Viernes 27 de mayo de 2005


Ramírez asegura que las petroleras internacionales y los anteriores gobiernos cometieron un asalto contra el Estado

Conspiración para "hundir" Pdvsa

Por Alba Gil

El ministro de Energía y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, ha asegurado que algunas instituciones internacionales y las empresas petroleras extranjeras, que suscribieron los convenios operativos en la década de los noventa, conspiraron para propiciar el desmoronamiento de Pdvsa. Ramírez realizó estas declaraciones en la Comisión de Investigación de la Asamblea Nacional, que analiza las asociaciones de Pdvsa con empresas internacionales.

Ramírez, en su discurso, citó como ejemplo de algunas irregularidades registradas en los convenios operacionales al proyecto de crudo pesado Sincor, en donde la compañía francesa Total tiene participación mayoritaria. El ministro de Energía consideró que Total incumplía su contrato porque no ha pagado suficientes regalías y porque ha excedido su territorio de exploración.

La respuesta de la compañía gala no se ha hecho esperar. Fuentes de Total han revelado al diario venezolano Descifrado.com que solicitará una reunión privada con Ramírez para "comprender el trasfondo de esta alegoría".

Además, la oposición venezolana ha calificado de hipócritas los argumentos del ministro de Energía. El vicepresidente de la Comisión de Energía y Minas de la Asamblea nacional y miembro de partido Movimiento Mas al Socialismo (MAS), Julio Montoya, ha denunciado que Ramírez arremeta contra las mismas empresas extranjeras con las que negocia nuevos contratos en Venezuela.

Montoya, del partido MAS, que fue ex aliado del partido que lidera el presidente Hugo Chávez, reveló hace dos semanas a Américaeconomica.com que su partido tenía previsto realizar un voto de censura para destituir del cargo a Ramírez como presidente de Pdvsa. La Asamblea Nacional recibió esta propuesta el pasado 18 de mayo, pero no obtuvo suficientes votos para provocar la destitución del ministro. Los 17 votos del MAS, no pudieron competir con el partido V República, que fue apoyado por los otros partidos opositores al Gobierno.

Excepto el partido MAS, todos los demás grupos de la Asamblea Nacional respaldan las gestiones de Ramírez al frente de Pdvsa, que trata de mantener buenas relaciones con las compañías internacionales y así conseguir el objetivo del Gobierno venezolano: aumentar la producción petrolera. Existen rumores que indican que el ministro venezolano se habría reunido en Houston con los presidentes de Conoco Phillips, James Mula, y de Chevron Texaco, David O´Reillyreunido, después de asistir a la Offshore Technology Conference 2005, en la primera semana de mayo.

El trabajo de Ramírez consigue sus logros. Después de que el director financiero de Repsol YPF, Luis Mañas, asegurara que "Venezuela será un importante país para nosotros en el futuro", otra gran empresa, la rusa Lukoil, negocia en la actualidad nuevos proyectos con la petrolera venezolana en la Faja del Orinoco. En esta zona, un territorio con reservas de alta calidad probadas, Pdvsa ha perforado y rehabilitado 170 pozos.

Después de que el presidente Chávez adviertiera desde su programa `Aló Presidente´, el pasado domingo 8 de mayo, que si las petroleras internacionales no pagaban su deuda con el Estado Venezolano serían expulsadas del país, el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) ha contabilizado en 2.000 millones de dólares (1.598 millones de euros) las deudas de las empresas extranjeras partícipes de los 35 convenios operativos en la década de los noventa.

El Seniat. El gerente de Contribuyentes Especiales del Seniat, José Joaquín Cedillo, ha explicado a Americaeconomica.com que la institución tributaria ha llevado a cabo desde 2001 un proceso de fiscalización en materia tributaria a las empresas que suscribieron los convenios operacionales. En este mes de mayo, el Seniat ha mantenido tres reuniones con los 22 representantes de las empresas, a las cuales se les ha explicado los motivos por los cuales deben pagar.

El resultado de los encuentros ha sido positivo, según el Seniat. Cedillo ha confirmado a este diario que 16 empresas han mostrado la intención de saldar su deuda con el fisco venezolano. De entre todas ellas, Repsol, British Petroleum Venezuela Holdings y el Consorcio Tecpetrol Coparex and Gas, se han dirigido de forma individual al Seniat para expresar que malinterpretaron la ley petrolera.

Las empresas internacionales firmaron en 1992 unos contratos con Pdvsa que establecían pagos por regalías de un 1% e impuestos sobre la renta del 34%. Además, algunos acuerdos establecieron apéndices mediante los cuales Pdvsa se comprometía a pagar a las empresas extranjeras en caso de que éstas tuvieran pérdidas. Esta cláusula se formuló con un alto rango de confidencialidad entre Pdvsa y las empresas asociadas, que impedían al fisco revisar sus operaciones, por lo que las autoridades sospechan que muchas empresas han declarado pérdidas inexistentes.

La documentación de todos los convenios operativos se encuentra en manos de la Comisión de Investigación de la Asamblea Nacional. Ramírez entregó el día de su comparecencia los "textos ilegales" que, según su juicio, fueron ilegales.

La Comisión de Investigación. El presidente de la Comisión de Investigación y diputado en la Asamblea Nacional por el partido que lidera Hugo Chávez, V República, Rodrigo Eduardo Cabezas, ha declarado a Americaeconomica.com que en realidad, el Congreso de Venezuela está llevando a cabo "un juicio contra las petroleras extranjeras y contra los gobiernos anteriores" y que el objetivo es "devolver al pueblo lo que es suyo".

El diputado Cabezas ha explicado que Venezuela no se opone a la inversión de capital extranjero, porque lo necesita, pero exige que cumplan con la nueva Ley Petrolera aprobada en el 2001, en la cual se establece que paguen un 50% de impuestos, porcentaje que es igual a la antigua ley, que estaba vigente cuando se suscribieron los convenios operativos.

En esta línea, el ministro de Energía denunció que la "vieja Pdvsa" cedió sus poderes al interés de las multinacionales, ya que minimizó la valoración de los recursos petroleros del país y el control del Estado, lo cual provocó una confrontación contra la nación venezolana.

Ahora toca esperar la respuesta de las petroleras extranjeras y la forma en la cual resolverán sus irregualaridades fiscales con el Estado Venezolano.

 

 

 

 

 

 

   

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