porque pensó,
equivocándose, que podría contar también con
el apoyo de Monte de Paschi di Siena (MPS), una entidad considerada
muy cercana a los Democráticos de Izquierda (DS).
Estos
observadores añaden que, cuando el centroizquierda comenzó
a tomar distancia de las posiciones neo-nacionalistas esgrimidas
por el gobernador de Bankitalia, MPS adoptó una posición
neutral en la contienda por BNL. Así, Fazio se ha encontrado
en una posición complicada.
Así, cuando el pasado viernes llegó la autorización
del regulador a la OPA del BBVA sobre BNL, algunas de las fuentes
consultadas incidieron en que Fazio no podía hacer
otra cosa. Sin embargo, otros alertaron sobre la posibilidad
de que el gobernador quisiera tomar distancia prudencial
ante lo que podría occurrir en la junta de accionistas que
se celebrará el sábado. Unas palabras que adquieren
más sentido a la vista de los movimientos en el accionariado
de BNL que se han producido en los primeros días de esta
semana, cuando la aseguradora Unipol ha anunciado su voluntad de
subir por encima del 5% en el capital de la banca romana y la Banca
Popolare de Emilia Romagna (BPER) ha comprado un 2% de la entidad
en el mercado, depositando las acciones para poder votar en la junta.
Bruselas.
Los encontronazos que la postura de Fazio ante las OPA extranjeras
está generando con Bruselas incluso le vienen bien
a Berlusconi que espera poder cabalgar la ola de anti-europeismo
que crece sobre todo en el norte del país, según
varias fuentes. De hecho, varios representantes del Gobierno han
utilizado palabras muy duras hacia los comisarios de la Comisión
Europea (CE) que han pedido a Fazio explicaciones por su comportamiento
con relación a la OPA de Antonveneta. Esta semana, el presidente
de la comisión de Finanzas del Senado, Riccardo Petrizzi,
de Alianza Nacional, definió las cartas enviadas por Bruselas
como payasadas.
Rebaja
del PIB. El ministro de Economía, Domenico Siniscalco,
ha anunciado que el Gobierno rebajará la previsión
de crecimiento para este año, fijada en el 1,2%. El pasado
martes, el ministro habló en el Parlamento sobre la crisis
que afecta al país, asegurando que las cuentas públcas
no van tan mal como parece. Según Siniscalco, en el
peor de los escenarios el déficit se situaría a finales
de año en el 3,75%, bien por debajo del 4%. El titular
de Economía también afirmó ayer que en este
momento Italia no puede preparar un presupuesto demasiado austero
para 2006, porque esto afectaría a la recuperación.
Mientras,
la OCDE ha advertido hoy a Italia que para sanear las cuentas se
necesitan reformas estructurales y no intervenciones puntuales que
no solucionan los problemas de fondo.
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