Viernes 20 de mayo de 2005


Las empresas aceleran la venta de activos no estratégicos

Agitación en el sector audiovisual español

Por Ryan O'Connelly

La comisión de Industria del Senado aprobó esta semana un veto del Partido Popular (PP) al proyecto de ley de la Televisión Digital Terrestre (TDT) impulsado por el Gobierno gracias al apoyo de un parlamentario del Partido Aragonés Regionalista (PAR). De repetirse este resultado en el pleno de la cámara, que lo votará la próxima semana, el proyecto volvería al Congreso.

Dicha incógnita viene a sumarse a la incertidumbre legal que sobrevuelta al sector. La tensión ha ido en aumento a causa de los posibles cambios en la legislación, entre los que se incluirá el ‘permiso’ a Canal Plus para que emita en abierto así como la posibilidad de que Veo TV y Net TV, concesionarias de una licencia digital, emitan en analógico hasta que la nueva tecnología esté disponible.

En este marco, algunas de las empresas afectadas han empezado a deshacerse de activos que ya no consideran estratégicos. Sogecable, propietario de Canal Plus, anunció esta semana la venta a Cinesa de un 16% de la cadena de cines Warner Lusomundo. La plataforma de Prisa y Telefónica, que conservará otro 16%, estaría captando liquidez para su nueva aventura televisiva en abierto.

En el mercado se comenta ya que la dirección de Canal Plus, que sería rebautizado como “Quatro” está configurando la parrilla de su programación estudiando nuevos fichajes. Además, Sogecable ha visto como la Audiencia Nacional desestimaba un recurso del abogado Franco Otegui que reclamaba el fin de la concesión a Sogecable al considerar que incumplía la normativa sectorial y contable.

Recoletos. También Recoletos ha vendido su canal Expansión TV a Grupo Intereconomía. La compañía que preside Jaime Castellanos, que ya ha aprobado su exclusión de bolsa, está actualmente vendiendo numerosos activos.

Recoletos se ha deshecho incluso de su 80% de Rumbo, periódico hispano de EEUU que era el centro de su expansión internacional, asumiendo unos costes extraordinarios de casi 2,5 millones de euros. Durante 2004, la empresa española invirtió más de 16 millones en el lanzamiento de Rumbo, que ha pasado a manos de la editorial estadounidense Meximerica Media.

Las dudas se centran en cuál será su posición en Veo TV, de la que es accionista. De recibir la aprobación del Gobierno para emitir en abierto, Recoletos debería contribuir a la financiación del lanzamiento, aunque, en el mercado no se descarta que venda la participación.

Endemol. Pero hay más movimientos en el sector. Estas desinversiones vienen sólo unos días después de que Antena 3 TV comprara Unipublic y en medio de los rumores sobre una posible desinversión en Telecinco por parte de Mediaset, que estaría interesada en adquirir una participación en Endemol.

Por ahora, los italianos lo niegan si bien algunos expertos afirman que el grupo de Berlusconi podría aprovechar para realizar plusvalías antes de que nuevos actores entren en el negocio de la televisión en abierto con el consiguiente riesgo para su cuenta de resultados. Algunos analistas han pronosticado un debilitamiento del crecimiento de los ingresos publicitarios.

Un informe publicado esta semana por ABN Amro apostaba por un incremento de los mismos del 14% en 2005 frente a un 8% en 2006 y un 5% en 2007. Estos mismos expertos señalan que Telecinco podría verse obligado a elevar sus gastos en programación y personal si Canal Plus empieza a emitir en abierto.

Claro que los cambios podrían venir no sólo de Mediaset. Si Net TV recibiera permiso para emitir en analógico, Vocento, accionista del citado canal y de Telecinco, se vería obligada a elegir entre una de ellas.

Autonómicas. Además, el sector está a la espera de la reorganización del espectro que debe aprobar el Gobierno antes del verano, según dijo esta semana el ministro de Industria, José Montilla, quien advirtió que se cerrarán televisiones piratas. Precisamente, esta reorganización del espectro fue el argumento que el citado departamento justificó para no conceder a Telemadrid el permiso para que pudiera empezar a emitir en analógico su segundo canal, ‘LaOtra”.

La decisión provocó el enfado de los directivos del canal público autonómico madrileño que acusaron a Industria de discriminación frente a catalanes o vascos que tienen dos televisiones autonómicas. En los últimos días se ha rumoreado que el Gobierno madrileño, que además está en proceso de adjudicar nuevos canales digitales, podría optar por privatizar una de sus televisiones.

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.