Viernes, 27 de mayo de 2005

 

Evo Morales, líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) de Bolivia

“ Es difícil que Mesa logre mantenerse en el poder"

Por Gema Velasco

Bolivia es un país en crisis. El Gobierno de Carlos Mesa vuelve a estar acorralado por las protestas sociales dirigidas por los movimientos ciudadanos, los sindicatos y el MAS. El líder de esta organización, Evo Morales, considera que a pesar del deseo del presidente de acabar su legislatura será complicado que lo consiga si mantiene su actitud de defensa de las petroleras internacionales. Cree que Mesa ha perdido su autoridad. Además, hay otros peligros. Evo Morales denuncia que la derecha está gestando un golpe de Estado con la ayuda de Washington.

- Durante los últimos días, Bolivia ha sido el centro de atención internacional por las manifestaciones que han sacudido el país en demanda de una nueva Ley de Hidrocarburos, ¿Cuál es la situación actual?

- Hay una gran tensión en estos momentos. Ayer el ambiente se relajó un poco y el clima de confrontación se redujo debido a la festividad religiosa del Corpus Christi. Pero hoy continuará la marcha ciudadana en La Paz y las protestas. Después habrá movilizaciones el lunes, el martes.... así hasta que el Congreso apruebe una ley para convocar la Asamblea Constituyente.

- Ustedes apoyaron la Ley de Hidrocarburos aprobada en el Congreso, ¿qué ha cambiado en el Senado para que retiren su apoyo?

 - Nosotros apoyamos la Ley de Hidrocarburos en el Congreso pero no estábamos de acuerdo en todos los temas y en el Senado sí se han cambiado cosas. Queremos que las regalías sean del 50% y no como establece la actual regulación, un 18% y el 32% en impuestos. Por eso estamos ejerciendo en esos momentos esta resistencia. Además, también exigimos que el Gobierno de Mesa ejerza el derecho de propiedad sobre los campos petrolíferos.

- El presidente Carlos Mesa ha anunciado que tiene intención de aguantar en el poder hasta el final de su mandato, en 2007. ¿Lo logrará?

- Mesa tiene derecho a acabar su mandato electoral, pero tiene que cumplir con la voluntad popular. No obstante, y tal y como están las cosas, parece difícil que consiga mantenerse en el poder. No por culpa de los movimientos populares, sino por la del propio Gobierno y su insistencia en defender a las empresas transnacionales e incumplir la agenda de octubre de 2003 (firmada tras la destitución del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada). Mesa ha perdido la autoridad. Su mensaje está centrado en intentar acribillar a los movimientos populares.

- En las últimas horas un grupo de militares comandados por dos teniente coroneles hicieron un llamamiento para la formación de un gobierno cívico-militar y pidieron la dimisión de Mesa, ¿es posible que el Ejército intente dar un golpe de Estado?

- Quién sabe lo que puede pasar. La actuación de estos dos militares no ha sido más que un ensayo. Las Fuerzas Armadas de Bolivia son patrióticas y defensoras de la democracia. Pero lo que sí se está gestando, eso es cierto, es un intento de la derecha, con el apoyo de EEUU, para dar un golpe de Estado.

- ¿Por qué rechazan los movimientos autonómicos promovidas por algunas provincias, como la de Santa Cruz?

- Lo importante en estos momentos es ver cómo en estas circunstancias se puede unir Bolivia en torno a la agenda de 2003 y la creación de la Asamblea Constituyente con el objetivo de reformar el país pero con otros principios distintos a los actuales, con los de justicia y equidad y acabar con las concesiones. Esto la provincia de Santa Cruz no lo entiende.

- ¿Cómo cree que se solucionará esta crisis y cuándo?

- En el fondo lo que hay en Bolivia es una confrontación entre los nuevos patronos, banqueros, empresarios y terratenientes frente a los pueblos indígenas. Es la lucha clásica entre ricos y pobres. Si los oligarcas mantienen sus posiciones actuales no habrá solución. Sólo si estas clases sociales y empresariales cambian de actitud y adoptan principios como el de la solidaridad se podrá salir adelante.

   

Edita Asesores de Publicaciones S.L.