Viernes 27 de mayo de 2005


El Gobierno de Bush vigila a los banqueros que han facilitado la apertura de cuentas 'dudosas' en EEUU

Washington busca el dinero de los venezolanos corruptos

Por G. Velasco

El Gobierno de George Bush ha iniciado un proceso de acoso a los venezolanos corruptos. En concreto, persigue su dinero y a los banqueros que han posibilitado que esos fondos lleguen a EEUU. Fuentes próximas al Ejecutivo de Venezuela consideran que se trata solamente de una nueva estrategia para seguir atacando la gestión de Chávez, un plan que, en cualquier caso, ha puesto muy nerviosos a los gestores estadounidenses y europeos de banca privada y a los operadores locales.

Las autoridades estadounidenses buscan sospechosos de ayudar a cuidadanos de este país latinoamericano a abrir cuentas en EEUU con dinero procedente de la corrupción. Su objetivo son, por tanto, funcionarios o dirigentes políticos de Venezuela. Según publica el diario Descifrado.com, en el aeropuerto de Miami se investiga la entrada y salida de banqueros que puedan estar relacionados con Venezuela. Al parecer, Washington va detrás de los expertos de banca privada porque consideran que es la vía más rápida para atrapar a los venezolanos corruptos, puesto que por ley estos empleados tienen que ofrecer todas las pruebas en su poder de posibles operaciones irregulares cuando las transferencias realizadas superan los 500.000 dólares (396.731 euros). Si no lo hace, van a la cárcel.

Estas investigaciones se conocen precisamente en un momento en el que la oposición venezolana está llevando acabo una batalla soterrada para demostrar que en la petrolera estatal, Pdvsa, existen irregularidades en sus cuentas que podrían derivar en algún caso de corrupción. Esta cruzada se enmarca, además, en el conflicto generado entre el Gobierno y los partidos opositores a raíz de la nueva regulación que obligará a las petroleras internacionales a volver a renegociar sus contratos porque considera que son ilegales. La oposición denuncia que mientras Chávez pone contra las cuerdas en público a estas compañías, por detrás se sienta con ellas a negociar. Según se rumorea en Caracas, durante el primer fin de semana de mayo, el ministro de Energía, Rafael Ramírez, se reunió con los presidente de Conoco Phillips, James Mula, y de Chevron Texaco, David O´Reilly, después de asistir en Houston a la Offshore Technology Conference 2005.

Exportación de divisas. Fuentes del Banco Central de Venezuela (BCV), aseguran a Americaeconomica.com que desconocen estas actividades de ‘exportación de divisas’ y que no han recibido ninguna queja o información al respecto. También aseguran que desconocen los datos del dinero que mantienen los venezolanos en el exterior debido a que han perdido el control sobre estas cuentas tras la imposición de los controles de divisas, cuya gestión corresponde a la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). Pero tampoco el Cadivi tiene los datos porque, según explican, el papel de este organismo es simplemente el de administrar las divisas en función de los cupos que ofrece el BCV y que no tienen competencias en estos asuntos.

En el sector financiero hay mucho revuelo en este momento. Al parecer, en los últimos días el número de cuentas revisadas por las autoridades estadounidenses se ha incrementado escandalosamente. Según afirman fuentes citadas por el Descifrado.com, se sospecha que el presidente estadounidense, George Bush, ha dado la orden de identificar a los intermediarios financieros de venezolanos con dinero procedente de la corrupción en el país. En las últimas 48 horas se habrían cerrado 100 cuentas en bancos comerciales de Miami que manejan fondos procedentes de este país latinoamericano. Y habrían sido citados en Nueva York empleados de un banco inglés, dos bancos suizos y uno estadounidense para dar explicaciones sobre los mecanismos utilizados para abrir cuentas en dólares de venezolanos

Tal y como están las cosas, parece complicado que el banquero chileno Álvaro Saieh, que controla en Venezuela Corbanca, pueda llevar a cabo su plan de instalar en Miami una sucursal; un proyecto que anunció hace unos meses pero que podría ser aplazado por los inconvenientes que genera el especial celo con el que Washington se dedica a investigar el dinero que llega al país, particularmente si procede de Venezuela,

La inquietud no sólo se ha instalado entre los ejecutivos de los grandes bancos europeos y estadounidenses especializados en banca privada, también reina el desconcierto entre los operadores venezolanos. No sólo temen por las cuentas relacionadas con posibles corruptos sino por las que ellos mismos abrieron a título personal en algún momento y que ahora se están utilizando para hacer operaciones en el mercado paralelo del dólar.

Estos operadores no ganan últimamente para sustos. A mediados de este mes una jueza venezolana, Maiman Josefina Gómez, ordenó la prohibición de todas las operaciones con ADR u otros instrumentos que permitieran escapar a los controles de divisas impuestos por el Gobierno de Chávez. La sorpresa fue mayúscula. La Comisión Nacional del Mercado de Valores del país reaccionó rápidamente y envió un informe en el que aseguraba que la medida podría generar una grave crisis financiera del país. Inmediatamente la decisión fue suspendida y unos días después la jueza que había prohibido las operaciones de ADR fue apartada temporalmente de su cargo.

Así que, de momento, los venezolanos todavía tienen mecanismos para escapar al control de divisas: la utilización de ADR y, según parece, las cuentas gestionadas por los empleados de banca privada, unos hombres que, según se comenta en Caracas, recorren habitualmente las calles con sus maletines y sus trajes en busca de potenciales clientes. Y podrían ser muchos los que confiaron en estos banqueros. Ahora Washington va tras ellos con la esperanza de 'capturar' algún venezolano corrupto.


   

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